Prosa aprisa
Arturo Reyes Isidoro
Se supone que cuando la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, declara sobre políticas
de su partido, lo hace en forma general y no solo para un sector, una fracción, un grupo, un
estado, un género determinado, un gobernador o una gobernadora en particular.
En especial, ante la renovación de 17 gubernaturas el próximo año, machaca en que su partido
fortalecerá filtros para los aspirantes. “Seremos vigilantes”, advierte, pero también aclara que
cualquier acusación o señalamiento contra algún morenista tiene que probarse. Como Sheinbaum,
pues, pruebas, pide pruebas.
Se entiende que sus filtros serán también para sus candidatos a diputados federales y locales, a
presidentes municipales, síndicos y regidores, donde habrá cambio de ayuntamientos. Eso hace
pensar que habrá caras nuevas o no las mismas de procesos anteriores, que ya tienen muy malos
antecedentes.
Se cree también que las directrices del Comité Ejecutivo Nacional están por encima de sus
militantes, así sea la propia presidenta (es un decir), funcionarios de los tres niveles de gobierno,
senadores, diputados federales y locales y munícipes, y que –eso lo dicen los militantes
fundadores– primero está la causa de su movimiento y luego los nombres.
La dirigente de Morena no le cierra las puertas a nadie
En su edición del martes, El Universal publicó que la dirigente dijo que su partido no va a vetar a
priori a nadie que quiera incorporarse a Morena. “Yo pienso que a cada persona se le tiene que
juzgar por sus actos” y recordó que en 2018 Andrés Manuel planteó que para fortalecer a su
partido se abriera y sumara a ciudadanos de fuerzas políticas diferentes.
“Nosotros aspiramos a representar la diversidad y la pluralidad de nuestra nación”, subrayó.
“Nosotros no somos de la idea de cerrar la puerta a nadie que tenga la convicción de la
transformación”. Luego se concretó a hablar de los aspirantes a gobernadores y gobernadoras
quienes, dijo, serán candidatos los que ganen las encuestas.
Sentó tesis política, pues, para decirlo en términos académicos políticos que, se supone, deberá
observar y acatar toda la militancia y que, se entiende también, está avalada por la lideresa
natural del movimiento, Claudia Sheinbaum.
Sin embargo, es ambigua, pide pruebas
Montiel aparentemente es muy clara y precisa con lo que dice, pero el fondo de su planteamiento
se presta a la ambigüedad. O sea que, aunque quien se postule sea un rata o una rata consumada
o haya cometido abusos y atrocidades al amparo del poder, y la opinión pública lo sepa muy bien,
si nadie presenta pruebas, pasará a ser candidato como una blanquísima paloma. A la señora
dirigente se le olvida que se les acusa de latrocinios, no de pentontos, pues se cuidan de no dejar
huellas. Entonces ya estuvo que serán candidatos, sin problema alguno, Eric Cisneros, Eleazar,
Zenyazen y muchos otros.
Otro ejemplo: Aunque la doctora María Felicia Jiménez Lavie hubiera acusado de golpeador de
mujeres al exdirector de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, y lo hubiera señalado como quien le
pegó una severa madriza, aunque fuera cierto, Morena lo hubiera hecho candidato si deseaba
serlo porque no había prueba alguna. Hoy, el video que hizo público ella no deja lugar a dudas
(que, aunque no va a ser candidato, tampoco le van a hacer nada, porque estamos en el país de la
impunidad).
Ariadna abre las puertas y Rocío las cierra
Su declaración también me llamó la atención porque entra en franca oposición con la postura de la
gobernadora Rocío Nahle, pues el lunes insistió en excluir de Morena al senador Miguel Ángel
Yunes Márquez, quien intentó afiliarse a las filas guindas luego de, a costa de que una gran parte
de la opinión pública lo llamara traidor, siendo militante del PAN le dio su voto a López Obrador
para que se le aprobara su reforma judicial con lo que el Gobierno terminó de tomar el control de
los tres Poderes de la Unión y hoy hacen y deshacen con toda impunidad, protegidos por la
Judicatura.
Para ella, su partido no tiene ninguna deuda con él, y aunque acepta que está abierto a recibir
nuevos militantes, dijo que existen casos en los que debe actuar con cautela. Habló sobre el tema
porque una imagen reciente mostró que el expanista aparece como integrante del grupo
parlamentario de Morena en la Cámara de Senadores. En su momento, incluso lo validó el
entonces coordinador de su bancada, Adán Augusto López.
¿Qué falta grave cometió Chiquiyunes contra Morena?
En febrero de 2025, cuando Yunes solicitó su afiliación, la Comisión Nacional de Honestidad y
Justicia de su partido no lo aceptó porque seguía apareciendo en el padrón de militantes panistas,
y por algunas inconformidades, entre ellas las de Rocío. Pero, si bien él y su padre tuvieron
diferencias con López Obrador, y luego con la propia Nahle, normal porque eran de partidos
políticos opositores y estaban en abierta competencia por el poder, al final se le sumaron al
mesías tropical en su reforma judicial, y fuera de eso no se sabe que hayan cometido una falta
grave contra Morena.
Es pleito personal de ella contra ellos; los acusa de campaña en su contra
Para los veracruzanos, porque ya es una vieja historia, está claro que en realidad se trata de un
pleito personal de ella contra ellos, porque los acusa de que fueron los autores de una campaña en
su contra para que no ganara la gubernatura. Lo ha venido sosteniendo, pero hasta la fecha no ha
presentado una sola prueba sólida, un documento, un audio, una imagen, donde se les vea o
escuche maquinando contra ella.
De la campaña política ya tiene más de dos años, ella acaba de cumplir un año y medio en el
gobierno y mantiene su postura de rechazo hacia ellos. Muy de ella. En cuatro años y medio va a
entregar el poder y tal vez se mantenga en lo mismo, pero podría ocurrir que el nuevo o la nueva
candidata y luego gobernante sume a los Yunes para mantener y fortalecer a Morena, con el aval
de la dirigencia nacional y de la propia presidenta, porque una cosa es la política y otra las
actitudes y decisiones personales.
La política es como la rueda de la fortuna y el poder no es para siempre
Nunca los enconos personales han redituado en política. Los políticos políticos o las políticas
políticas saben hacer a un lado sus diferencias personales y se encuentran y dialogan, negocian y
llegan a acuerdos, e incluso muchas veces terminan sumando a sus acérrimos enemigos, dándose
un abrazo y saliendo fortalecidos. Y muchos, los profesionales, saben muy bien que la política es
una rueda de la fortuna, en que un día se está arriba y otro abajo.
Por lo pronto, los vecinos de El Estero y de El Dorado, ambos en el municipio de Boca del Río,
saben que tienen garantizada comidilla política porque un exgobernador y otro exaspirante a serlo
y la gobernadora mantienen vecindad, pero también diferencias, pleito personal, rivalidad y
seguramente ahora y siempre se van a seguir encontrando en su demarcación y no van a dejar de,
por lo menos, verse feo. Con otra, el poder se acaba, y eso lo saben muy bien los Yunes. Falta que
ella lo viva.
Reforma ponderó bien a Hernández Palacios
A quien no le fue nada mal este miércoles en uno de los diarios más importantes del país fue al
xalapeño Auditor Superior de la Federación, Aureliano Hernández Palacios. Lo comentaron bien en
Reforma.
“EL NUEVO auditor superior de la Federación, Aureliano Hernández, informó ayer de la
presentación de 21 denuncias penales ante la FGR por posibles daños de más de 600 millones de
pesos, de distintas dependencias con malas gestiones públicas.
SIN DUDA ES un giro en las acciones de esa Auditoría que durante la gestión de David
Colmenares simplemente se dedicó a dejar hacer y dejar pasar sin sanciones ni denuncias.
ESTÁ POR VERSE si esta nueva actitud se traduce realmente en la intervención de la Fiscalía que
encabeza Ernestina Godoy o regresamos a las simulaciones de combate a la corrupción.”
En esto último es parecido a los ORFIS en Veracruz. Su titular, Delia González Cobos, ha hecho su
trabajo. Ha presentado resultados y ha hecho denuncias, pero es la Fiscalía General del Estado la
que no ha hecho nada para proceder legalmente, como le corresponde, e impera la impunidad.
