AL PIE DE LA LETRA
Raymundo Jiménez
Por más que la presidenta Claudia Sheinbaum ha tratado de acallar los rumores de una
posible intervención del Ejército de Estados Unidos en contra de los narcoterroristas que
según su homólogo Donald Trump son los que gobiernan la mayor parte de México, las
versiones extraoficiales siguen cobrando fuerza no sólo por la serie de filtraciones que
funcionarios estadounidenses y mexicanos han hecho a los diarios más influyentes del país
vecino, sino también por los llamados que en contra del amago de injerencia yanqui están
haciendo los principales representantes del empresariado mexicano y hasta los congresistas
del Partido Demócrata, quienes han decidido impulsar una ley para impedir un tentativo
ataque militar contra su principal socio comercial.
Ayer, por ejemplo, ante los amagos de Trump –quien un día antes había declarado que para
EU el T-MEC ya no es “relevante”–, el dirigente de la Confederación de Cámaras
Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur), Octavio De la Torre
de Stéffano, dijo que “ante las amenazas que existen por parte del presidente de Estados
Unidos, a la soberanía de nuestro país y al T-MEC, hoy más que nunca los empresarios, las
empresarias, los dueños y dueñas de negocio familiar debemos estar unidos entre nosotros y
con el gobierno de México.”
“No es momento de mezquindades ni de buscar injerencias extranjeras, me parece que es
momento de patriotismo inteligente, de diálogo firme y de unidad con resultados”, señaló.
“El riesgo y la incertidumbre existen”, señaló De la Torre de Stéffano, quien mencionó que
es conocida la forma de negociación del mandatario estadunidense, y que en la
renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, ocurrida en su primer
mandato, Trump sí buscaba salirse del TLCAN.
“Sí tiene una capacidad de negociación importante y obviamente esas fortalezas en
términos de negociación nos ponen en una situación en la que tenemos que ser inteligentes,
que tenemos que ser fríos, no reactivos y atender una estrategia que hasta el día de hoy es
una estrategia que ha funcionado en términos del contexto internacional”, indicó.
Pero, ayer, el diario La Jornada publicó que el diputado Joaquín Castro, el demócrata de
mayor rango del Subcomité sobre el Hemisferio Occidental, había introducido, junto con
sus colegas Sara Jacobs y Greg Stanton, la “ley de no a una guerra no autorizada en
México”, cuyo propósito pretendería prohibir fondos públicos en acciones bélicas en
territorio mexicano no aprobadas por el Congreso estadounidense.
“Lanzar a Estados Unidos a otra guerra innecesaria –y no autorizada– en América Latina es
una movida desestabilizadora que regresará para azotar a la nación”, declaró el diputado
Castro, el cual señaló que la gente que representa “no desea que Estados Unidos gaste miles
de millones en otra guerra que podría desestabilizar la región, debido al surgimiento de una
migración masiva y a una escalada en los casos de violaciones a los derechos humanos”.
Argumentó que es necesario “proteger nuestra relación con un aliado cercano y evitar
desperdiciar dinero de los contribuyentes sobre fuerza militar en México”.
Afirmó que se decidió impulsar este proyecto de ley después de que Estados Unidos realizó
varios ataques cerca a las costas de México y porque el presidente Trump comentó que
“ahora vamos a empezar ataques terrestres, respecto a los cárteles”, y menciono a México
en ese contexto.
“Una guerra con México –autorizada o no– pondría en riesgo a las vidas de estadunidenses
y mexicanos, y destruiría la relación de Estados Unidos con nuestro socio comercial más
importante”, declaró la diputada Jacobs. “Bombardear a México no abordará de manera
exitosa la crisis de fentanilo o los problemas representados por los cárteles. Tenemos que
hacer todo lo posible para evitar lo que sería un error catastrófico. Trump amenaza con
iniciar un conflicto militar en el patio trasero de Estados Unidos. Es seguro que la acción
bélica unilateral contra México sería un desastre”, agregó el diputado federal Stanton, quien
aseveró que “los objetivos de seguridad de Washington tienen que ser logrados trabajando
con México, no atacándolo.”
Pero lamentablemente el Congreso es controlado por la mayoría republicana alineada con
Trump, por lo que es poco probable que prospere esta iniciativa.
Ayer jueves The New York Times, citando a funcionarios de EU, reportó que el gobierno
de Trump está intensificando la presión sobre el gobierno de Sheinbaum para permitir a las
fuerzas militares estadunidenses llevar a cabo operaciones conjuntas con el objetivo de
desmantelar laboratorios de fentanilo.
La propuesta, de acuerdo con el influyente rotativo estadunidense, fue planteada por
primera vez a principios del año pasado y luego fue abandonada en gran medida; sin
embargo, la petición se renovó después de la captura del presidente de Venezuela, Nicolás
Maduro, el pasado 3 de enero.
“Autoridades estadunidenses quieren que fuerzas de su país –ya sean tropas de Operaciones
Especiales u oficiales de la CIA– acompañen a soldados mexicanos en redadas contra
presuntos laboratorios de fentanilo”, afirmó el NYT citando funcionarios que pidieron el
anonimato, y resaltando que la Casa Blanca declinó hacer comentarios.
La nota señaló que, en lugar de operaciones conjuntas, funcionarios mexicanos ofrecieron
este mes algunas contrapropuestas, entre ellas un mayor intercambio de información y que
Estados Unidos desempeñe un papel más importante en los centros de mando.
Según las fuentes citadas por el NYT, ya hay asesores de EU en los puestos de mando
militares mexicanos que comparten información de inteligencia para ayudar a las fuerzas
mexicanas en sus operaciones antidroga.
“Las autoridades mexicanas se encuentran bajo presión para llegar a un acuerdo, ya que a
algunos funcionarios estadounidenses les gustaría que el ejército de EU o la CIA llevaran a
cabo ataques con aviones no tripulados contra presuntos laboratorios de drogas, una
violación de la soberanía mexicana que debilitaría significativamente al gobierno”, sostiene
la información del influyente rotativo neoyorquino.
El texto menciona la dificultad para encontrar y destruir los laboratorios de fentanilo, que
emiten menos rastros químicos que los de metanfetamina, los cuales pueden detectarse con
drones. La información de inteligencia, añade, se entrega a las fuerzas mexicanas que a su
vez han sido entrenadas por estadunidenses para planificar y ejecutar las redas contra los
laboratorios.
“Según la nueva propuesta de Washington, las fuerzas estadounidenses participarían en las
redadas encabezadas por fuerzas mexicanas, dirigiendo la misión y tomando decisiones
clave”, refieren las fuentes mencionadas por el New York Times. Las fuerzas
estadunidenses estarían en apoyo, brindando inteligencia y asesoramiento a los soldados
mexicanos en primera línea, destaca.
Según el NYT, el éxito de la incursión en Venezuela parece haber envalentonado al
gobierno de Trump.
Y, por si fuera poco, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en la
conversación telefónica que sostuvo el domingo pasado con el titular de la Secretaría de
Relaciones Exteriores (SRE) de México, Juan Ramón de la Fuente, subrayó la necesidad de
obtener “resultados tangibles” en la lucha contra las organizaciones narcoterroristas, al
considerar que el tráfico ilícito de drogas –principalmente el fentanilo– representa una
amenaza directa para la seguridad de EU y de la región.
De acuerdo con el Departamento de Estado, Rubio reiteró el compromiso de su país para
frenar el narcoterrorismo y proteger al hemisferio. Por su parte, la Secretaría de Relaciones
Exteriores (SRE) de México informó que la llamada telefónica se realizó por instrucciones
de la presidenta Claudia Sheinbaum y tuvo como eje el seguimiento al Programa de
Cooperación de Seguridad Fronteriza y Aplicación de la Ley.
La Cancillería precisó que México mantiene su disposición a colaborar, pero bajo
principios claros: Respeto irrestricto a la soberanía e integridad territorial, responsabilidad
compartida, confianza mutua y colaboración sin subordinación.
En ese sentido, el canciller mexicano De la Fuente reiteró la postura del gobierno mexicano
de que la cooperación en seguridad debe darse sin la presencia de tropas extranjeras en
territorio nacional, una línea que el gobierno de Sheinbaum ha defendido de manera
consistente.
¿Lograrán persuadir y apaciguar a un presidente militarista como Trump? Y es que, tras la
captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y en medio de su creciente interés
por controlar Groenlandia, el mandatario estadounidense declaró al New York Times que
“yo no necesito del derecho internacional”, y consultado sobre los límites para las acciones
estadounidenses en el extranjero dijo de manera tajante: “Sí, hay una cosa. Mi moral. Mi
mente. Es lo único que puede detenerme”.
Y, de colofón, el vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, instó en paralelo a los
países europeos a tomar “más en serio” la seguridad de Groenlandia, llamado que hizo dos
días después de que la Casa Blanca confirmara que estudia vías para hacerse con la isla
ártica bajo soberanía de Dinamarca y advirtiera que el uso de la fuerza es una opción que
“siempre está bajo la mesa”.
En una rueda de prensa en la Casa Blanca, el vicepresidente republicano pidió dejar de lado
las “enloquecidas reacciones exageradas” sobre las declaraciones de la Administración de
Estados Unidos en torno a la isla. Esas declaraciones también incluyen las pronunciadas por
el asesor del presidente Trump para política interna, Stephen Miller, que defendía el
derecho de Washington a hacerse con el control de la isla porque, aseguró, EU es “una
superpotencia”. Miller, según el diario La Jornada, como subjefe de gabinete, es tan
poderoso que algunos lo llaman “primer ministro” y es el arquitecto de la brutal política
antimigratoria y también impulsor de una incursión contra México.
Vance, por su parte, apuntó que los líderes europeos deben “tomar seriamente” al
presidente Trump cuando señala que Groenlandia es fundamental para la defensa de misiles
de Estados Unidos y del mundo. “Los europeos deben tomar la seguridad de esa masa de
tierra más seriamente. De lo contrario, Estados Unidos tendrá que hacer algo al respecto”,
advirtió.
Así que, en Palacio Nacional, Sheinbaum y compañía no deberían pecar de crédulos y
aplicarse más y mejor en el combate al narcoterrorismo en México para presentarle a
Trump “resultados tangibles”, tal como se los demandó el secretario de Estado, Marco
Rubio.
