EL DESABASTO EN EL IMSS QUE NO EXISTE

Jun 17, 2026 | Columnas

WEB MASTER
Últimas entradas de WEB MASTER (ver todo)

DE PRIMERA MANO
*Pacientes del IMSS Veracruz pagan de su bolsa lo que el sistema adeuda
*Herencia de AMLO, carga que Sheinbaum no puede, o no quiere, levantar.
Por Omar Zúñiga
Hoy en día, como modernos Goebbels, nos quieren repetir una mentira a
fuerza de que se convierta en verdad.
Y hay una mentira que el gobierno federal repite con la misma cadencia con
que alguna vez prometió que los medicamentos nunca más faltarían: la de que
el desabasto es cosa del pasado.
En las unidades médicas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de la
delegación Veracruz Norte, esa mentira se deshace al primer contacto con la
realidad.
Los pacientes lo saben. Los cajones de la administradora de la Unidad de
Medicina Familiar número 10 de Xalapa también lo saben.
Derechohabientes con padecimientos cardiovasculares, respiratorios,
neurológicos, cerebrovasculares y psiquiátricos llevan más de un año sin poder
surtir sus recetas en las farmacias institucionales.
La respuesta al trámite es siempre la misma: se presentan, el sistema marca el
fármaco como «agotado» o «pendiente de suministro», y los enfermos regresan
a casa con las manos vacías y, en muchos casos, con la obligación de
desembolsar entre tres y cinco mil pesos mensuales para adquirir por su
cuenta lo que el Sector Salud ya debería haberles entregado.
No es un gasto menor. Para la mayoría de los afectados, representa una parte
sustancial del ingreso familiar.
Testimonios de los afectados ilustran, con una precisión que ningún informe
oficial podría igualar, la dimensión del problema.
Cuando se preguntó en la farmacia, el responsable le respondió con una
franqueza brutal: «Por instrucciones de la Presidencia (de la República), ya no
hay manera de subrogar los medicamentos; si no hay, te jodes.»
La segunda parte del diagnóstico fue igual de contundente: si el sistema marca
el medicamento como agotado, el médico no puede expedir la receta y sin
receta, el paciente carece de mecanismo para reclamar el fármaco en el
hipotético caso de que llegara después, ni para documentar que no se lo
entregaron.


Para documentar el optimismo… la historia no termina ahí. En la UMF 10, la
administración ideó una solución que, lejos de resolver el problema, lo vuelve
más opaco: adquirir directamente algunos medicamentos —sin que quede claro
con qué presupuesto ni bajo qué figura legal— y distribuirlos de forma
discrecional.
Los derechohabientes son anotados en una lista y les prometen una llamada
que nunca llega.
Uno de los afectados regresó el día de su cita, preguntó, y la encargada de
administración aseguró haberle llamado.
Falso. Le dijo que ya habían adquirido el medicamento, pero que sin receta no
se lo daría.
Tras una negociación absurda, el paciente entregó su receta en junio como
canje por el medicamento de mayo.
La encargada se quedó con el documento y advirtió que el siguiente mes,
probablemente (casi seguro), tendría que pagarlo de su bolsillo.
Afuera de la dirección aguardaban ese día cuatro personas más, con las
mismas preguntas sin respuesta: ¿por qué los cajones de la administradora
estaban llenos de medicamentos que no aparecen en la farmacia? ¿Desde
cuándo una UMF tiene presupuesto propio para comprar fármacos? ¿Por qué
se adquiere uno de los seis que faltan y no los demás? ¿Por qué es la
administradora quien decide a quién se los entrega, como si fuera una dádiva y
no el ejercicio de un derecho que los trabajadores pagan con su cuota mensual
obligatoria?


El desabasto en el IMSS Veracruz no es un accidente ni una anomalía local: es
el resultado de una política nacional de salud que fracasó de forma
estruendosa durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador.
El Nerón de Macuspana desmanteló el sistema de subrogación y el Seguro
Popular, prometió que el INSABI lo haría mejor, y terminó sepultando a millones
de mexicanos bajo una crisis de desabasto que alcanzó su punto crítico entre
2020 y 2023.
Los medicamentos oncológicos fueron el símbolo más doloroso de ese colapso
—niños con cáncer sin quimioterapia, madres marchando con frascos vacíos—.
Hoy, la crisis se extiende de forma silenciosa hacia los tratamientos de

especialidad para enfermedades crónicas, ese universo de padecimientos que
no matan de golpe, pero que sin medicamento constante deterioran la calidad
de vida hasta el límite de la dignidad.
Claudia Sheinbaum heredó el desastre y lo ha administrado con la misma
retórica triunfalista que su antecesor.
Las mañaneras continúan produciendo cifras de abasto que contradicen lo que
viven los pacientes en las filas de las farmacias institucionales.
El gobierno presume indicadores, mientras en Xalapa (por citar solamente un
caso) una funcionaria reparte medicamentos desde sus cajones como si
distribuyera un favor personal.
La pregunta no es únicamente si Sheinbaum puede revertir el desastre —la
evidencia acumulada sugiere que no puede, o que no está dispuesta a asumir
el costo político de admitir la magnitud del problema—.
La pregunta más urgente es cuántos pacientes más tendrán que endeudarse,
suspender su tratamiento o arriesgar su salud antes de que el gobierno sea
capaz de pronunciar tres palabras que al parecer resultan imposibles dentro de
la retórica de la Cuarta Transformación: “sí hay desabasto”.
Los derechohabientes del IMSS en Veracruz no piden favores, exigen lo que
han pagado.
Demandan transparencia sobre las causas del desabasto y plazos reales para
resolverlo.
Claman porque el Instituto explique por qué los fármacos aparecen en cajones
administrativos antes que en los estantes de la farmacia.
Este desabasto de medicamentos de especialidad se suma al de los
medicamentos oncológicos, configurando lo que los propios afectados califican
como un grave problema de salud pública: no solo en Veracruz, sino en todo el
país.
Y mientras el gobierno siga actuando como si el problema no existiera, la única
certeza que tienen estos pacientes es que el próximo mes tendrán que pagar,
de nuevo, por lo que ya pagaron. Uuuufff.
¡Qué barbaridad!
deprimera.mano2020@gmail.com