«LA ESCANDALOSA CRISIS DE LA UPAV A 15 AÑOS DE SU FUNDACIÓN»

Ene 25, 2026 | Columnas

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Ángel Rafael Martínez Alarcón

En el presente año 2026, la Universidad Popular Autónoma de Veracruz conmemorará el próximo agosto el 15º aniversario del decreto de su fundación. El 1º de diciembre de 2010, el doctor Javier Duarte de Ochoa, en su toma de posesión como gobernador constitucional de Veracruz, anunció con bombos y platillos la creación de la UPAV, una alternativa para las nuevas generaciones de veracruzanos para cursar estudios universitarios. Esto ocurrió ante la crisis por la falta de crecimiento de la Universidad Veracruzana, fundada 55 años antes, en 1944, durante el sexenio del general Manuel Ávila Camacho, presidente de México entre 1940 y 1946.

Hay que recordar la génesis de la UPAV. El gobernador de Veracruz, el primero del siglo XXI (2004-2010), doctor en Derecho por la Universidad Veracruzana, Fidel Herrera Beltrán, designó al político xalapeño, maestro normalista Guillermo Héctor Zúñiga Martínez —exdirector de Educación Popular, exdiputado local, exalcalde de Xalapa, ex presidente del PRI y exsecretario de Educación— como director del Instituto Veracruzano de Educación para los Adultos (IVEA). En abril de 2015, fallece como Rector

Zúñiga Martínez, con su equipo de trabajo desde 1974, se dio cuenta de que algo no funcionaba en el proyecto de alfabetización, pues se descubrió la mentira del gobernador anterior, Miguel Alemán Velasco, quien al final de su sexenio hizo levantar banderas blancas en todos los municipios de Veracruz, indicando que se había erradicado el analfabetismo. Hay que recordar qué es un analfabeto: un joven mayor de 15 años que no sabe leer ni escribir. También existía el problema de que los alfabetizadores no tenían muchas herramientas para la cruzada de sacar de la ignorancia a miles de veracruzanos que habían sido engañados.

En el primer semestre de 2007, el maestro Zúñiga Martínez me hizo partícipe de la fundación de la carrera de Educación para Adultos, dirigida específicamente a los alfabetizadores del IVEA. La carrera abrió sus puertas en varias sedes de los más diversos municipios de Veracruz. Yo, como especialista en historia, impartí mis primeras clases sobre proyecto de nación y diversidad cultural de Veracruz. Fue tan enorme el éxito de la oferta educativa —miles de jóvenes, algunos con la esperanza de obtener un título universitario, pero sobre todo una plaza de docente en educación básica— que ahí comenzaron los primeros problemas en la SEV. Poco tiempo después, el maestro Zúñiga Martínez fue removido del puesto.

En una segunda etapa, ya fuera del IVEA, se fundó el Colegio Estatal de Educadores para Adultos y se crearon nuevas licenciaturas. He participado como asesor solidario en las carreras de Educación para Adultos, Derecho, Ciencias Políticas y Podología. El patronato nos pagaba 300 pesos la hora, y al terminar el semestre, la semana siguiente teníamos los pagos.

Y en la tercera etapa, se transformó en la Universidad Popular Autónoma de Veracruz. Por generosidad de Fidel Herrera Beltrán, el anuncio de la nueva oportunidad se le dejó a Javier Duarte de Ochoa, quien al tomar posesión como gobernador anunció la fundación de la UPAV. Para agosto de 2011, el Congreso Local de Veracruz emitió su declaración de fundación. La magia de la palabra hizo posible la creación de una universidad.

Los asesores solidarios de la primera generación éramos universitarios con conciencia solidaria; nos integramos a las diversas licenciaturas ofertadas, en agradecimiento a haber sido educados por la educación pública. Toda mi formación, desde el jardín de niños hasta el doctorado, ha sido en la educación pública, que me ha formado hasta el día de hoy. El pasado viernes, a través de redes sociales, la UPAV anunció que el próximo 3 de febrero los asesores solidarios se reencontrarán.

Desde su fundación en 2011 hasta diciembre de 2025, he tenido excelente relación con sus rectores. Uno de los grandes errores de las autoridades de la UPAV ha sido imponer a rectores sin mayor gloria. En el caso particular del ingeniero Ome…, ha sido el único de los rectores que conoce la UPAV desde dentro. Llegó a la carrera de Naturopatía como docente solidario, iniciando una trayectoria al interior de la universidad; fue designado como rector de la UPAV. Primero fue director solidario, más tarde coordinador de carrera. Luego fue designado como rector número… Como director fue un hombre muy generoso; fui testigo de cómo pagó de su bolsillo la inscripción de colegiaturas. Siempre muy al servicio.

En estos momentos fundamentales, no he visto al doctor en Educación, Atanasio García Durán —quien recibió de regalo dicho doctorado hace diez años— defendiendo la UPAV. Tampoco veo defendiendo a su universidad a la diputada local de Morena. ¿Por qué tan callados?

La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, impuso a su comadre en la SEV. Qué pena que la egresada del doctorado de la UPAV, Claudia Tello, permitiera tanta corrupción en su equipo de trabajo. Seguramente el slogan «quien no tranza, no avanza», olvidando el «no mentir, no robar». Qué pena que la doctora Tello, en estos 13 meses como miembro de la delincuencia organizada, haya manejado esos 800 millones de pesos. Hay que reconocer a la gobernadora Nahle, ya que permitió que los tres funcionarios hayan ido a la cárcel. La 4T, en los últimos 8 años, no permitió que sus delincuentes lo hayan logrado. Seguramente veremos a muchos funcionarios de la 4T, como toda la corrupción, recibiendo nuevos encargos en la administración.

El gran problema de la UPAV, desde su fundación, ha sido la falta de transparencia. No sabemos cuántos asesores solidarios ganan al día de hoy, cuántas sedes hay abiertas, cuántos millones de pesos recibe del Estado ni cuántos aprendientes logran titularse en sus diferentes modalidades.

No es posible que tenga 500 empleados hoy despedidos. No es posible que 800 millones de pesos hayan sido desviados a las cuentas de algunos cuantos particulares. Los asesores solidarios se han enfocado a la enseñanza en las aulas. En años pasados hubo un intento de formar un sindicato en defensa de los intereses de los asesores solidarios, por esa vocación de amor y servicio en favor de los marginados.

            Por amor a Veracruz. ¡Viva el saqueo de las instituciones¡