Sin tacto
Por Sergio González Levet
Después del sexenio trágico que sufrimos los naturales de esta tierra, con todas
las penas ajenas y propias que nos hizo pasar la estulticia del tal Cuitláhuac
García, que mal gobernó el estado más potente de México y lo llevó al abismo de
la vergüenza… después de tantas penas, digo, como que el legendario orgullo
jarocho que ha sido cultivado por siglos, desde aquel viernes santo de 1521 en
que a Hernán Cortés se le ocurrió llamar a la villa: de la Vera Cruz (de la cruz
verdadera) y así nació el gentilicio más famoso de México, el de veracruzanos que
entre todos hemos enaltecido como hemos podido, menos el tal Cuitla.
Y como el orgullo anda medio de capa caída, es bueno que nos pongamos a
recordar que acá han nacido y siguen haciéndolo personas grandes de la historia
en todos los ámbitos de la actividad humana, desde héroes hasta políticos de
renombre, pasando por deportistas, escritores, científicos, patronas y cargadores
melómanos como Juanote.
Entre los actuales, tenemos ni más ni menos que al mejor cantante de ópera del
mundo, el xalapeño Javier Camarena, a un escritor de la calidad narrativa del
cosamaloapeño Luis Arturo Ramos, el enorme poeta tuxpeño José Luis Rivas, a la
pintora orizabeña Leticia Tarragó.
Y hoy destaco para levantarnos el ego a un prodigio de la cirugía
traumatológica y ortopédica, el doctor José Raúl Gómez Díaz, que es el primer
especialista veracruzano del ramo en operar con los avances de la robótica.
Egresado de la Facultad de Medicina de la UV, ha completado su
especialización en varios hospitales y universidades de México y el mundo. Ha
operado en Estados Unidos, en Colombia y preferentemente en Xalapa, Mazatlán
y Tijuana, dentro de nuestro país.
Cuando he dicho prodigio es porque nuestro héroe del quirófano ¡apenas
sobrepasa los 30 años! Es por sus habilidades y por su capacidad académica que
logró conseguir desde muy joven lugar y becas para aprender con los mejores
cirujanos de México, y ha sido aceptado como capacitador en hospitales
reconocidos, porque además ha demostrado ser un gran maestro.
No lo hurta José Raúl, como dice el dicho, porque es hijo de la reconocida
maestra Lilia Díaz Zúñiga, de gran abolengo en el ámbito educativo estatal, quien
sigue dando clases y ofreciendo los dones de la pedagogía en bien de la juventud
preparada.
Y por otra parte, su padre es el mejor traumatólogo de Xalapa -según la opinión
recabada de varios médicos especialistas-, el doctor Raúl Gómez Vázquez, toda
una institución en el arreglo y la compostura de las lesiones y los problemas de
movilidad de los habitantes de la región.
Personas talentosas como José Raúl Gómez Díaz, este joven cirujano genial,
nos reconfortan el ego y nos llevan a retrotraer el orgullo jarocho, que es más
fuerte y emocionante que el odio.
sglevet@gmail.com
