LA JEFA NO LOS QUIERE, DOMÍNGUEZ PINTO

Jun 17, 2026 | Columnas

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APUNTES
Manuel Rosete Chávez
“Corrección: ningún periodista
pidió jamás la creación de la CEAPP”
Yo


Raúl Domínguez Pinto es un periodista del sur de Veracruz (Coatzacoalcos), a
quien conozco desde hace unos veinte años, vino a Xalapa con un candidato
priista a la presidencia municipal e invitó a tres colegas a un desayuno para
presentar al político y ahí nos hicimos cuates.
A pesar de que su candidato a la alcaldía perdió la elección, con Raúl no perdí el
contacto porque a menudo me hablaba para recomendar a sus “clientes” sureños,
candidatos a diputados y a lo que fuera, para echarles la mano con una mención
positiva para promoverlos. Siempre atento, siempre cordial Raúl y yo vía telefónica
consolidamos una amistad basada en su interés como difusor de actividades
políticas de sus conocidos.
Cuando la zacatecana Rocío Nahle García salió como candidata de Morena a la
gubernatura ¡de Veracruz!, Raúl me comenzó a enviar material de las actividades
de su candidata explicando que estaba trabajando con ella, que nos iría muy bien,
que su relación era muy cercana y que ya habría oportunidad de charlar
personalmente sobre ese proyecto, el más importante que había tenido frente a él.
Pasó lo que todos los veracruzanos sabemos y días antes de que tomará
posesión como gobernadora de Veracruz la ingeniera, Raúl se comunicó conmigo
y me comentó que deseaba platicar algunas cosas en forma personal, que era
urgente. Lo invité a mi casa él se encontraba hospedado en el hotel Xalapa, la
sede oficial de todos los políticos en campaña, y llegó el buen Raúl Domínguez
Pinto a mi casa.
Con cara de preocupación, mortificado, me dijo más o menos: pues ya terminó
esto, mira unas fotos donde estoy con la jefa (me mostró en su celular gráficas de
él con doña Rocío su esposo y Raúl), a manera de mostrar pruebas de su
cercanía con quien nos gobernaría los siguientes seis años y vino lo duro. La jefa
está muy molesta con ustedes, explicó, lo que han dicho de ella no se vale, fue
una campaña de infundios y no se los va a perdonar. Lo atajé y le comenté que si
para eso me había buscado se hubiera ahorrado el tiempo, que pena que
asumiera esa conducta porque en realidad lo que hicimos al difundir información
relacionada con sus propiedades fue comentar lo que en redes sociales se estaba
diciendo, con un responsable que signaba los mensajes.
Me mencionó una lista de quince colegas a los que tenía en la mira y hasta ahí
quedó el mensaje. Se despidió y lo llevé en mi carro hasta el hotel Xalapa, en el
camino me comentó que él estaría muy cerca de la señora Nahle, en un despacho
especial que le pondrían y que trataría de aprovechar la oportunidad para apoyar a
sus hijos lo que le reconocí y punto.
Cuando la gobernadora designó a los nuevos integrantes de la CEAPP, un
organismo dependiente del titular del Ejecutivo, mi cuate Raúl apareció entre los
agraciados cosa que me dio gusto porque si trabajó en una campaña como me

dijo, y si promovía y defendía como lo hacía la figura de “la jefa” lo menos que
puede recibir a cambio es una chamba dentro de un grupito donde tiene
compañeros con el mismo perfil periodístico.
El promotor de políticos sureño me comenzó a mandar todos los días escritos
sobre la actividad de la gobernadora, los que obviamente no tomé en cuenta y
poco a poco dejó de hacerlo. Ya terminará Raúl su encargo en la CEAPP o con su
jefa y regresará donde cuenta con un amigo, a seguir caminando por la vida en la
que a diario se aprende algo.
No se que tan bien, para su imagen como política y gobernadora, le hizo el
personaje que se ocupó de hacer una lista de quince periodistas a los que a la
fecha se les tacha de ser los “enemigos”. El tiempo lo dirá.

LA LIQUIDACIÓN DE LA BUSATILIZACIÓN
UN CARAMELO ENVENENADO PARA LOS AYTOS.
​El pasado lunes y de manera fast-track, el Congreso local habrá de aprobar un
decreto para permitir al gobierno del estado que liquide el fideicomiso de la
bursatilización de recursos municipales, absorbiendo el 75% por ciento de la
deuda actual y dejando a los ayuntamientos que paguen en 25 por ciento restante
en un plazo de cuatro años y sin intereses.
 En apariencia, esto representa para los Ayuntamientos una reducción de la carga
financiera, la liberación de participaciones federales, la reducción del plazo de
endeudamiento y el fortalecimiento de la capacidad crediticia municipal. En teoría,
los alcaldes tendrán más dinero…
 Sin embargo, la solución que ha propuesto la gobernadora -y que han aceptado
los 199 municipios involucrados- suena muy atractiva para los veracruzanos, pero
no tanto para los Ayuntamientos, ya que podría tratarse de un caramelo
envenenado.
 Presentada como una solución mágica durante el gobierno de Fidel Herrera para
que los ayuntamientos contaran de inmediato con más recursos, la bursatilización
se convirtió en una pesada losa para administraciones posteriores. Fueron los
alcaldes de la época los únicos que disfrutaron e hicieron muchas tropelías con
esos recursos, mientras los veracruzanos veían cómo se enriquecían. 
Algunos pusieron a sudar el dinero en el banco para disponer libremente de los
rendimientos; otros se dedicaron a hacer obras de mala calidad e infladas en sus
costos, contratos a modo y empresas enviadas desde Xalapa, falta de controles y
fiscalización de los recursos, fueron algunos de los vicios de la llamada
bursatilización. 
A la fecha, el saldo de capital pendiente asciende a 1,267.6 millones de pesos,
una cifra superior al monto originalmente contratado, a pesar de que en estos 18
años los ayuntamientos ya han pagado de forma acumulada Dos mil 725.4
millones de pesos.
Con el nuevo modelo, los Ayuntamientos pagarán tan sólo 328 millones de pesos,
es decir, 84 por ciento menos, aunque ello también implica un mayor
endeudamiento para el estado. ¿Quién en su sano juicio estaría en contra de
liquidar esta deuda?

Hoy los alcaldes aun desconfían de las letras chiquitas. Fue la falta de información
y transparencia respecto del esquema financiero y el impacto en las finanzas
municipales es lo que aún no convence a los presidentes municipales, así hayan
firmado su autorización. Muchos han expresado su preocupación de haber
entregado un cheque en blanco.
 No es casual que a unos días de que se venciera el plazo, únicamente 48 de los
199 ayuntamientos habían enviado al Congreso local la aprobación formal de sus
Cabildos. Por arte de magia, durante un fin de semana, el resto de sumó a la
iniciativa bajo la advertencia de que no tendrían ningún tipo de apoyo del gobierno
estatal en caso de rechazarla. 
Esto era obligado porque para terminar con el fideicomiso tendrían que firmar los
199 alcaldes y alcaldesas o de lo contrario, no se podría realizar su liquidación. 
Hasta hoy ni los propios diputados de Morena han sido informados de dónde
saldrán los recursos para el pago pendiente. ¿Para qué?, si se trata de una orden
directa de la gobernadora. 
El veneno podría estar precisamente en las disposiciones que pretende imponer el
gobierno del estado a través de la Secretaría de Finanzas, con lo que tendría un
mayor control financiero, administrativo y de ejecución de obra pública, lo que
amarraría las manos a los alcaldes, muchos de los cuales se negaban a firmar. 
El Programa Estatal Extraordinario de Saneamiento Financiero -lo que sustituirá
formalmente a la bursatilización- esconde serias amenazas a las arcas
municipales, ya que impone candados y mecanismos de supervisión centralizada
que podrían vulnerar el principio constitucional de autonomía municipal. 
Con la aprobación del Decreto de extinción del Fideicomiso y la operación del
Programa, la Sefiplan podrá vigilar y validar cómo gastan su dinero, una atribución
que hasta ahora sólo corresponde al Congreso. 
Al mismo tiempo, el gobierno del estado tendrá la facultad de suspender los
beneficios a los municipios que incumplan con las reglas y compromisos. Esto
abre la puerta a que las autoridades municipales tomen decisiones que, si no son
del agrado del gobierno estatal, se les sancione. 
Esto abre la puerta a una fiscalización política sumada a la que de por sí ya realiza
el ORFIS con los mismos criterios. Los ayuntamientos ya no sólo tendrán que
rendir cuentas al Orfis sino también a Finanzas. Y por último, el Estado tomará el
control de los fondos de reserva que pertenecían a los municipios. 
La justificación es simple: los Ayuntamientos son como menores de edad que no
saben administrarse. Les pago la deuda de la tarjeta y desde ahora les administro
su dinero.
La realidad es otra. La gobernadora y el titular de Sefiplan tendrán un control casi
absoluto de las finanzas municipales, justo en la víspera de una elección
intermedia. La autonomía municipal desapareció, literalmente, por
decreto. ¡Disfruten su caramelo!

REFLEXIÓN

¿Qué le mandaron un contralor, vigilante, supervisor con el cargo de subdirector
Administrativo al titular del IPE? Lástima, tan bien que iba el proyecto de

encumbrar a la alcaldesa minatiteca de Xalapa para que se convirtiera en el 30 en
la candidata de Morena a la gubernatura del estado, contando con el fondo de
Contingencia del IPE (casi de su propiedad) para los gastos de campaña. Falta
mucho pero la ambición morenista así es, insaciable y encumbra muchos
atarantados. Escríbanos a mrossete@yahoo.com.mx | formatosiete@gmail.com