CAMBIOS DE VERDAD, NO PASEOS CON SON HUASTECO. BITÁCORA POLÍTICA

Ene 21, 2026 | Columnas


Por Miguel Angel Cristiani G.
¿Cuántas veces más veremos a los jerarcas veracruzanos cruzar el Atlántico
con maletas repletas de promesas turísticas, mientras las playas de Veracruz
siguen esperando turistas que nunca llegan? La delegación jarocha en la Feria
Internacional de Turismo (FITUR) de Madrid, encabezada este año por el
secretario de Turismo, Igor Rojí López, y la secretaria de Educación, María
Xóchitl Molina González, repite el guion del 2025: aviones pagados con
erario, sones jarochos en plazas públicas y un regreso preñado de cuentos
sobre «contactos con miles de agencias». Pero, ¿dónde están los resultados
del viaje anterior? Esa es la pregunta que clama la ciudadanía, hastiada de
espectáculos que no mueven un solo euro ni un solo visitante europeo a
nuestras costas.
Permítanme poner los puntos sobre las íes con la crudeza que 54 años de
periodismo político me han enseñado. En enero de 2025, apenas conformada
la administración de Rocío Nahle García, Veracruz desembolsó más de 5
millones de pesos en una misión similar a FITUR, según datos del Portal de
Transparencia estatal. La comitiva, con más de 30 funcionarios y empresarios
afines, prometió «acuerdos históricos» con touroperadores ibéricos.
Regresaron con fotos bailando «La Bamba» frente a la Puerta del Sol y un
boletín oficial que hablaba de 2,500 contactos con agencias globales. ¿Y qué
ha producido eso en 12 meses? Cero. Ni un solo touroperador europeo ha
aterrizado en el aeropuerto de Veracruz con grupos de visitantes, conforme a
las estadísticas del INEGI y la Secretaría de Turismo federal. La afluencia
turística internacional creció apenas un 1.2% en 2025, por debajo de la media
nacional, y eso impulsado por cruceristas yanquis, no por europeos seducidos
en Madrid.
No es sarcasmo gratuito; es diagnóstico basado en hechos. La Ley de Turismo
de Veracruz (artículo 17) obliga a que toda promoción internacional rinda
cuentas claras: metas cuantificables, presupuestos detallados y métricas de
impacto. ¿Dónde están los informes de la gira pasada? El Observatorio
Turístico de Veracruz, dependiente de la propia Secretaría de Turismo,

registra que el 85% de los visitantes extranjeros siguen llegando vía vuelos
chárter desde Estados Unidos, no de aerolíneas europeas post-FITUR.
Mientras tanto, destinos como Quintana Roo multiplican sus llegadas
transatlánticas gracias a estrategias digitales focalizadas y alianzas con
aerolíneas low-cost, no con choros de jarana en ferias. ¿Para qué repetir la
fórmula si el año previo sirvió solo para inflar currículos y facturas de hotel?
Esta repetición no es inocente; huele a cortina de humo. Veracruz arrastra un
rezago histórico en turismo: en 2024, antes de la alternancia, recibía solo el
4% del flujo internacional nacional, según Datatur de la Sectur. La actual
gestión prometió romper inercias priístas y morenistas con eficiencia, pero
opta por el despilfarro protocolario. Recuerden el escándalo de 2019, cuando
Miguel Ángel Yunes Linares mandó a 40 personas a ITB Berlín por 8 millones
de pesos, con resultados igualmente nulos. O el fiasco de 2022 con
Cuitláhuac García, quien despachó a su sobrino a ferias asiáticas sin un solo
yen invertido después. Es un patrón bipartidista: el poder se autopromociona
en el extranjero mientras ignora lo esencial en casa.
La ciudadanía merece transparencia, no cuentos. Exigimos el informe
detallado de FITUR 2025: ¿cuántos contratos firmados? ¿Cuántos tours
programados? ¿Incremento en reservas hoteleras atribuible al evento? La
Auditoría Superior del Estado debe intervenir de inmediato, como lo prevé la
Ley de Fiscalización (artículo 42), para auditar esos 5 millones iniciales. Y para
esta edición, que publiquen en tiempo real los KPIs: leads generados, ROI
proyectado. Si no, será otro paseo pagado por los veracruzanos, que pagan
impuestos para ver sus playas semivacías.
No se trata de odiar el turismo; al contrario, Veracruz tiene un potencial
brutal: Catemaco, Los Tuxtlas, el Cofre de Perote, la Huasteca con su riqueza
cultural. Pero promoverlo requiere cambios reales, no repetir locuras.
Invertir en marketing digital geolocalizado cuesta una fracción y llega a
millones; alianzas con influencers europeos o plataformas como Booking
multiplican reservas sin boletos transatlánticos. La Secretaría de Finanzas

reporta un déficit presupuestal de 12 mil millones en 2025; ¿justifica eso otro
derroche?
Señores gobernantes: si quieren resultados diferentes, hagan cambios. Dejen
los bailes en Madrid y atiendan lo obvio: seguridad en las carreteras,
mantenimiento de aeropuertos, promoción en ferias virtuales. Veracruzanos,
exijan cuentas. La democracia no es aplaudir dispendios; es fiscalizarlos. Si no
cambian, la historia los juzgará como los de siempre: charlatanes con
maletas.