Punto de Vista
Filiberto Vargas Rodríguez
Prefacio.
La fiscal general de Veracruz, Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre, anticipa que el
juicio por feminicidio en contra de Marlon Botas Fuentes “podría ser prolongado”.
Lo atribuye a “la gran cantidad de testigos y periciales”. *** Lo que no dijo la
servidora pública es que el proceso se ha prolongado, no sólo por los recursos
promovidos por la defensa, sino -además- por los evidentes errores de la Fiscalía.
*** En este mismo espacio, a principios del mes de febrero, se informó que en la
audiencia intermedia la Fiscalía presentó un “incidente de corrección del elemento
fáctico de la acusación, por cuanto hace a las circunstancias del modo” en que se
cometió el delito. *** La jueza de control, Ana Xitlálic García Espinoza declaró
improcedente el recurso, por lo que el padre de la víctima, Víctor Bendimes
García, promovió un amparo, que le fue concedido por el Juzgado Cuarto de
Distrito. *** Eh respuesta a ello, la defensa de Marlon Botas presentó un recurso
de revisión que fue turnado al Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal, el
que resolvió revocar el amparo concedido. *** Ese episodio dejó en evidencia un
grave error de la Fiscalía: el artículo 19 de la Constitución federal advierte que en
el auto de vinculación a proceso deberá quedar detallado: el delito que se impute
al acusado; lugar, tiempo y circunstancias de la ejecución, así como los datos que
establezcan que se ha cometido un hecho que la ley señale como delito y que
exista la probabilidad de que el indiciado lo cometió o participó en su comisión. ***
En el expediente que presentó la FGE ante el juez no existían las circunstancias
de modo o forma de la ejecución del delito; no estaban determinadas las lesiones,
ni se planteaba la existencia de objetos o actos de violencia, que establecieran
que Marlon Botas había cometido el delito contra la víctima. *** Ante esas fallas, la
defensa de Marlon Botas les propuso a los fiscales que modificaran el delito y que
se llegara a un acuerdo para acceder a un juicio abreviado, pero siempre les
negaron ese recurso. *** Será ahora en el juicio donde se conocerá la “solidez” de
los argumentos de la Fiscalía frente a un delito “de naturaleza oculta”, esto es: que
cuando sucedió la agresión que le atribuyen a Marlon Botas no había testigos,
Estaban solos Marlon y Montserrat, por lo que las circunstancias que se dieron en
esos momentos han sido planteadas a partir de pruebas periciales, cuya fiabilidad
será cuestionada frente al juez. *** Es un caso en el que la sociedad ya juzgó.
Ahora le toca a la Fiscalía sustentarlo en un tribunal.
Seguramente no era en las actuales condiciones como la cúpula de Morena
pretendía celebrar su Congreso Nacional. Sabían, sí, que tenían una fuerte carga
de hostilidad social, producto del severo deterioro económico, social y de
seguridad que se vive en el país.
La fiesta, sin embargo, termino de echarse a perder con el “affaire” del hoy
gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya y la confirmación -vía
Estados Unidos- de que representantes del más alto nivel en Morena mantienen
oscuros acuerdos con la delincuencia organizada.
Esa noticia y la errática reacción de la presidente Claudia Sheinbaum (y, como
consecuencia lógica, de todos sus “voceros espontáneos”) generaron una mayor
crispación social, aunque -hay que reconocerlo- en algunas regiones pegó más
que en otras.
Veracruz es de los estados más agraviados.
Y es que, justo en la víspera del bombazo de Rocha Moya, acá, en la aldea, se
presentó un altercado que desnudó la realidad de Morena con miras a las
elecciones del 2027.
La crítica directa, sin adornos ni justificaciones, de Atanasio García Durán, padre
del exgobernador Cuitláhuac García, hizo evidente lo que ya muchos suponían: la
ruptura de Rocío Nahle con su antecesor, producto de la guerra por las
candidaturas que habrán de asignarse este mismo año, para los congresos local y
federal.
Un personaje que está ubicado en asiento de lujo, en un lugar privilegiado para
conocer lo que está sucediendo y lo que puede llegar a pasar, es el senador por
Veracruz, fundador de Morena, Manuel Huerta Ladrón de Guevara.
A propósito del Congreso Nacional de ese partido que se celebró este domingo,
Manuel Huerta reconoció que el movimiento (lo que ellos llaman “la 4T”) vive una
“coyuntura relevante” (eufemismo de una “severa crisis”) y expreso sus deseos de
que esta circunstancia se traduzca en “mayor organización, trabajo territorial y
apego a los principios fundacionales”.
Una forma muy “gentil” de admitir que su “movimiento” ha torcido el rumbo.
Manuel Huerta llamó a aprovechar los cambios en la dirigencia para “consolidar la
unidad interna” (¿recuerdan, cuando iniciaba el declive del PRI, los reiterados
llamados a “la unidad”?) y reforzar el vínculo con la militancia.
Se dio tiempo el senador, por supuesto, para echarle algunas flores a la nueva
dirigente nacional, Ariadna Montiel, a quien calificó como “una figura con amplia
trayectoria territorial y conocimiento del país”, aunque -por supuesto- evitó hacer
referencia a que viene de la oficina donde se otorgan todas las dádivas que ha
utilizado Morena para sostener su “voto duro”.
La propia Ariadna Montiel reconoció en su mensaje luego de asumir la presidencia
de Morena, que ese partido está siendo sometido a un fuerte ataque, que atribuyó
a la oposición (lo que resulta lógico, pues son antagonistas por naturaleza) y a
fuerzas externas.
“Hoy hay una ofensiva permanente contra nuestro movimiento, desde este
Congreso hago un llamado al pueblo de México, para mantenernos firmes y
unidos en torno a este proyecto de nación. Somos leales a nuestros principios de
no mentir, no robar y nunca traicionar al pueblo de México. Nacimos en la
resistencia y en la resistencia seguimos”.
Lo cierto es que Morena está en su peor circunstancia y ésta se da en el peor
momento. No tienen forma de sostener su narrativa de “un movimiento del pueblo
y para el pueblo”, cuando hoy es evidente que han aprovechado la coyuntura para
llenarse las alforjas, sin importar que con sus acciones -y sus omisiones- sea
precisamente al pueblo al que están perjudicando.
La guerra intestina que se les viene terminará por convertirse en la puntilla de una
organización que pasó de ser política a criminal.
Epílogo.
Los vestigios del otrora poderoso PRI quedaron expuestos el pasado sábado.
Cobijados en la sombra que -calculaban- aún les podría dar Fidel Herrera Beltrán,
le organizaron un homenaje que nunca se les ocurrió cuando aún vivía, incluso
cuando pasaba las horas postrado en una cama o en una silla de ruedas. ***
Javier, su hijo, el único de esa familia que optó por la carrera política, rechazó la
invitación y les recordó a los dirigentes del partido tricolor que él no es priista, que
milita en el Partido Verde y que está aliado con Morena, partido que postuló a
Rocío Nahle por la gubernatura de Veracruz. *** Hay -y eso es innegable- toda una
generación (que ya no es joven) de políticos que crecieron en la escuela de Fidel
Herrera y que hoy añoran aquellos tiempos. Políticos de carrera y vocación que
han atestiguado cómo se derrumba, piedra por piedra, esa poderosa organización
política. *** ¡Por cierto! Este domingo Héctor Yunes anunció que renunciaba al
PRI. ¿Acaso seguía ahí?
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