APUNTES
Manuel Rosete Chávez
“El daño que Marx Arriaga causó a
nuestros niños es incalculable”
Pedagogos
En menos de una semana, el gobierno de Claudia Sheinbaum y
la cuatroté mostraron las profundas divisiones que hay al interior del movimiento y
la cuestionable autoridad de la presidenta al interior de su gobierno.
Primero fue el libro “Ni venganza, ni perdón” de Julio Scherer Ibarra, quien recorre
el velo de lo que sucedía al interior del Palacio Imperial durante los primeros años
del gobierno de López Obrador y la mutación del líder social a un presidente
empoderado, autoritario y radical.
Si bien el autor asegura que la obra “no es un ejercicio de autoexculpación ni un
ajuste de cuentas, sino un testimonio crítico sobre el ejercicio del poder, la
transformación de vínculos y cómo la proximidad al poder puede convertirse en
condena”, lo cierto es que es precisamente lo primero.
Scherer no deja títere con cabeza. A la propia Claudia Sheinbaum de utilizar un
decreto de liquidación de trabajadores de Luz y Fuerza del Centro como
herramienta política, generando un pasivo de más de ¡¡27 mil millones de pesos!!
A Jesús Ramírez Cuevas, ex vocero presidencial de AMLO y actual jefe de
asesores de la presidenta, lo acusa de desvíos por ¡¡21 mil millones de pesos!! y
de vincular a Sergio Carmona, alias el «Rey del Huachicol», con el expresidente
para financiar campañas de Morena. De eso hay cientos de denuncias que fueron
desechadas. Y no faltó Andrés «Andy» López Beltrán, quien afirma que mantenía
cercanía con una red de funcionarios involucrados en una supuesta estructura de
tráfico de influencias.
Todo lo dicho por Scherer ya se sabía; incluso algunos medios lo habían
documentado pero el gobierno siempre lo negó. Hoy lo afirma y lo exhibe uno de
los hombres más cercanos a López Obrador.
“No lo he leído, ni lo voy a leer”, ha dicho la presidenta Sheinbaum, respecto de un
revelador documento que debería ser lectura obligada; sin embargo, aun sin
leerlo, ha cuestionado las fuentes del exconsejero jurídico que hace señalamientos
por prácticas irregulares contra funcionarios del sexenio anterior. Entonces, ¿en
qué quedamos?
El segundo caso fue el trompicado cese de Marx Arriaga, el autor perverso de los
libros de texto de lo que hoy se intenta imponer la Nueva Escuela Mexicana. El
mesiánico e iracundo funcionario no sólo se negó a entregar la oficina, sino que se
atrincheró durante cuatro días, llamando a un movimiento de protesta. Antes de
largarse, Arriaga acusó de corrupta y conservadora a la SEP, argumentando que
existen intereses privados presionando para redirigir la producción editorial. Las
tripas gruñen de hambre.
A pesar del sainete, la propia presidenta le extendió un manto de protección,
aceptando que le ofrecieron una embajada u otro cargo público. El abierto desafío
de un funcionario menor mostró la fortaleza institucional de la presidenta… Año y
medio después, la presidenta sigue sin asumir el poder.
Francisco Martín Moreno
se pitorrea del locuaz educador
“Al conocer la presunta remoción de Marx Arriaga de sus oficinas de la SEP,
pensé en felicitar a Sheinbaum por haber dado el banderazo mágico para iniciar el
arduo proceso de reconstrucción del ruinoso sistema educativo impuesto por la
4T, en contra de la niñez mexicana, la parte más importante y sensible de la
sociedad mexicana.
Me equivoqué: las políticas y los planes educativos permanecerán idénticos, para
el suicidio de México”. Dice en su columna de ayer el periodista, literato e
historiador mexicano Francico Martín Moreno, quien publica en el diario
REFORMA.
“La Nueva Escuela Mexicana persigue un adoctrinamiento ideológico con un
retroceso verborréico y dañino, en momentos en que la educación en el mundo
adquiere perfiles de vanguardia en razón de la acelerada evolución tecnológica”.
“¿A dónde vamos con la eliminación de las Escuelas de Tiempo Completo, con la
destrucción institucional, con la perniciosa disminución en la inversión educativa,
con la ausencia de contenidos científicos sin estimular la creatividad de los
estudiantes y despreciar la formación académica del magisterio y la respectiva
evaluación docente que le beneficiaba económicamente?”
“¿A dónde vamos con la politización de la educación, de la justicia y de los
sistemas de salud, etc.? La Nueva Escuela Mexicana no ha logrado revertir el
rezago histórico de la educación mexicana ni actualizado los métodos de
aprendizaje exigidos por la reñida competencia internacional”.
“Las pruebas PISA reflejan la pérdida de rigor académico, pues de 2 de cada 3
estudiantes no alcanzaron el nivel básico en matemáticas y, en lectura y ciencias
fracasaron 1 de cada 2. México fue el tercer peor país en matemáticas y lectura de
la OCDE, y el peor en ciencias”.
“El 90% de estudiantes de secundaria no lograron los aprendizajes esperados en
matemáticas, lenguaje y pensamiento científico, en tanto ya son de escándalo las
tasas de deserción en las escuelas públicas, ampliándose la brecha con las
privadas, situación que se complica con el cierre de múltiples instituciones oficiales
por violencia, desastres o paros, sin olvidar que en las zonas rurales falta internet,
tecnología y hasta infraestructura básica, como baños, agua, techos dignos”.
“La NEM no atacó las raíces: la pobreza extrema, la inseguridad, la violencia
escolar aumentaron el poder de sindicatos como la CNTE, ya desmantelada en la
reforma de 2013. México registra uno de los gastos educativos más bajos de la
OCDE, invirtiendo 2,933 dólares anuales por estudiante de primaria, frente a un
promedio internacional de 11,902 dólares”.
Esa es parte de la valiosa opinión del maestro Martín Moreno, una de las mentes
más lucidas de este país, sobre lo que la 4T llama La Nueva Escuela Mexicana.
Mientras todo se hunde
Y sobre el libro que de un plumazo borró el otro titulado “GRANDEZA” que se
firma el ex presidente de México AMLO, “Ni venganza ni perdón”, sigue siendo un
best seller sobre el cual los más importantes y leídos periodistas mexicanos han
escrito y opinado, sorprendidos por las revelaciones que en el se incluyen de parte
de quien fuera uno de los dos hombres más cercanos a López Obrador.
Entre la batería de revelaciones que contiene “Ni venganza ni perdón”, el libro que
escribieron Julio Scherer Ibarra, exconsejero jurídico de la Presidencia de López
Obrador, y el periodista Jorge Fernández Menéndez —un volumen editado por
Planeta que comenzará a circular a partir de hoy dice Héctor de Mauleon—, hay
una que pega directamente en el centro del gobierno de Claudia Sheinbaum.
Involucra nada menos que a su jefe de asesores, y vocero presidencial en tiempos
de AMLO, Jesús Ramírez Cuevas, así como al hoy secretario de Educación y
exlíder nacional de Morena, Mario Delgado.
Al aparecer en un libro firmado por Scherer Ibarra, la conclusión es que esa
información es de primera mano, viene del corazón mismo de la 4T, y está
avalada por uno de los hombres más cercanos al expresidente y uno de los que
más poder amasaron en la primera parte del sexenio.
Se narra en el libro que fue Ramírez Cuevas quien abrió las puertas de Palacio
Nacional al Rey del Huachicol, Sergio Carmona, y quien facilitó reuniones
estratégicas que convirtieron a este personaje, asesinado misteriosamente en
noviembre de 2021, “en parte fundamental del engranaje electoral del partido en el
norte del país”.
En el libro se maneja la versión de que Carmona se habría reunido incluso con
López Obrador, y se confirma lo que ya era sabido: que Sergio Carmona financió,
entre otras campañas, las de Tamaulipas, Sonora y Sinaloa. Se afirma, sobre
todo, que fue Jesús Ramírez Cuevas quien presentó al Rey del Huachicol con el
presidente de Morena, Mario Delgado.
Carmona, afirman Scherer y Fernández Menéndez, controló hasta un tercio del
mercado ilegal de hidrocarburos en la frontera norte. Parte de las ganancias de
ese tráfico bañaron las campañas de Morena durante las elecciones intermedias
de 2021.
Hoy, Carmona está muerto. Lo asesinaron poco después de entrar en tratos con
agencias de seguridad estadounidenses. Pero Mario Delgado es el secretario de
Educación de Claudia Sheinbaum (y se habla incluso de una posible vuelta a la
dirigencia del partido oficial, ante la ineptitud que han mostrado Luisa Alcalde y
Andy López Obrador), y Jesús Ramírez Cuevas el jefe de asesores de la
Presidencia. Según el libro, su nombre ya figura en cortes de Nueva York y Texas.
REFLEXIÓN
Mientras Karime Macías logra lo que era imposible, asilo político en el Reino
Unido, a Javier Duarte de Ochoa están a punto de sumarle ¡14 años!, más de
prisión por otro delito que le encontraron y comprobaron. Más de 22 años preso
por corrupto… Escríbanos a mrossete@yahoo.com.mx | formatosiete@gmail.com
