O P I N I O N
Uno de los nefastos legados del desprestigiado ex
presidente de este país, Andrés Manuel López Obrador
(AMLO), que le heredó a Claudia Sheinbaum Pardo, es sin
lugar a dudas el nombramiento que hizo del negativo Marx
Arriaga Navarro de la importante Dirección de Materiales
Educativos (DME) perteneciente a la subsecretaría de
Educación Básica (SEB) de la Secretaría de Educación Pública
(SEP) del gobierno federal.
Nombramiento qué desde sus inicios debido al
comportamiento desde el punto de vista profesional del
cuestionado personaje, causó inconformidades entre los
profesionales de la educación no solamente del sector
oficial, sino también del privado.
Debido a que los cambios que comenzó a llevar a cabo en
los importantes conocidos como: libros de texto gratuitos,
que desde hace más de 60 años diseña, elabora e imprime la
SEP, y que siempre han estado hechos por especialistas en
las diferentes áreas de la pedagogía, experimentados
maestros mexicanos, comenzó a llevar a cabo.
Cambios que no solamente hicieron se notara su forma
improvisada de trabajar por los errores desde el punto de
vista ortográficos, de diseño y lo más grave, en el contenido
al tener errores en fechas históricas entre otros errores de
mayor importancia. Así como también en el delicado y
principal aspecto, el pedagógico. Además de las tendencias
ideológicas que incluyó en los importantes libros que son
para la educación de actuales niños del país y por tanto los
mexicanos del futuro.
A lo que hay que agregar las quejas del personal a su
cargo en cuanto a los “moches” que solicitaba según para el
buen funcionamiento de la dirección a su cargo, la que tiene
un presupuesto de más de 150 millones de pesos, así como
también los malos tratos y despidos injustificados.
Llegando al máximo de su prepotencia, cuando el pasado
mes de diciembre intento una acción en contra de la SEP,
con el pretexto de defender el proyecto de La Nueva Escuela
Mexicana y negarle al titular de la dependencia educativa,
Mario Delgado el llevar a cabo la actualización que le
informó se haría en los libros.
Desde el pasado viernes 13 del presente mes, fecha en
que se le informó de su despido del cargo, a lo que se negó,
hasta el momento de redactar el presente texto, se
encontraba atrincherado en su oficina, aduciendo que no
había motivo de su despido. Situación que equivocadamente
reclama, pues al ser un empleado de confianza de la SEP, se
le puede pedir deje el cargo en cualquier momento. Pero si
el incompetente y prepotente Marx no conoce sus derechos
en materia laboral y hasta donde llegan estos, grave
situación, ya que una persona que tiene verdaderamente un
nivel de doctorado, aunque no sea en derecho, por su nivel
de estudios, si es que los tiene, seguramente está enterado
cuales son. Usted qué opina estimado lector. Hasta el
viernes. Noti-sigloxxi@hotmail.com (Fech. Púb. Lun. 16-
febrero-26).
