APUNTES
Manuel Rosete Chávez
“Tú no gobiernas México, quieres que
eliminemos a los cárteles…? ¡No, no, no!”
Trump le pregunta a Claudia y ella suplica
Cuando supe lo que era realmente el Instituto de Pensiones del Estado (IPE), fue
cuando me instruyeron en la Subsecretaría de Gobierno que atendía Manuel
Carbonell de la hoz, que todos los recibos (en aquel tiempo no había facturas) de
los medios de comunicación se mandaran al IPE con el licenciado Sabino Huitrón
Caballero, que él tenía instrucciones de pagar todo, pero todo lo que tuviera
relación con el destape de Don Manuel Carbonell como candidato al gobierno del
estado.
Y es que ese evento político, que cambio la vida política de Veracruz, me tocó
vivirlo desde dentro, junto con Emma Rodríguez Cañada, Ricardo Olivares Pineda,
Eugenio Castañeda, por invitación de don Teodoro Coutolenc Molina quien me
invitó a participar y me presentó con el maestro Manuel Carbonell de la Hoz, un
político xalapeño de primerísimo nivel quien estuvo a nada de ser gobernador de
Veracruz sucediendo en el cargo a don Rafael Murillo Vidal.
La instrucción que recibí de mandar a los medios a cobrar sus publicaciones sobre
el destape de Carbonell fue de él mismo. Y tras digerir el asunto encontré que el
Instituto de Pensiones del Estado era, no la caja chica, ¡la caja grande del
gobierno del estado!
Haciendo historia hay que recordar que el Instituto de Compensaciones de Retiro,
antecedente del IPE, se crea mediante Ley Número 81 de Compensaciones de
Retiro, publicada en la Gaceta Oficial del Estado número 153 fechada al día 29 de
diciembre de 1951, entrando en vigor el 01 de enero de 1952.
Esta la Ley de Compensaciones de Retiro, en su artículo 1, consagra la creación
del Instituto de Compensaciones de retiro, propuesta por el gobernador Marco
Antonio Muñoz Trumbull, tuvo como finalidad la de proporcionar a los trabajadores
al servicio del Estado y a sus familiares, los beneficios de: Compensación de
retiro, por edad o por tiempo de servicio; compensación por muerte; gastos de
funeral; préstamos en dinero y adquisición de casas o terrenos con facilidades de
pago; todos señalados de manera expresa en el artículo 44 de la Ley antes citada.
El 2 de enero de 1958, mediante Gaceta Oficial Número 1 del Estado de Veracruz,
se decreta la entrada en vigor de la Ley de Pensiones de Retiro.
La mencionada ley modifica el nombre anterior, quedando como INSTITUTO DE
PENSIONES DE RETIRO, conservando el mismo objeto y finalidad, pero
anexando a su lista de beneficios los siguientes: pensión por incapacitación;
devolución de descuentos; préstamos a corto plazo y; préstamos hipotecarios. Es
así como el día 03 de enero de 1961, mediante decreto publicado en la Gaceta
Oficial del Estado Número 1, se realiza una serie de reformas a la Ley vigente de
Pensiones de Retiro, dándole la denominación de Ley Número 1 de Pensiones del
Estado. Dichas reformas, enmarcan modificaciones en la conformación del
Consejo Directivo como autoridad superior, procesos para el cómputo de
aportaciones a los mayores de 65 años y, se establece el tabulador de entrega de
pensiones a los beneficiarios por causa de muerte del trabajador. El 15 de mayo
del año 1967, mediante Gaceta Oficial.
EL IPE, OTRA HISTORIA
Nuestro amigo, el abogado Salvador Canseco Flores, nos ilustra con una
cronología puntual sobre lo que ha pasado a lo largo de la historia del Instituto de
Pensiones del Estado, con cada gobernador, desde su fundador Marco Antonio
Muñoz, hasta el actual Javier Duarte de Ochoa, quien acaba de promover la última
reforma, dolorosa pero necesaria, ante una quiebra que amenazaba en un futuro
cercano con dejar sin recursos al instituto para cubrir el pago de los pensionados
jubilados.
Esta es la historia:
*En 1957 Marco Antonio Muñoz Turnbull, decretó la fundación del “Instituto de
Compensaciones de Retiro” beneficiando con ello, a empleados y maestros que
hubieren ingresado al servicio a partir del 1º de enero de 1911, sin establecer
cotización alguna, por parte de los trabajadores.
*Antonio M. Quirasco, fue quien le cambio el nombre a: “Instituto de
Compensaciones del Estado” e impuso a partir del año de 1958 la cuota del 5%
para el trabajador y el 5% para el Estado y Organismos Públicos incorporados,
estableciendo la prestación de “Pensión por Jubilación”.
*En mayo de 1967 Fernando López Arias, le cambio el nombre a: “Instituto de
Pensiones del Estado, se incrementó la cotización del 5% al 6% a los
derechohabientes y en la misma proporción para el Estado y Organismos Públicos
incorporados, agregando la prestación de pensión por vejez y por viudez.
*Posteriormente en noviembre 1977, diciembre de 1979 y diciembre de 1980 en el
período de Rafael Hernández Ochoa, una vez más se incrementó la cotización del
6% al 7% para los derechohabientes e igual monto para el Estado y Organismos
Públicos incorporados, pero también se amplió la cobertura de prestaciones: se
incluyen al monto de pensión las prestaciones: quinquenio y/ o su equivalente
(Prima de Antigüedad), Asignación Docente Genérica y Compensación A.C.
*Con Agustín Acosta Lagunes, se elevaron las pensiones bajas al 65% del neto y
después al 75% del neto.
*Fernando Gutiérrez Barrios concedió el 100% del sueldo tabular y Dante Alfonso
Delgado, elevó las pensiones al ¡100% del sueldo nominal!.
*En noviembre de 1996 , siendo Gobernador Patricio Chirinos Calero, una vez
más se adicionó la ley del Instituto de Pensiones del Estado, estableciendo como
cuota del 7% al 11% a los derechohabientes y del 7% al 13.53% a las entidades
públicas y Organismos incorporados, bajo el argumento de que la Institución se
encontraba en riesgo financiero y que para garantizar las prestaciones y la
perdurabilidad del IPE, también se hacía necesario establecer la jubilación a los 30
años de servicio y 53 años de edad. Este incremento general del 10.53%,
permitiría crear el Fondo Técnico de la Segunda Generación.
*En noviembre de 2007 y febrero del 2009 en el gobierno de Fidel Herrera Beltrán,
se realizaron algunas modificaciones a la Ley del IPE, siendo las de mayor
trascendencia:
- Establecer un tope al monto de las pensiones.
- Imponer la edad de 60 años para tener derecho a la jubilación, y
- Se ordena disponer del Fondo Técnico de la Segunda generación (Según los
que saben, un poco más de siete mil millones de pesos), para conceder préstamos
y créditos hipotecarios y con los intereses que se generarían, fortalecer de manera
sustancial la economía de la Institución, cuestión que no sucedió.
*En la actual administración de Javier Duarte de Ochoa, y a partir de que sea
publicada en la Gaceta Oficial y de que entre en vigor la Ley 287 de Pensiones del
Estado, que establece el nuevo régimen de prestaciones de los trabajadores de
base y de confianza, para los derechohabientes no sólo será un retroceso más en
su condición de trabajador al servicio del Estado, sino también un duro golpe a su
economía y la de sus dependientes y para variar el mayor daño será una vez más
para los trabajadores al servicio de la Secretaría de Educación de Veracruz.
Hasta aquí una pequeña parte de la investigación del abogado Canseco Flores.
Nosotros agregamos que de acuerdo con información que logramos conseguir, al
cierre de 2010, el IPE atendía a 114 mil 608 derechohabientes, de los cuales, 93
mil763 eran trabajadores activos y 20 mil 845 jubilados y pensionados. En total los
ingresos del instituto ascendían a 3 mil 495 millones 500 mil pesos, dentro de los
cuales destacaban las aportaciones patronales del Gobierno del Estado y de los
organismos incorporados, que alcanzaban un monto de mil 148 millones 300 mil
pesos y las cuotas de los trabajadores, equivalentes a 927 millones 600 mil pesos;
el 59.4 por ciento de los ingresos totales.
En cuanto a los egresos en 2010 fueron de 4 mil 424 millones de pesos; de
acuerdo con los beneficios que por Ley concede el IPE a sus derechohabientes,
se aplicaron al pago de la nómina de pensionados 2 mil 750 millones 200 mil
pesos, así como 380 millones 900 mil pesos en erogaciones de otras
prestaciones. Además, se utilizaron 133 millones 700 mil pesos para gastos de
administración. La diferencia entre los ingresos y los egresos en 2010 ya era
alarmante y hoy, cuatro años después, se han disparado por razones que el
mismo gobernador Javier Duarte explica de la siguiente manera: “Durante 29 años
de vida laboral, el trabajador inicia a cotizar con un sueldo menor, y durante el
último año de servicio cambia a una plaza de mayor salario que es conforme a la
cual solicita jubilarse… El incremento de las altas en la nómina de pensionados,
debido al Programa de Retiro Voluntario implementado el pasado 2 de marzo de
2011… el incremento en el número de solicitudes de los maestros para
pensionarse o jubilarse, motivado por la reciente reforma educativa… los
trabajadores de la Universidad Veracruzana, y los otros trabajadores, lo que hace
un total de 25 mil 845 nuevos pensionados para los próximos cinco años, lo cual
duplicaría el número de pensiones en forma inmediato”. Ni para dónde hacerse.
José Luis Lobato, el gran impulsor del IPE
La época de gloria económica la vivió el Instuituto de Pensiones del Estado (IPE)
durante el gobierno de Rafael Hernández Ochoa, cuando la base de trabajadores
que cootizaban al IPE (descuento nominal) era enorme, casi el 100 por ciento
porque no había pensionados jubilados, los únicos gastos que se hacían eran de
personal que solitaba un préstamo el cual se le daba de un día para otro pero el
pago, descontado en sus cheques, incluía los intereses del préstamo, o sea, un
negocio redondo.
Quien con visión empresarial supo invertir estos millonarios capitales fue José Luis
Lobato Campos (EPD), quien en su calidad de director decidió invertir el recurso
en empresas productivas, tales como el hotel Xalapa, el Chachalacas, el Hotel
Tuxpan, en terrenos, en la construcción de tiendas comerciales, en cinemas, en
panteones, y en todo lo que representara inversión, fue una época en la que el IPE
adquirió infinidad de propiedades, negocios, inmuebles, que finalmente le han
servido para sobrevivir.
La gran quiebra del IPE
Tras estos tiempos de gloria, el Instituto de Pensiones del Estado padeció un
golpe aniquilador que estuvo a punto de hacer que esa institución dejara de existir
por una quiebra. De por sí los recursos de la institución y sus bienes eran
utilizados por la clase priista gobernante, que disponía de hoteles como si fueran
de su propiedad, además de fondos para actividades políticas, como fue en el
paso por la dirección de Manuel de León, un amigo intimo de Patricio Chirinos,
quien ante la quiebra del IPE de parte de su “amiguis” adicionó a la ley del Instituto
de Pensiones del Estado, estableciendo como cuota del 7% al 11% a los
derechohabientes y del 7% al 13.53% a las entidades públicas y Organismos
incorporados, bajo el argumento de que la Institución se encontraba en riesgo
financiero y que para garantizar las prestaciones y la perdurabilidad del IPE,
también se hacía necesario establecer la jubilación a los 30 años de servicio y 53
años de edad. Este incremento general del 10.53%, permitiría crear el Fondo
Técnico de la Segunda Generación…Poca Madre.
Con Octavio Hernández, el IPE en manos seguras
Con el paso de los años y la presencia de muchos corruptos que tomaron como
botín propio al IPE y su millonaria reserva técnica, con el llamado Gobierno del
Cambio, el de la 4T, o el que apoya el partido Movimiento de Regenarion
Nacional, asumió la titularidad del IPE la licenciada en Sociología por la UV, hoy
alcaldesa de Xalapa, Daniela Griego Ceballos, quien con el apoyo de un equipo de
personas convencidas de que por encima de acumular riqueza está el servicio
honesto a la comunidad, logró revertir en el IPE la corrupta administración que se
heredaba de administraciones anteriores y rescatar al IPE.
Con ese capital político, ejemplar, Daniela Griego se lanzó como candidata a la
alcaldia de Xalapa y obiamente ganó, pero dejó en manos seguras, honestas y
con visión de futuro, al maestro Luis Octavio Hernández Lara, brazo derecho de
Daniela, quien en los dos meses que ha permanecido al frente del IPE ha
demostrado que con él habrá muchos cambios y beneficios para los trabajadores
que cotizan al IPE y para los de los municipios del estado con los que está
platicando para incorporarlos al IPE.
REFLEXION
Una cosa es mantener a huevo a una persona en tu equipo, y otra correrla porque
no sirve, no para quien gobierna porque para esos están sus gatas, para los
veracruzanos que somos quienes pagamos sus salarios. Sin duda gobernar
requiere sabiduría.
