Desde el Café
Bernardo Gutiérrez Parra
Hace muchos años en la cantina de un pueblo rabón, uno de los
parroquianos dijo que el alcalde en funciones debía su puesto a su
antecesor porque le había hecho favores sexuales. El chisme salió de
la cantina y se regó hasta el último rincón del pueblo, porque era un
secreto a voces que al alcalde saliente le gustaba el pipiripituche.
Enterado del ataque, el munícipe agraviado fue a la estación de radio
local a descalificar al chismoso, compró espacio en el periodiquito
del pueblo para hacer lo mismo y dijo a quien lo quiso escuchar que
era un hombre de honor, que tenía esposa e hijos y demandaría al
difamador. Hasta que un buen amigo que conocía su historia le
aconsejó: “Mira compadre, si lo que dijo ese fulano de ti es mentira,
cállate el hocico; pero si es verdad, ¡con más ganas cállate el
hocico!”
Hace 25 años el periodista de El Universal, Edmundo Cázarez,
entrevistó en exclusiva a uno de los más reconocidos intelectuales de
la segunda mitad del siglo XX, Carlos Monsiváis.
Carlos era homosexual pero no le gustaba hacer alarde de su
homosexualismo. En contrapunto, era un escritor agudo, ácido y
mordaz que evadía la mentira y contaba las cosas como eran en
charla con amigos y conocidos.
Edmundo empalmó esa entrevista con otras que realizó, en un libro
titulado: ¡A lo mero macho! ¡Entrevisto luego existo!
En entrevista con Ciro Gómez Leyva el año anterior, Edmundo dijo
que su libro estaba listo para salir en 2023, pero López Obrador le
habló al director de la editorial para pedirle que se mutilara todo lo
que hablara sobre él.
Edmundo se fue de esa editora y dos años después encontró otra que
le permitió publicarlo íntegro y sin censura. Por su parte, el diario El
Universal reeditó íntegra la entrevista con Carlos Monsiváis en su
edición del pasado 18 de junio.
En una parte de la entrevista, Monsiváis le dice a Edmundo que no
ve ninguna capacidad para ganar las elecciones presidenciales en
ninguno de los candidatos de la oposición.
-López Obrador ya levantó la mano para ser presidente- le dice el
periodista a lo que Monsiváis responde:
“A Andrés Manuel lo estimo mucho pero la verdad ¡está loco! Sufre
desmedidos sueños de grandeza, quiere llegar a ser un moderno
Julio César o un Nerón. Déjeme contarle que hace unos años le di
cobijo cuando llegó huyendo de Macuspana, Tabasco, a los 19 años
de edad. Había asesinado accidentalmente a su hermano. Lo tuve en
mi casa por espacio de nueve meses, pasé deliciosas y divertidas
noches con él. López Obrador por dinero ¡era capaz de hacer lo que
fuera!”
Y no hubo más. Ya no se volvió a mencionar al tabasqueño en la
extensísima charla que sostuvieron.
Pero esas 82 palabras bastaron para que Monsiváis incendiara las
redes 16 años después de muerto. Hubo gente que acusó de chichifo
al señor de Palenque, pero hubo seguidores que se desgarraron las
vestiduras por él.
Un reportero a modo le preguntó a la presidenta Sheinbaum “su
reflexión sobre el proceso de putrefacción en un sector de la prensa”.
Y se arrancó la señora.
“Es grotesco. La podredumbre a la que llegó El Universal es
increíble, de no creerse…Y luego todos los que la repiten que se
dicen periodistas. Es de verdad una bajeza. O sea, inventar estas
cosas, no no no. Ya supérenlo y el pueblo que vea cada cosa en su
lugar: odio contra amor, mentira y calumnia contra verdad,
podredumbre frente a esperanza… Andrés Manuel López Obrador se
quedó en el corazón del pueblo y de ahí no va a salir, por más que la
oposición diga lo que quiera decir. ¿Quién los va a apoyar con ese
odio que les escurre por la piel?”
Vaya defensa.
Lo más sencillo y efectivo hubiera sido decir: “No voy a tocar ese
tema” o en el último de los casos: “Pienso que el indicado para
contestar es el propio Andrés Manuel” y el asunto se hubiera diluido
en qué te gusta lector, ¿una semana? Pero no, la presidenta aceleró y
defendió a su jefe con tanta vehemencia que infló más el globo del
morbo y el escándalo.
Con esto, el trascendido, chisme, hablilla, cuento, mentira, verdad o
entrevista va a crecer porque los cercanos a López Obrador no
supieron callarse la boca.
En lo personal me quedo con una frase de la entrevista: “Por dinero,
Andrés Manuel era capaz de hacer lo que fuera”, porque en efecto es
verdad. Por dinero para sus hijos, hermanos, primos, compinches,
para su movimiento y para él, el tabasqueño vendió una tercera parte
del territorio a los delincuentes que del 2018 a la fecha, han hundido
al país en la peor crisis de violencia de su historia. Con lo que
demostró que el podrido es él.
Lo de su homosexualidad falsa o verdadera, es algo que me importa
pura corneta.
bernagup28@gmail.com
