Prosa aprisa
Arturo Reyes Isidoro
Publicó el Diario del Istmo que justo en el momento en que la presidenta Claudia
Sheinbaum subió al estrado para encabezar la Asamblea Comunitaria del Fondo de
Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS), el domingo pasado en Zaragoza, “un
grito firme y unánime retumbó entre los asistentes: ‘¡Queremos carreteras!’”.
Consignó el rotativo que indígenas de Mundo Nuevo (Coatzacoalcos), Tesechoacán (José
Azueta), Colonia Hidalgo (Acayucan), Texistepec y Sayula de Alemán, entre otras
comunidades, reconocieron que la presidente hubiera ido “a ver cómo vivimos, cómo
están nuestros pueblos, y eso nos da esperanza”, aunque también expresaron: “Pero que
no se olvide de las carreteras, están destruidas, es lo que más necesitamos”.
Seguramente eso hizo a que en su conferencia de prensa del lunes, la gobernadora Rocío
Nahle, aprovechando que le preguntaron sobre el mal estado de las carreteras del norte
de la entidad, informó que dio de plazo hasta este miércoles 9 para que el secretario de
Infraestructura y Obras Públicas, Leonardo Cornejo, dé a conocer el fallo de las
licitaciones de las obras de infraestructura carretera para todo el estado.
Comentó que los proyectos ya están autorizados, las rutas definidas y los presupuestos
asignados, pero falta saber qué empresas van a realizar los trabajos. “Ya fue (pasó)
mucho tiempo y necesito que empiecen las maquinarias a trabajar”. Reconoció que el mal
estado de las carreteras es la mayor demanda que tiene, incluso más que en materia de
salud o de seguridad pública. De ese tamaño es el problema.
No dudo de su buena intención, pero así como he dicho que por fin está conociendo
Veracruz y a los veracruzanos, creo que también aprende –y va a aprender– que nada
hay más imprevisible en la función pública que la programación y realización de obras
públicas si no se planean con tiempo, tomando en cuenta las condiciones climáticas de
cada temporada y se apela a la experiencia, que esa la tienen los constructores
veracruzanos.
No es de ahora, ha sido de siempre, que los recursos anuales los “dispersa” el Gobierno
federal no en enero, como debiera ser, sino generalmente hasta marzo, que es entonces
cuando se debieran empezar de inmediato las obras, porque en mayo llegan las lluvias y
luego viene atrás la temporada de depresiones tropicales y huracanes y necesariamente
se tienen que parar trabajos y empiezan retrasos, debido a lo cual lo que todavía se
pueda avanzar este año será bastante, ya que en septiembre y todavía hasta noviembre
vendrán las lluvias intensas que inundan cada año gran parte del estado.
Tiene razón Rocío, ya pasó mucho tiempo, y ahora Cornejo tiene que demostrar de qué
está hecho, pues es ingeniero pero químico, originario de Guanajuato, y Veracruz no es lo
mismo que Pemex, donde tuvo una gran trayectoria, ni Dos Bocas, donde estuvo a cargo
de la construcción de la refinería, por lo que, pienso, también está en etapa de
aprendizaje de lo que es Veracruz.
Tengo mis razones para cuestionar su capacidad, pues ya tuvo una primera gran falla,
imperdonable, que expuso a la crítica a su jefa Rocío Nahle, pues estando ya en
funciones de titular de la SIOP, la acompañó el lunes 6 de enero pasado a supervisar los
avances que llevaba la reconstrucción del estadio de futbol Luis “Pirata” Fuente y no fue
capaz de advertir que las cosas se estaban haciendo mal, como ha quedado demostrado
que se hicieron mal, y poner en alerta a su amiga.
Qué duda cabe que la señora le tiene toda la confianza, pero tal vez debiera de rodearlo
de expertos en las diversas ramas de la construcción, porque no es lo mismo la
conducción de una empresa como Pemex que la operación en un estado tan grande con
una geografía física tan diversa como accidentada, y una cosa es la ingeniería química y
otra la mecánica de suelos y el diseño estructural; un traumatólogo no puede intervenir
quirúrgicamente a un enfermo del corazón como tampoco un cardiólogo a una persona
con un problema cerebrovascular.
Pero prioricemos lo positivo: al menos hay la buena intención de la gobernadora y ojalá y
pronto tengamos no carreteras sino verdaderas autopistas por todo el territorio estatal.
Tiene adentro a sus peores enemigos
He dicho aquí que en su campaña fui crítico de Rocío Nahle; el acoso que sufrí en el
gobierno de Cuitláhuac me movía a desear que Morena no repitiera en el gobierno, y ella
representaba a Morena. Como persona me cae bien, creo que sus intenciones son
buenas, aunque no puedo perder de vista que actúa como política y el político a veces no
tiene límites. Trato de entenderla como política, como traté de entender a todos sus
antecesores, y, además, finalmente sus decisiones, buenas o malas, nos afectan a todos,
así que apoyaré todo lo que considere bueno de su gobierno.
Eso no me exenta de continuar señalando que tiene serios problemas e incluso que sus
peores enemigos los tiene adentro, pues no la orientan, no le informan, no la asesoran
bien, no la alertan, no la preparan adecuadamente para sus conferencias de prensa, por
lo que a veces da la idea de que vive totalmente alejada de la realidad.
Eso nos lo reflejó su declaración sobre las tarifas de taxis. Dijo que en Xalapa la mínima
es de 14 pesos y la máxima de 24 a 26 pesos. Cómo se advierte que nunca se ha subido
a uno y pagado el servicio. No justifico el alza que ha venido ocurriendo, pero también,
hasta donde puedo entender, trato de entender sus razones de por qué el promedio actual
de una corrida normal es de 50 pesos. Quien le pasó la tarjeta de lo que iba a decir la
engañó. Quienes no tenemos un séquito a nuestro servicio como ella, cuando nos agarra
el aguacero en la calle (y en Xalapa es muy común), privilegiamos el servicio sobre el
costo. Nadie se pone a regatear que le cobren 14 o 24 o 26 o 30 pesos. Ya sabemos que
serán 50 pesos, pero lo que queremos y nos urge es que nos lleven. Algunos incluso,
atentos, nos dicen que eso es y que si no nos conviene, pues que no nos subamos.
Oficio político, negociación, diálogo. Cómo le hacen falta y por eso el Gobierno cojea. El
lunes, cuando Rocío abordó el tema debió haberlo hecho acompañada y rodeada de los
dirigentes de taxistas, previo a un acuerdo al que hubieran llegado. Pero, ¿dónde está,
dónde estuvo el responsable del transporte público en el estado o un operador político
que hubieran convocado a los ruleteros para llegar a un acuerdo, y en cambio le pasó a la
gobernadora una tarifa totalmente desfasada? El martes los taxistas amanecieron furiosos
contra ella, según me llegaron muchos de sus chats. Su coraje les demorará hasta el 6 de
junio de 2027 cuando se desquiten votando en contra de los candidatos a diputados de
Morena.
Si nadie hizo nada por evitarlo, los taxistas tienen anunciado que este miércoles
desquiciarán la capital con bloqueos por todos los puntos de la ciudad y la protesta se
puede extender a todo el estado. Qué necesidad.
Estoy cuidando peso por eso, dice Gómez Cazarín
Aunque al comentar que estarían rasurando recursos de tarjetas de Bienestar pero que el
delegado Juan Javier Gómez Cazarín no estaría informado de lo que están haciendo sus
colaboradores, me respondió que él no se presta a actos de corrupción, que es mentira la
información, que todo lo que pasa en Bienestar le corresponde y que como delegado no
permite a nadie hacer uso inadecuado de los recursos del pueblo, que si tengo la
información presente las pruebas y que “no son los tiempos de Huerta conmigo”.
Le ofrecí que publicaría todo lo que me decía y eso hago ahora. “De verdad, si fuera la
verdad lo tendría que aceptar, pero estoy cuidando peso por peso por el desmadre que
dejó Huerta y Deysi y gente que nunca trabajó, ni presencia hacían”; que no tapa a nadie,
“por eso aquí dejé muchas cosas a ese traidor de Huerta y el tiempo me dio la razón, y
ahí está la fecha cuando yo advertí de sus traiciones”. Le dejé abierto este espacio para
que diga su verdad y aclare lo que él considera que se debe de aclarar. Le dije, sí, que
tengo imágenes de tarjetas y otras pruebas, cuya exhibición me reservo ahora para cuidar
las fuentes. Pero está aclarado, señor delegado.
