Desde el Café
Bernardo Gutiérrez Parra
Desde el domingo anterior, habitantes de Tatahuicapan avistaron
una línea negra en el horizonte, pero como era día feriado, ni a quién
hablarle para que fuera a investigar. Para el lunes la línea se había
convertido en una mancha que se acercaba a la franja costera. Y este
martes la llegada masiva de hidrocarburo convertido en chapopote,
provocó una emergencia ambiental que golpeó directamente a la
fauna marina.
De acuerdo con Protección Civil municipal, la presencia de
chapopote se convirtió en “una contingencia con impacto biológico
irreversible”, debido a la acumulación del material contaminante a lo
largo de distintos puntos del litoral.
El ejido Zapotitlán es el punto más crítico ya que se encontraron
especies marinas sin vida. En el ejido Mezcalapa, la contaminación
se concentró en los embarcaderos, donde pescadores reportaron que
sus lanchas y artes de pesca quedaron inservibles al impregnarse del
crudo.
En Sochapa y Tecuanapa se detectaron manchas densas de
hidrocarburo, lo que dificulta incluso el tránsito por la playa debido
a la consistencia pegajosa del material. En el Mirador Pilapa, los
grumos sólidos alcanzaron la zona rocosa y turística donde el
chapopote se dispersó prácticamente en toda el área.
La mancha llegó a Pajapan, Mecayapan y Coatzacoalcos cubriendo
casi la totalidad de las playas. En las redes sociales la imagen de una
tortuga centenaria bañada en chapopote, se hizo viral en cuestión de
minutos.
Como sucede en estos casos, Pemex llegó cuando se le pegó la gana,
sus ingenieros recorrieron el perímetro siniestrado y emitieron su
docto veredicto: “Ese hidrocarburo no es nuestro”. “Ah, chingá,
¿entonces de quién es?” “Quién sabe, pero no es nuestro”.
La gobernadora Rocío Nahle habló también sobre el extraño
percance: “Pemex emitió un comunicado porque no es derrame
nuestro, ahí no hay tuberías, enfrente no hay plataformas, no se está
explorando. Ángel Carrizales, el procurador del Medio Ambiente
estatal, se encuentra en la zona para tratar de averiguar de dónde es
el origen porque sí está muy raro…”.
Si no es de Pemex, única empresa monopolizadora en la extracción
de crudo y gas desde tiempos del Tata Lázaro, ¿de quién es entonces
el crudo derramado?
Oh caramba, qué no estás oyendo decir a la señora que se va a tratar
de averiguar.
¿Y qué tal si es huachicol?
Ah, caray.
No quiero meter cizaña, pero se me ocurre que ese combustible pudo
haber salido del puerto de Altamira (por ejemplo) en un carguero
cuyo capitán y su tripulación se taparon la boca al darse cuenta que
millas adelante se iba derramando. Si el combustible fuera derecho,
hubieran reportado de inmediato el derrame. Pero si es huachicol la
cosa cambia.
Mientras se averigua, la gobernadora dijo que un representante de su
gobierno irá a la zona afectada para “analizar” las necesidades de los
pescadores y gestionar los apoyos necesarios.
¿Analizar las necesidades? Por Dios, el problema ahí está y no
necesita de un análisis sino de una solución. Por otra parte, los
apoyos (si llegan) no van a llegar mañana, tardarán semanas o
meses. Y mientras tanto, ¿qué van a hacer los pescadores y los
comuneros cuyas tierras también resultaron afectadas?
¿Qué van a hacer hoteleros, restauranteros y otros prestadores de
servicios con las playas enchapapotadas cuando se acerca el periodo
de Semana Santa?
Si cuando el derrame es de Pemex la empresa se tarda la vida en
remediar la zona siniestrada, ¿qué va a pasar con este desastre
irreversible que como dicen, no es de ellos?
Futa…
bernagup28@gmail.com
