Desde el Café
Bernardo Gutiérrez Parra
Conoció las mieles del poder al lado del hijo de un empresario
periodístico, que desafortunadamente perdió la vida en un accidente
automovilístico. Joven, hábil y deseoso de encumbrarse, se le pegó a
una de sus tías, priista ella, quien lo vinculó con algunos actores
políticos, hasta que descubrió el tufo de su naturaleza humana y la
maestra Silvia Asunción Domínguez López no quiso saber nunca
más de él.
Muy pronto, Daniel Fernández Carrión encontró en Juan Eduardo
Robles Castellanos, a la sazón líder del Partido Verde, a su protector
y mecenas. La cercanía entre ambos era tan evidente que fueron la
comidilla en el Verde, cuentan los mismos pevemistas. Corría el año
2012 y en recompensa por ese afecto, Lalo Robles lo impulsó para
ser regidor en el Ayuntamiento de Xalapa.
En la elección del 7 de julio de 2013 los votos para lograr una
regiduría no le alcanzaban, pero los buenos oficios de su “padrino”
le dieron el espaldarazo para que la alquimia electoral lo favoreciera.
El líder del PVEM no tuvo que esperar mucho para conocer la
naturaleza de su aliado, que en la primera sesión de Cabildo se
entregó a la entonces síndica, Michelle Servín González, enemiga
política del alcalde Américo Zúñiga Martínez en ese entonces.
En los primeros meses de ese gobierno, Daniel Fernández Carrión le
dio la espalda a su íntimo amigo Juan Eduardo Robles y lo dejó
colgado con los compromisos pactados. La historia, que es sabia, le
devolvió al ciento por uno la traición, cuando al abandonar la
regiduría que por segunda ocasión ostentó en el cuatrienio de
Ricardo Ahued Bardahuil, fue traicionado por Priscila Labastida
Vega regidora del PVEM, ya en el gobierno de Daniela Griego.
Según Daniel, él impulsó y apadrinó a Priscila en los inicios de su
carrera política, pero a la vuelta de la esquina la mujer le dio la
puñalada trapera. Los detalles de esta traición dan para otra entrega,
lector.
Lo interesante de esta historia es que con una habilidad muy
peculiar, Daniel se supo ganar al entonces alcalde Ricardo Ahued
Bardahuil. Sonriendo a su lado, acompañándolo en colonias,
moviéndose aquí y allá con él, el regidor del verde empezó a
presumir su cercanía y amistad con el alcalde.
Primero, echó a volar la versión de que lo haría diputado local. En
cafés, entre amigos, a sus más cercanos, les decía que él era el
proyecto de Ricardo Ahued. Luego, cuando Ahued saltó al gobierno
de Rocío Nahle, comentó que le daría posiciones. Y debe ser, porque
logró enquistar en la titularidad del Instituto Veracruzano de las
Mujeres a una de sus parejas sentimentales, y a una gran cantidad de
cuates. “El Club de Dani”, le llaman. Además, se convirtió en el
proveedor número uno del IVM, a través de una Comercializadora.
Curiosamente, el Secretario de Gobierno, Ricardo Ahued, ha
permitido que Fernández Carrión maneje a su antojo esa
dependencia. “Me quiere mucho”, suele fanfarronear el personaje. Y
parece que así es donde hasta “papá” le dice. Ricardo le permitió el
manejo de la Comisión Municipal de Agua Potable y Saneamiento
de Xalapa y reitero, también le permitió colocar a una pareja
sentimental en el IVM.
Pero el tipo está a punto de volar. En cafés políticos se habla de su
renuncia al Partido Verde para irse al partido Movimiento
Ciudadano que aparentemente está enemistado con la gobernadora
Rocío Nahle. Y ahí Daniel caerá en blandito dadas las ligas que
mantiene con Román Moreno Hernández, líder de esta fuerza
política en Xalapa.
“Cerrando ciclos. También quiero informarles que presenté hace
algunos días mi renuncia al Partido Verde Ecologista de México.
Agradecerle al partido la oportunidad que me brindó hace 14 años…
Vamos en búsqueda de nuevos proyectos. Espero que me puedan
seguir apoyando. Saben, quienes me conocen, que soy una persona
congruente (uta sí, muy congruente), y comprometida con lo que
digo y vamos a seguir caminando por Xalapa”, comentó el ex
regidor que tanto lucró con el Partido Verde.
Traicionado por su ahijada Priscila Labastida Vega; apestado para
Javier Herrera Borunda y Carlos Marcelo Ruiz Sánchez, los dueños
del Partido Verde en Veracruz y ahora, aparentemente distanciado
de Ricardo Ahued Bardahuil —y en conflictos legales con una
destacada abogada, con la que se asoció para la construcción de un
mega fraccionamiento en el municipio de Xico— Daniel “El
Travieso” se prepara para saltar a otro partido donde volverá a
traicionar. Porque la traición está en su naturaleza.
Para quienes no lo saben, Daniel Fernández se encuentra
inhabilitado por el Tribunal de Justicia Administrativa del Estado de
Veracruz, por un conflicto generado con la empresa PROACTIVA,
por la autorización de la ampliación del relleno sanitario. Con todo
esto, se prepara para llegar a Movimiento Ciudadano.
Interesante será saber la opinión de Luis Carbonell de la Hoz,
presidente del partido naranja en Veracruz, de esta nueva
adquisición.
bernagup28@gmail.com
