ROMO, EL PRIMERO DE LA TARDE

Abr 7, 2026 | Columnas

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APUNTES
Manuel Rosete Chávez
“Si a AMLO lo agarra la DEA,
Cuitláhuac la libra como pluri”
Damián Zepeda

Alfonso Romo Garza, nacido el 8 de octubre de 1950 en la Ciudad de México, es
un empresario y exfuncionario mexicano, conocido por su trayectoria en el ámbito
agroindustrial, financiero y político… hoy investigado por lavado de dinero.
Sin embargo, también fue jefe de Oficina de Presidencia durante el mandato
de Andrés Manuel López Obrador (2018- 2024) y es señalado por su presunta
participación en lavado de dinero mediante su empresa Vector Casa de Bolsa, la
cual fue ligada al tráfico de fentanilo y otros opioides por autoridades de Estados
Unidos.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de la Red de Control de
Delitos Financieros (FinCEN, por sus siglas en inglés), anunció este 25 de junio de
2025 sanciones contra tres instituciones financieras
mexicanas: CIBanco, Intercam y Vector Casa de Bolsa, por presuntamente lavar
dinero proveniente del tráfico de fentanilo y otros opioides.
A Romo se le señala de presuntamente colaborar con los carteles del Golfo y
Sinaloa.
Con respecto a Vector Casa de Bolsa, gestiona casi 11 mil millones de dólares.
Las investigaciones señalan que entre 2013 y 2021, una el Cártel de Sinaloa usó
Vector para lavar 2 millones de dólares.
Don Poncho Romo es en estos momentos, el primero de muchos “distinguidos”
morenistas a los cuales el gobierno de los Estados Unidos investiga y ya tiene en
la mira por sus ligas con las bandas de la delincuencia organizada, las cuales
operan en México al amparo del gobierno morenista que aún dirige Andrés Manuel
López Obrador.
¿No que no tronabas pistolita?

UNA POSTAL DE IA EN EL AIFA

El periodo vacacional de la Semana Santa nos ha dejado varias postales, desde
un AIFA semi vacío a pesar de que la presidenta Sheinbaum anunció una
ocupación del 100%, un Tren Maya que pierde diez millones de pesos diarios y el
entusiasmo de vacaciones que se divierten en medio de las manchas de
chapopote en las playas veracruzanas.
En Veracruz, las playas siguen padeciendo los estragos del derrame petrolero. Así
lo cuentan las crónicas de medios informativos y vacacionistas que se aventuraron
a visitar el puerto.
“Con una bolita de petróleo solidificado en la mano, el señor Alejandro Pérez dice
sentirse preocupado de haber llegado a Playa Villa del Mar. Aquí, la
contaminación por el derrame de hidrocarburos que desde hace algunos días

afecta la costa veracruzana fue evidente este fin de semana”. Este año muy
pocos turistas llegaron a Veracruz.
Sentado a la orilla del mar, mira a los elementos de la Marina recoger las “bolitas
de chapopote” y dice estar decepcionado ante la falta de información de la
gravedad del derrame. “Todos los bañistas deberíamos tener cuidado de las
reacciones alérgicas en la piel que estos residuos puedan causar, es mejor no
confiarse”, fue la reseña de ayer en El Universal.
Hasta ahora, las pérdidas de prestadores de servicios, de comerciantes y
pescadores son incalculables. De eso, el gobierno tampoco tiene ni idea.
La ratonera

EL VERDADERO DAÑO DEL AUTORITARISMO
Para tener una idea clara de las secuelas tan graves que deja el autoritarismo,
tenemos que asomarnos al artículo que publicó el doctor Guillermo Ortíz Martínez
la semana anterior, el cual incluye como títuto: El autoritarismo también
empobrece: México ya está pagando la factura.
El deterioro institucional no solo daña la democracia. También frena la inversión,
debilita el crecimiento y vuelve más incierto el futuro de las familias mexicanas.
Durante años, al país le quisieron vender una mentira elegante: que era posible
concentrar poder, debilitar contrapesos y someter instituciones sin consecuencias
económicas.
Como si la economía fuera inmune al abuso.
Como si el Estado de derecho fuera accesorio.
Como si la confianza se pudiera decretar desde un atril.
No se puede.
La advertencia de Guillermo Ortiz, ex Secretario de Hacienda y ex Gobernador del
Banco de México, merece atención seria. No por escandalosa, sino por precisa. Lo
que plantea es algo que muchos prefirieron no ver: el deterioro institucional ya
está empezando a traducirse en costo económico. 
Y ese costo no se queda en los escritorios del poder.
Baja a la calle.
Llega al empleo.
Golpea la inversión.
Se mete a la mesa de las familias mexicanas.
Porque cuando un país debilita sus instituciones, no solo se erosiona la
democracia. También se erosiona la certeza. Y sin certeza, la inversión se frena.
Sin inversión, el crecimiento pierde fuerza. Sin crecimiento, el futuro se encoge.
Ese es el verdadero daño del autoritarismo: no solo concentra poder arriba, sino
también cierra oportunidades abajo.
México tiene una oportunidad histórica con el nearshoring, una posición geográfica
privilegiada y una integración estratégica con los de Trump que debería
convertirnos en un imán para la inversión productiva. Pero un país no compite solo
con ubicación. Compite con reglas claras, confianza jurídica y credibilidad
institucional.
Y ahí es donde el régimen falla.

Porque no basta con repetir que todo va bien mientras se debilitan órganos
autónomos, se castiga la independencia institucional, se enturbia el marco
regulatorio y se normaliza que el poder quiera decidirlo todo. Esa receta no trae
prosperidad. Trae estancamiento con propaganda.
La economía tiene memoria.
Y también tiene lógica.
El capital no llega donde el poder manda sin límites.
El talento no florece donde la incertidumbre gobierna.
La prosperidad no se construye donde la ley se vuelve negociable.
Por eso este debate importa tanto. Porque no estamos hablando solo de
tecnicismos económicos. Estamos hablando del país que se les deja a millones de
hogares que ya cargan con inseguridad, inflación, servicios públicos deteriorados y
un clima de creciente fragilidad institucional.
Lo diremos claro: cuando el poder se concentra, México se debilita.
Y cuando México se debilita, quienes más lo resienten son las familias.
VERACRUZ, PRIMER LUGAR EN HOMICIDIOS DOLOSOS
El estado de Veracruz registró 21 homicidios dolosos en los últimos seis días del
periodo vacacional de Semana Santa, de acuerdo con el informe diario elaborado
por autoridades federales de seguridad.
El reporte es generado por un equipo interdisciplinario integrado por la Secretaría
de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Secretaría de la Defensa
Nacional (SEDENA), la Secretaría de Marina (SEMAR) y la Fiscalía General de la
República (FGR), con fines tácticos y estratégicos.
La información del informe diario es proporcionado por las fiscalías estatales. Las
cifras oficiales son consolidadas posteriormente por el Secretariado Ejecutivo del
Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
Hechos recientes en distintas regiones
Durante este periodo se registraron diversos hechos de violencia en la entidad:
En Poza Rica, un hombre fue asesinado a balazos en el centro de la ciudad, sobre
el bulevar Adolfo Ruiz Cortines, lo que generó movilización de fuerzas de
seguridad. En la misma ciudad, también fue localizado el cuerpo sin vida de un
médico, quien había sido privado de la libertad y presentaba huellas de violencia.
Asimismo, en ese municipio fue hallado el cuerpo calcinado de una persona
debajo de un puente vehicular, tras el reporte de un incendio.
En la región sur, en Coatzacoalcos, una mujer fue asesinada en un ataque directo,
mientras que en Texistepec fue localizado sin vida un joven sobre un camino rural.
En Acayucan, dos jóvenes fueron asesinados con 24 horas de diferencia, casos
que son analizados por la autoridad ministerial para determinar si existe relación
entre ellos.
Los hechos ocurrieron en el marco del periodo vacacional, en el que distintas
zonas del estado registran alta movilidad de personas.
Las autoridades mantienen operativos de seguridad en diversas regiones,
mientras continúan las investigaciones correspondientes.