Sin tacto
Por Sergio González Levet
Bien leen las condiciones políticas actuales los afines a Morena que se han venido
dedicando a atacar oficiosamente a Movimiento Ciudadano (MC). El original
partido Convergencia Democrática fundado por Dante Delgado Rannauro ha
crecido vertiginosamente en lo electoral y en otros ámbitos, y está convertido en
un dolor de cabeza y una preocupación creciente para los morenistas de todos los
niveles.
Mal leen, por otra parte, los ladinos que desde ciertos recovecos de la oposición
pretenden hacer pasar por cierta la conseja de que los naranjas ruegan por
conseguir alianzas con otras fuerzas políticas y/o con varios liderazgos regionales.
O no conocen cómo se maneja el exgobernador veracruzano o de plano están
muy urgidos y tratan de meterse por alguna puerta lateral a una organización
política que cerró a piedra y lodo el ingreso y decidió competir solo en las más
recientes elecciones nacionales y estatales.
Cuando MC anunció en 2024 que no iría en alianza con ninguna otra fuerza
política muchos vieron en esa medida un traspiés de la Comisión Operativa
Nacional y no faltaron quienes acusaron al líder moral de un empecinamiento que
terminaría por llevar a la desaparición del partido. Pero olvidaron que Dante es un
viejo lobo de mar que trae la política entreverada en su alma desde la cuna misma
y que tiene un talento especial que le permite ver nodos estratégicos en donde
otros solamente alcanzan a mirar áreas de oportunidad inmediatas. Y es que el
nacido en Alvarado y crecido en Córdoba al hacer sus movimientos juega al
ajedrez, mientras la mayoría se queda en la táctica simplona de las damas
españolas. En verdad que él va muchas jugadas adelante.
En 2025, nadie advirtió en Veracruz el movimiento genial que estaba
proponiendo, y con el concurso eficiente y disciplinado del entonces nuevo
coordinador estatal, Luis Carbonell de la Hoz, gambeteó y llevó la pelota casi
hasta la línea de gol en las municipales. El partido creció geométricamente en esa
votación y subió de los 200 mil votos que había obtenido apenas un año atrás en
la gubernamental a casi 600 sufragios a su favor, que le dieron 41 presidencias
municipales y lo colocaron como la segunda fuerza política de Veracruz,
superando al PAN y el PRI con sus adocenadas tácticas comiciales.
Y no, Movimiento Naranja no está en busca de candidatos para las elecciones
de 2027 y 2029 y 2030. Menos trata de convencer a personajes de otros partidos
para atraerlos a su cuadra.
El éxito conseguido en lo estatal y en lo nacional le da la personalidad y la
fuerza para tomar las cosas con calma y examinar los probables ingresos de
quienes están tocando insistentemente a su puerta en el afán de treparse al carro
naranja, que corre tan bien como el ciclista mexicano Isaac de Toro.
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