Prosa aprisa
Arturo Reyes Isidoro
Desquiciada. Suena fuerte el término, pero por lo que todo México vio la mañana
del miércoles, cómo le respondió la gobernadora Rocío Nahle a una reportera de
Televisa cuando le preguntó sobre la desaparición del Seguro de Desastres
Naturales que había, dejó esa idea: que ya está y anda desquiciada. Su reacción,
otra vez desafortunada para ella –eso creo–, le valió de nuevo una lluvia de
críticas y comentarios de desaprobación que en nada ayudan siquiera a mitigar la
grave situación que se vive en el norte del estado, en especial en Poza Rica.
La única respuesta que dio, en tono impropio porque la pregunta se le hizo con
respeto, fue: «Esto no es cuestión de dinero», cuando ella y todos, en especial los
damnificados, saben que se trata de eso, de dinero y de mucho dinero, aunque,
según han venido presumiendo, hay finanzas sanas, tanto que las calificadoras les
han dado buenas notas aprobatorias, por lo que se espera que haya mucho en las
arcas, para que no falte nada.
En la columna de ayer comenté que un grave error que continúa cometiendo es el
de su estilo unipersonal de gobernar, que ella quiere dirigir y resolver todo, cuando
eso no funciona para un estado tan grande, diverso y complejo como Veracruz,
que lamentablemente no conoce en su totalidad porque no nació aquí, no lo ha
recorrido a fondo y tampoco conoce la idiosincrasia del veracruzano. Tal vez al
frente de la construcción de la refinería de Dos Bocas le funcionó, pero el estado
es más que una factoría.
Este miércoles dejó ir la gran oportunidad de aprovechar la caja de resonancia que
son los noticieros de Televisa, para haber enviado un mensaje de esperanza a los
veracruzanos de que, aunque cueste y lleve tiempo, con el apoyo del gobierno y la
sociedad civil se va a normalizar la situación, y en una de esas podrían quedar
hasta mejor que como estaban. En cambio, confirmó lo que la vox populi ya sabía
porque lo había escuchado: que tiene muy mal carácter y en ocasiones actúa con
soberbia y prepotencia, porque así es y aumentadas por el poder que tiene. Si
respondió y actuó así ante las cámaras, qué no será en privado. Cuando uno ve
sus reacciones, acaba de creer y entiende mejor a las personas y a los
funcionarios, hombres y mujeres, que se quejan por cómo les ha hablado o los ha
tratado en ocasiones.
No tiene equipo de contención, de comunicación social
Lo sucedido mostró otra grave carencia y falla de su gobierno: la falta o ausencia
de un equipo profesional de comunicación social que la acompañe en forma
permanente, que atienda a la prensa y la acerque a ella, que le indique cómo y
qué responder, en pocas palabras, que la salve de ella misma, de sus demonios
que trae adentro; un equipo de contención hacia afuera que trate de parar ya la
despiada golpiza mediática que está recibiendo, aparte la de las redes sociales.
Necesita un descanso, tomar un respiro
Insisto en que ella no puede ser mando y comando, mandos medios y tropa a la
vez. Está semana cumple ya una semana en friega en la zona de desastre y tiene
y debe dejarse ayudar por sus secretarios de despacho para que tome un respiro,
un descanso, para que haga una pausa y recomponga y reacomode sus ideas y
entonces sí, ya fresca y descansada, retome la batuta y evite los exabruptos que
dan la peor idea de ella, como el que tuvo con la reportera de Televisa. Creo, y lo
digo con el mayor respeto, que su esposo debiera estar siempre a su lado con una
jarra de dos o tres litros, o más, de té de tila bien cargado, caliente, para que
calme los nervios.
Pasan los días y no se ve ningún avance en Poza Rica
Es y será necesario porque tengo la terrible impresión de que ya empezó a darse
cuenta, o ya se convenció, de que no por estar ella al frente de los trabajos de
auxilio, apoyo y rescate la situación se va a resolver de un día para otro, ni en
cuestión de días, sino en muy largo tiempo, que pueden llevar semanas, meses,
un año, dos.
Ayer miércoles muy temprano, a raíz de lo sucedido y del video, que se hizo viral,
conocidos míos, algunos excompañeros en el servicio público, que están en Poza
Rica, hombres y mujeres, que tienen experiencia en labores de rescate porque
han estado en la Ciudad de México auxiliando en derrumbes por temblores o
daños por inundaciones, en Acapulco por el huracán Otis, que fue de categoría 5,
y algunos y algunas en Oaxaca, todos coincidieron en que no solo la gobernadora
sino todos los del gobierno andan desquiciados.
Me dieron el peor panorama: “Pasan los días y no se ve ningún avance. No hay
logística, no hay ruta. A la gente la hacen trabajar nada más por trabajar, sin
ningún plan. Se ven camionetas de la Secretaría de Salud, de la del Trabajo, del
IVEA, pero van y vienen de aquí para allá y de allá para acá como sin rumbo. No
hay ningún plan de limpieza, los únicos que se ve que van avanzando son los
chavos del censo de Bienestar. Tal vez lo más grave es cómo el Ayuntamiento
obstaculiza y limita el auxilio entre vecinos, a los habitantes de las partes no
dañadas que quieren ayudar, les ponen muchos peros, muchas trabas, para
movilizarse”.
Sheinbaum realiza visita sola y le enseña que hay que delegar
Tal como lo había ofrecido, la presidenta Claudia Sheinbaum regresó y estuvo
ayer en El Higo, adonde está llegando la ayuda que envió el gobernador de Nuevo
León, Samuel García, aunque a diferencia del domingo, cuando realizó su
recorrido en Poza Rica acompañada por la gobernadora Rocío Nahle, esta vez lo
hizo sola y, que se sepa, no recibió reclamos ni gritos.
A temprana hora, durante su conferencia mañanera, Sheinbaum había informado
que envió responsables a las zonas afectadas de Veracruz, Hidalgo, Puebla,
Querétaro y San Lui Potosí, para atender la emergencia tras las lluvias
extraordinarias.
Envió funcionarios representantes suyos a 4 municipios
Dio a conocer que en Veracruz, la titular de Alimentación para el Bienestar, María
Luisa Albores González, se encuentra en el municipio de Álamo; el titular del
Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), Sebastián Ramírez, en El Higo;
el director de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Efraín Morales López, en
Poza Rica; y el subsecretario de Política Criminal, Vinculación y Protección Civil
de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, José Luis Rodríguez Díaz
de León, en Tempoal.
Llama la atención que en cambio a Puebla, Hidalgo y Querétaro envió una sola
representación, en general, ¿acaso porque allá sí están bien organizados? A la
coordinadora de Asuntos Intergubernamentales y Participación Social de la
Presidencia de la República, Leticia Ramírez Amaya, la envió a Puebla; “al equipo”
de la Secretaría de Gobernación, a Hidalgo; y los servidores de la nación, a
Querétaro.
De paso, Sheinbaum le mostró a Nahle que hay que delegar, que tiene que
delegar, que debiera “sembrar” funcionarios de su administración por lo menos en
los puntos a los que envió a sus representantes, aunque en el plano local también
la gobernadora debe tener delegados, enlaces, representantes, o como les quiera
llamar, en municipios de las sierras de Huayacocotla, Chicontepec, Otontepec, del
Totonacapan y de Misantla, que resultaron con graves daños, además de en la
agricultura y la ganadería.
La presidenta seguramente está consciente que no lo puede hacer todo ella sola y
entonces se deja ayudar, además para eso nombró a sus colaboradores y les
paga bien. Si la gobernadora Nahle no reacciona y rectifica a tiempo, cuando
quiera hacerlo ya será tarde y quedará atrapada, sola y con toda la
responsabilidad encima.
Envían a personal de Protección Civil a la guerra, pero sin fusil
Por otro lado, empleados de Protección Civil estatal hicieron saber al columnista
que los enviaron a trabajar a la zona de desastre sin entrenamiento previo ni
instrucciones precisas, sin herramientas de trabajo, sin protección alguna como
guantes, botas, cascos o lentes, ni siquiera uniformes o chalecos distintivos de la
dependencia, para que los identifique la población.
Dijeron que, en efecto, el Servicio Meteorológico Nacional siempre estuvo
informando en tiempo y forma de las condiciones críticas climatológicas a la
Secretaria de Protección Civil estatal, que, a su vez, tuvo al tanto a la
gobernadora, quien dio por hecho que bastaba con difundir los avisos preventivos
solo a través de la televisora estatal (RTV), de mínima audiencia, y a través de las
redes sociales, pero que ignoró al resto de los medios escritos, impresos y
virtuales, radiofónicos y televisivos por la mala relación, o ninguna, que tiene con
todos.
Culpan también al alcalde de Poza Rica y a su unidad municipal de PC por la
omisión al no haber alertado a tiempo y sacado a la gente de sus hogares,
además de no haber habilitado albergues desde una noche anterior. Para ellos, a
pesar de haber sido inevitable el desbordamiento del río Cazones, las autoridades
municipales tuvieron al menos un par de horas para haber activado todos los
servicios de emergencias, lo que no sucedió.
