AL PIE DE LA LETRA
Raymundo Jiménez
Aunque todavía no asume la alcaldía de Coatzacoalcos –oficialmente lo hará hasta el 1 de
enero de 2026–, a Pedro Miguel Rosaldo ya lo andan precandidateando muy
anticipadamente para suceder a la gobernadora Rocío Nahle en el 2030, año en el que
meses antes ya habrá concluido su administración municipal.
Para algunos resulta absurda la mención, pero al menos para el senador morenista Manuel
Huerta y el diputado local del PRI, Héctor Yunes Landa, quienes también aspiran a la
aparentemente lejana gubernatura, no parece serlo tanto y ya andan muy movidos a la vez.
Rosaldo García aún no ha demostrado tener la capacidad de gobernar bien a un municipio
de la densidad poblacional y tantas demandas sociales como las de su ciudad natal, pero por
la evidente cercanía que él y su familia tienen desde hace al menos tres décadas con la
titular del Poder Ejecutivo del estado, a sus porristas les hace suponer que sería la carta
fuerte de Nahle para la siguiente sucesión gubernamental, aún por encima del secretario de
Gobierno, Ricardo Ahued, a quien la mandataria ha obligado a guardar un bajo perfil no
obstante la relevancia política de su cargo.
Rosaldo, hasta ahora, ha sido llevado de la mano por Nahle, quien a principios del sexenio
pasado lo recomendó primero como delegado de la Secretaría de Gobierno en el sur de
Veracruz, cuando el titular de la Segob era Eric Cisneros Burgos, el cual fue aliado político
de la entonces secretaria de Energía hasta que la disputa de la candidatura de Morena al
gobierno estatal los distanció. Pedro Miguel fue rescatado por su jefa política, quien lo
nombró director general de Investigación, Desarrollo Tecnológico y Formación de
Recursos Humanos y titular de los fondos presididos por la Sener. Y a finales de junio del
año pasado, como gobernadora electa, al anunciar la fallida ratificación de José Luis Lima
Franco como secretario de Finanzas y Planeación, designó al sureño subsecretario de
Egresos de la Sefiplan, cuyo nombramiento llamó la atención porque fue el primero y único
de un funcionario de segundo nivel que hizo mucho antes de la mayoría de los secretarios
de despacho. Sin embargo, en este cargo permaneció menos de medio año porque de
inmediato lo promovió como candidato de Morena a la alcaldía de Coatzacoalcos.
Después de Pedro Miguel, la gobernadora incorporó a su hermano Andrés Rosaldo como
jefe de la Unidad Administrativa de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), quien en
febrero de este año fue sentenciado por uso indebido de recursos públicos por parte de la
Sala Regional Especializada del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación
(TEPJF), luego que se le comprobó que, como Secretario de Gobernación del
Ayuntamiento de Coatzacoalcos, había ordenado el retiro de propaganda oficial de
Movimiento Ciudadano (MC) aprobada por el Instituto Nacional Electoral (INE).
Dentro del expediente SRE-PSD-8/2025, de la Sala Especializada del Tribunal Federal
Electoral –relativo a una denuncia de MC por vulneración a principios constitucionales–,
los magistrados resolvieron sentenciar a Rosaldo por la vulneración a los principios de
imparcialidad, neutralidad y equidad en la contienda y uso indebido de recursos públicos,
pues como secretario de Gobernación municipal fue señalado de mandar a quitar unas lonas
de propaganda oficial del partido naranja en las elecciones para gobernador y diputado
local de 2024, en los accesos a la ciudad de Coatzacoalcos, a pesar que los bastidores
fueron aprobados por el INE.
Y este lunes 3 de noviembre, su otro hermano, Mauricio Alexandro Rosaldo, asumió la
titularidad de la Delegación de la Fiscalía General de la República en Veracruz. Ese mismo
día, la mandataria lo recibió en su despacho de Palacio de Gobierno y emitió un
comunicado en el que lo exaltó como “un veracruzano preparado y con una carrera
intachable en el servicio público federal; estoy segura de que ayudará mucho en la
conformación de la paz y en el combate a la delincuencia”. Nahle subrayó que la
coordinación institucional con la FGR se mantendrá como eje prioritario para garantizar la
seguridad y la justicia en el estado. “Por amor a Veracruz”, remachó.
La dinastía familiar pesa políticamente en Coatzacoalcos, la tierra adoptiva de Nahle,
oriunda de Zacatecas. Pedro Miguel será el cuarto Rosaldo que gobernará ese municipio.
Antes lo fue, en dos ocasiones, su bisabuelo Pedro Rosaldo Palomino; Rogelio Lemarroy
González, hijo del empresario Rogelio Lemarroy Rosaldo, primo de su papá, el doctor y ex
diputado federal del PRD, Pedro Miguel Rosaldo Salazar, y el morenista Víctor Manuel
Carranza Rosaldo, su tío, quien presidió el ayuntamiento porteño de 2018 a 2021.
Ayer, Pedro Miguel se reunió con los 11 ex alcaldes del antiguo Puerto México que aún
sobreviven, entre ellos el priista Marcelo Montiel, a quien Nahle detesta desde 2015,
cuando la hizo perder como candidata del PRD a la diputación federal. A finales de junio
pasado, por ejemplo, la secretaria de Educación, Claudia Tello, había nombrado como
director del Colegio de Bachilleres de Veracruz (Cobaev) a Fidel Ronzón Rodríguez, pero
el ex tesorero municipal del ayuntamiento de Puente Nacional que preside Roberto Montiel,
hermano de Marcelo, fue renunciado horas después por instrucciones de la gobernadora.
Finalmente fue designada Lorena Martínez Cabrera, quien se venía desempeñando como
directora del Instituto Tecnológico Superior de Coatzacoalcos (ITESCO), cargo que apenas
había asumido el 3 de diciembre del año pasado.
Pero ahora, sorpresivamente, Marcelo Montiel no fue vetado para reunirse con Pedro
Miguel Rosaldo. ¿Por qué será?
