AL PIE DE LA LETRA
Raymundo Jiménez
Justo cuando en Miami el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado a
México el “epicentro de la violencia de los cárteles”, y ha excluido a la mandataria
mexicana Claudia Sheinbaum de la alianza con los gobernantes de 17 países americanos
para “destruir” a las bandas criminales del continente, en Veracruz acaba de trascender un
caso de desaparición en el que estarían implicados personajes cercanos al actual delegado
federal de la Secretaría de Bienestar, Juan Javier Gómez Cazarín, ex líder de las bancadas
de Morena en las LXV y LXVI legislaturas locales (2018-2021 y 2021-2024).
Y es que la semana pasada, la Comisión Estatal de Búsqueda reportó la desaparición en San
Andrés Tuxtla de Shamir Ramón Uscanga, de 37 años. Shamir fue visto por última vez el
25 de febrero, cuando salió de su hogar, en la Barra de Sontecomapan, municipio de
Catemaco, hacia la cabecera municipal sanandrescana para vender pescado. Desde entonces
nadie sabe nada de su paradero.
Shamir, conocido popularmente como El Picudo, es agente municipal de Sontecomapan y
presidente de la cooperativa pesquera “Sirena del Mar”. Es reconocido como operador
político de la familia Gómez Cazarín y, en especial, del ex diputado local y actual delegado
federal de Bienestar.
Hace apenas tres meses, en diciembre de 2025, la Secretaría de Bienestar lo galardonó por
su apoyo en los planes DN-III-E y “Tajín” para auxiliar a las familias damnificadas en la
comunidad de La Palma tras las torrenciales lluvias.
Por ello, es que ahora, a partir de su desaparición, ha surgido una serie de historias, incluida
la de un probable ajuste de cuentas.
Y es que quienes dicen conocerlo bien, comentan que al margen de sus actividades
laborales, El Picudo presuntamente tenía que ver con el robo de autos y motocicletas, y que
su “negocio” habría crecido tanto que presumiblemente estaba “pisando callos” e intereses
hasta de la empoderada familia Gómez Cazarín que desde el sexenio pasado controla el
ayuntamiento de Hueyapan de Ocampo.
Casualmente ha saltado un nombre: el de José Manuel Gómez Limón, alias “El Pollo”,
actual coordinador del programa Salud Casa por Casa y asesor del delegado federal. Lo
señalan, además, como el encargado de hacer el trabajo sucio en la Delegación del
Bienestar, por lo que no descartan que pudiera estar implicado en la desaparición de El
Picudo.
Según han publicado algunos periodistas, cuando Juan Javier Gómez Cazarín presidió la
Junta de Coordinación Política en las dos últimas legislaturas locales, El Pollo era quien
manejaba los recursos para algunos medios de comunicación y columnistas “amigos” de su
jefe. Pero un día se “guardó” el dinero, y pese al escándalo y los reclamos de algunos
camaradas, su patrón lo perdonó.
Ahora, tras la desaparición de El Picudo, corre la versión de que se habría aliado con él,
pero que dicho maridaje no duró mucho ya que a Gómez Limón supuestamente le
molestaban las deferencias que su jefe Gómez Cazarín tenía hacía Shamir Ramón, por lo
que cuando éste comenzó a “prosperar” gracias a sus presuntos negocios ilícitos que
chocaron con los de la familia Cazarín, El Pollo se habría puesto a las órdenes de los jefes
políticos de Hueyapan de Ocampo y que coincidentemente al poco tiempo El Picudo
desapareció.
¿Qué tan cierta será esta versión? Eso corresponde investigar a las autoridades
ministeriales, y el más interesado en que se esclarezca pronto la desaparición de Shamir
Ramón debe ser el delegado de Bienestar.
Por lo mientras, ha trascendido que la Fiscalía General del Estado ha detectado un grave
antecedente: alrededor de las 23:00 horas de la noche del sábado 16 de marzo de 2014, hace
12 años, José Manuel Gómez Limón, a la sazón secretario particular del alcalde de
Hueyapan de Ocampo, Lorenzo Velázquez Reyes, salió milagrosamente ileso de un
atentado cuando conducía su camioneta negra Ford tipo Explorer, placas YJR-9268, por las
calles Guillermo Prieto y Narciso Mendoza, de la colonia Benito Juárez, en la congregación
de Juan Díaz Covarrubias. Su vehículo recibió 40 impactos de bala de armas de alto poder
R-15 y AK-47, la famosa “cuerno de chivo”, de los cuales 20 proyectiles penetraron el
parabrisas y 10 más en el cofre de su vehículo.
El Pollo sólo resultó herido en el brazo izquierdo y recibió un rozón en la cara.
Inexplicablemente sus agresores no lo remataron. ¿Se trataba acaso de un “aviso”
solamente? ¿Pues en qué andaba metido y qué intereses de criminales habrá afectado?
OTRA FIESTA ESCANDALOSA
DE QUINCEAÑERA DE LA 4T
Vaya escándalo que provocó la fiestecita de 15 años que el contratista tabasqueño de
Pemex, Juan Carlos Guerrero Rojas, vinculado a los hijos del expresidente Andrés Manuel
López Obrador, le organizó a su hijita el pasado fin de semana en un salón de fiestas en un
elitista hotel de la ciudad de Villahermosa.
El costo de la celebración se calculaba en 45 millones de pesos, por los cantantes y
animadores contratados para conducir la fiesta: J. Balvin, Belinda, Pablo Montero, el grupo
Matute y hasta la presentadora estrella de Televisa, Galilea Montijo.
Pero esta no es la única fiesta de quinceañera cuyo derroche millonario ha sacudido al
régimen de la 4T por su falso discurso de austeridad.
En septiembre de 2023, por ejemplo, tuvo que salir la nuera del presidente López Obrador,
Carolyn Adams, a responder las críticas por la celebración de los 15 años de su hija en
Culiacán, Sinaloa, ciudad bajo control del cártel de Los Chapitos.
Fue a través de su cuenta de Instagram que Carolyn Adams aseguró que no se utilizó dinero
público para la fiesta.
En cuanto a la razón del por qué se llevó a cabo la fiesta en Culiacán, dijo que fue por los
lazos significativos que la hijastra de José Ramón López Beltrán tiene con la familia de su
padre.
“Nuevamente quiero recalcar que No utilizamos dinero público, como intentan hacer creer.
Tanto el padre de mi hija como yo, así como su padrastro, trabajamos arduamente y
contribuimos responsablemente para hacer realidad esta celebración”, publicó en Instagram.
Asimismo, Adams aseguró que la fiesta fue un sueño de su hija que tenía desde que era
pequeña ya que creció asistiendo a fiestas de XV años en la entidad. Tras estas palabras,
puntualizó que no toleraría las difamaciones y ofensas que han surgido por ciertos medios de
comunicación que solo buscan convertir el sueño de una bina en un juego político.
“Quiero enfatizar que NO soy política, NO vivo de la corrupción y NUNCA he formado
parte de ningún gobierno. Soy una persona individual que ha trabajado incansablemente, sin
dañar a nadie ni recurrir a prácticas corruptas”, escribió en redes sociales.
Por ello, señaló que la familia se encontraba indignada por como los medios han
distorsionado la información sobre el evento y se ha vuelto objeto de acusaciones infundadas.
“Agradecemos a todos los que nos apoyan, y esperamos que esta aclaración ponga fin a las
especulaciones injustas”, concluyó.
