Punto de Vista
Filiberto Vargas Rodríguez
Prefacio.
La magistrada Eva Barrientos Zepeda, quien preside la Sala Regional Xalapa del
Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), confirmó que
siguen pendientes de solución cuatro impugnaciones de elecciones municipales.
Teocelo, Altotonga, Jáltipan y Tecolutla. *** Y resulta que en dos de esos
municipios el triunfo debería corresponder a los candidatos de Movimiento
Ciudadano (MC). *** En Jáltipan, el triunfador en las urnas fue al abanderado del
partido naranja, Gildardo Maldonado Guzmán, pero el Tribunal Electoral de
Veracruz (TEV) decidió anular la elección con el argumento de que la candidata de
la alianza Morena-Verde, Mildred Marlene May de la Cruz, había sufrido “violencia
política en razón de género”. *** Está acreditado que dicha violencia no provino de
parte del candidato vencedor, pero a pesar de ello los magistrados del TEV
decidieron que se había afectado el resultado final del proceso y optaron por
anularlo. *** Sin embargo, esos mismos magistrados admitieron que en Altotonga
(donde apareció como ganador Juan Pablo Becerra Hernández, de la alianza
Morena-Verde), la candidata de MC, Ivonne Trujillo Ortiz fue víctima también de
violencia política en razón de género, pero en ese caso no consideraron que eso
haya tenido impacto en el resultado electoral y decidieron ratificar al vencedor. ***
“Ya estamos por resolverlos y todavía tenemos bastantes asuntos que nos
llegaron de regidurías”, comentó la magistrada federal, quien dijo que
“probablemente” la próxima semana salgan las resoluciones. *** Es importante
que las sentencias se emitan pronto, pues queda aún una instancia -la Sala
superior- a la que sin duda acudirán quienes no estén conformes con lo que
resuelva la Sala Regional.
Ya en este mismo espacio se ha hablado de la dramática metamorfosis que sufrió
el actual secretario de Gobierno, Ricardo Ahued, en tan sólo dos décadas.
Allá por el 2005 asumió por primera ocasión la presidencia municipal de Xalapa.
Llegó abanderado por el PRI, a pesar de que había recibido invitación, también, de
Acción Nacional. Era el representante del sector empresarial de la capital del
estado, que ya había tenido -en 1986- una incursión en la política con la
participación de Manuel Fernández Ávila.
En enero del 2005 Ricardo Ahued -quien había admitido durante su campaña que
sólo había estudiado hasta la secundaria- asumió el cargo de presidente municipal
y estuvo ahí los tres años que le correspondían.
En ese período recibió muchas otras invitaciones, pero siempre respondió que él
les había pedido a los veracruzanos el voto para estar tres años en la alcaldía, y
les iba a cumplir.
Una vez concluido su encargo en el ayuntamiento, en el 2007, Ricardo Ahued
retornó a lo suyo, a atender sus negocios de plásticos e importaciones. Fue hasta
2009 cuando volvió a ser invitado, otra vez por Fidel Herrera Beltrán, para
competir por la diputación federal (Distrito X, Xalapa Urbano) y ahí sí aceptó.
Su paso por San Lázaro no pasó desapercibido. En octubre del 2009 el entonces
presidente de México, el panista Felipe Calderón Hinojosa, propuso aumentar un
punto porcentual el Impuesto al Valor Agregado (IVA). La bancada priista -a la que
pertenecía Ricardo Ahued- votó a favor de la propuesta, pero el exalcalde
xalapeño no acató la “línea”. Argumentó que el sector al que él representaba (los
empresarios) estaba en contra de esa medida y él tenía que actuar en
consecuencia.
Su postura no fue bien vista por sus compañeros de partido, pero él se sostuvo.
Concluyó su período como legislador federal en el 2012 y una vez más retornó a
sus negocios. Al año siguiente (2013) compitió por la diputación local, una vez
más con la bandera del PRI y volvió a ganar.
Desde el palacio legislativo de Encanto se enfrentó sin titubeos a las arbitrarias
decisiones del entonces gobernador Javier Duarte de Ochoa. Cumplió, una vez
más, la totalidad del período para el que fue electo y en el 2016 se retiró a sus
actividades privadas.
Algo sucedió entonces. Dicen que decepcionado por la falta de apoyo del partido
al que él había entregado todo su esfuerzo, en el 2018 anunció su candidatura al
Senado de la República… con la bandera de Morena. Fue el segundo en la
fórmula con Rocío Nahle y -en gran medida gracias al “efecto Peje”- arrasaron en
esas elecciones.
Ahí fue cuando empezaron a flaquear sus sólidos principios.
Invitado por el presidente López Obrador, en 2019 solicitó licencia a su cargo en la
Cámara Alta para irse a encabezar la Dirección de Aduanas. Era la primera
ocasión en la que no les cumplía a sus votantes. El experimento le duró poco. En
el 2020 renunció a dicho cargo y se reincorporó al Senado.
La decisión se pudo haber tomado como “un error de cálculo” y se reconocería su
voluntad de cumplirles a los veracruzanos, pero otra vez les quedó mal. En 2021
volvió a solicitar licencia, ahora para competir, por segunda vez, a la alcaldía de
Xalapa.
Ganó sin problemas, con la mayor votación que se haya obtenido en la capital
veracruzana, pero… una vez más les falló a sus votantes. El año pasado anunció
que había sido invitado por la gobernadora electa, Rocío Nahle, para incorporarse
a su equipo de trabajo, en la Secretaría de Gobierno.
No está de más apuntar que en los dos cargos de elección popular en los que ha
solicitado licencia, sus suplentes (Ernesto Pérez Astorga en el Senado y Alberto
Islas en la alcaldía) han hecho papeles deplorables.
Y el desempeño del propio Ricardo Ahued en el gabinete estatal tampoco ha sido
para presumir.
No cabe duda. “No es lo mismo Los Tres Mosqueteros, que 20 Años Después”.
Epílogo.
Escasez de agua potable, en gran medida a la falta de mantenimiento de la red de
distribución; crisis de vialidad, por la falta de planeación y el creciente número de
calles deterioradas; corrupción de las autoridades y desorden administrativo. Esa
es la herencia de Alberto Islas al frente del ayuntamiento de Xalapa. *** Ha pasado
ya más de un año desde que se confirmó la presencia en México del gusano
barrenador del ganado y los productores afirman que las pérdidas económicas
suman más de 700 millones de dólares, luego de que Estados Unidos cerrara sus
fronteras a la importación de ganado bovino. *** A eso habrá que añadir los
millonarios recursos invertidos para la prevención de la plaga y el traslado de
animales, lo que -en el cálculo de los ganaderos- ha tenido una afectación cercana
a los 3 mil millones de pesos. *** La Confederación Nacional de Organizaciones
Ganaderas (CNOG) y la secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) se
sentaron por fin (luego de más de un año) para tomar medidas conjutas para
combatir esta plaga. *** Más de un millón 200 mil cabezas se han dejado de
exportar tras la detección de esta plaga, de la que se han documentado más de
11,000 casos, con mayor concentración en Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Yucatán,
Tabasco, Campeche y Quintana Roo.
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