Desde el Café
Bernardo Gutiérrez Parra
Imagina lector que eres dueño de una empresa y tienes en un puesto
ejecutivo a un amigo al que estimas mucho, pero que no da el ancho.
Como no deseas correrlo, le ofreces otro puesto también con un
sueldazo, pero donde no la riegue tanto. Qué harías si tu amigo te
dice “aguántame unos días, déjame pensarlo”
Bueno, pues eso le pasó a la presidenta Claudia Sheinbaum y lo
contó la propia presidenta.
En la mañanera de ayer cuando una reportera le preguntó por la
probable salida de Luisa María Alcalde de la dirigencia nacional de
Morena y de la titular del Bienestar, Ariadna Montiel como su
posible reemplazo, la presidenta contestó: “Les voy a dar la nota”.
Dijo que hace unas semanas la Consejera Jurídica de la Presidencia,
Estela Damián, le comentó que quería irse a “trabajar” a Guerrero
(en realidad quiere ser gobernadora) “y yo le dije que tenía que dejar
la Consejería Jurídica y me entregó su renuncia con fecha del 30 de
abril”.
La presidenta añadió que se puso a revisar varios perfiles para
sustituir a Estela y uno de ellos fue el de Luisa María. “¿Por qué
Luisa María? Porque creo que ha desempeñado un gran papel al
frente de Morena. Es una excelente abogada que participó en
muchos temas con el gobierno de Andrés Manuel. Ella fue muy
importante en la planeación de la Reforma al Poder Judicial”.
Y aquí viene la nota. “Ayer tomé la decisión de hablarle (para
ofrecerle el cargo) y me dijo: ‘Lo voy a pensar estos días’, je je je”.
¿What?
¿Así le respondió Luisa María? ¿Así de gacho fue el revire?
Me pregunto si López Obrador hubiera soportado semejante
retobada antes de poner de patitas en la calle al retobado. Pero a la
señora presidenta le dio risa.
Si existió la frase, la Claudia Sheinbaum nunca debió repetirla
porque el mensaje que envió fue el de una presidenta tibia. ¿Cómo
está eso de que una subalterna le conteste de esa manera?
Y creo lector, que se dio cuenta de su desliz porque como para
reafirmar que ella es la que manda, se perdió en un laberinto de
explicaciones no pedidas. “Se van a desatar toda clase de
interpretaciones sobre esto, particularmente de la derecha y de la
oposición. Que si esto representa una división con el presidente
López Obrador, que esto se decidió en Palenque… Y quiero ser muy
clara, el presidente ha sido muy respetuoso con nuestro gobierno,
totalmente respetuoso. No hay ningún teléfono rojo, no hay ninguna
orientación de absolutamente nada. Las decisiones sobre México las
toma la presidenta y su gabinete. Y la decisión de quien vaya a ser el
dirigente de Morena también se tomará en Morena”.
Ándele pues.
Al menos en un par de ocasiones, Claudia reiteró que si Luisa María
aceptaba la Consejería Jurídica, entonces Ariadna tendría que
renunciar a la Secretaría del Bienestar y entrar en una encuesta para
ver si resulta favorecida con la dirigencia del guinda. (Otra mentira,
pero bueno…).
Lo cierto es que a Luisa María la enchiló su inminente de Morena y
sin duda por eso le retobó a la presidenta. Pero algo pasó que ayer
por la tarde se fue del partido.
En un video subido a sus redes, dijo que se siente “sumamente
honrada” con su nueva encomienda (uta sí, honradísima). Luego
enumeró sus logros más ficticios que reales, porque lo cierto es que
en el año y medio que estuvo al frente del partido lo dejó más
dividido que cuando lo tomó.
Pero ya se fue.
Aunque quedará para la historia el “déjeme pensarlo” que le dijo a la
presidenta.
bernagup28@gmail.com
