Prosa aprisa
Arturo Reyes Isidoro
Me parece interesante la decisión que tomó el dirigente nacional del Partido del Trabajo,
Alberto Anaya, con el respaldo de la Comisión Coordinadora Nacional, de, de hecho,
desaparecer la dirigencia estatal, que hasta el miércoles 29 de julio pasado encabezó por
al menos 20 años Vicente Aguilar Aguilar, y descentralizar el poder y fraccionar la
Comisión Ejecutiva Estatal en ocho coordinaciones regionales.
Habrá que ver en qué resulta el experimento, pero me parece que tiene sentido político. El
principal motivo que dio pie a la decisión fue la magnitud del estado, lo grande que son
sus distritos electorales, el tamaño de su padrón electoral y la complejidad territorial. Es la
primera vez que un partido político en el estado decide no dejar el poder de decisión en
una sola persona, el dirigente o la dirigente estatal, como ocurre con el resto de los
partidos.
La noche del miércoles 29 de julio Vicente se acostó a dormir como dirigente y la mañana
del jueves 30 de julio se despertó como simple militante, si es que decide mantenerse en
las filas del partido de izquierda, de tendencia ideológica socialista y anticapitalista
(antiimperialista), del que ha vivido gran parte de su vida.
Aunque posterior a la decisión que se tomó la noche de ese miércoles en la Ciudad de
México Aguilar hizo declaraciones y se asumió aún como dirigente estatal, a los nuevos
coordinadores regionales Alberto Anaya les remarcó, una y otra vez, que ellos tienen todo
el poder de decisión y que por encima de los ocho solo está el comisionado político
nacional, Ramón Díaz Ávila, y nadie más, y que por encima de Ramón, la Comisión
Coordinadora Nacional, y en la cúpula, el propio Anaya, un viejo zorro de la política quien
funge como dirigente nacional desde el 8 de diciembre de 1990.
Porque habían venido trabajando con él, a los nuevos dirigentes veracruzanos les llamó la
atención que para nada se mencionó el nombre de Vicente Aguilar, aunque les quedó
muy claro que deben ignorarlo y coordinarse solo con Díaz Ávila, una forma de ejercer
violencia política en forma silenciosa, de cortar una cabeza sin hacer ruido, menos
provocar alaridos, sin mancharse las manos los dirigentes nacionales, solo accionando el
mecanismo para que cayera la guillotina.
A los nuevos comisionados, Octavia Ortega Arteaga (Región 1), Rogelio Quiroz Pulido
(Región 2), Rolando Ramírez Sánchez (Región 3), Elizabeth Morales García (Región 4),
Adrián González Naveda (Región 5), Juan Carlos Oropeza (Región 6), Gustavo Sánchez
Ortiz (Región 7), y Flavio Muñoz Murrieta (Región 8), los citaron apenas un día anterior,
por separado. Al toparse allá, se sorprendieron.
¿Por qué ellos? Una posible explicación es porque en el pasado proceso electoral
municipal todos los dirigentes nacionales, senadores y diputados vinieron a operar en el
estado y se repartieron el territorio. Eso explica porqué ganaron tantas alcaldías. La
acción les sirvió para conocer de cerca quiénes eran los más trabajadores y exitosos,
como Octavia Tava Ortega, de Pánuco, que fue la candidata que más votos les dio en el
estado. Por eso fue a la primera que ya habían nombrado.
En el caso de Tava y de Elizabeth Morales, apuestan por la experiencia. Ambas expriistas,
la primera fue ya alcaldesa de Pánuco y diputada local por ese distrito. Presidió la Mesa
Directiva de la Cámara de Diputados del Congreso local y tiene fuerte presencia en el
norte del estado. La segunda no solo fue alcaldesa de Xalapa sino también dirigente
estatal del PRI.
Sobre la relación con Morena, el profe Anaya dejó en claro en la reunión que van en
alianza con Morena para el caso de las 17 gubernaturas en disputa el próximo año, dejó
en el aire si van a ir en alianza para las diputaciones federales y casi confirmó que para
las elecciones municipales en 2029 irán solos, pues en 2025 ya vieron que les fue mejor.
Por como se ven las cosas ahora, el PT le disputará al PAN la tercera posición política,
solo atrás de Morena y Movimiento Ciudadano (MC). Si Morena les ha quitado alcaldes, la
tendencia se puede revertir con la nueva estructura: ahora ellos pueden mermar las filas
guindas dando espacios a quienes se discrimina por no ser parte del grupo en el poder.
Sobre los ocho nuevos coordinadores regionales, no será ninguna sorpresa que sean los
candidatos petistas a diputados federales o locales, pues su nueva encomienda los
mantiene, desde ya, cerca del electorado, ya que fue una encomienda que se les dio. De
cara, pues, al proceso electoral por iniciar, el PT es el partido que marca una diferencia
con el resto de organizaciones políticas.
¿Censo de periodistas?
En la conferencia de los lunes de la gobernadora Rocío Nahle, comentó que respalda la
elaboración de un censo de periodistas para saber cuántas personas nos dedicamos a la
actividad en el estado. De paso le encargó la tarea a la Comisión Estatal para la Atención
y Protección de los Periodistas (CEAPP). La mandataria dijo que el censo permitiría
conocer y “fortalecer” (?) al gremio.
El sentido de su respuesta me dejó la idea de que entonces ni el propio gobierno tiene un
directorio completo y actualizado de los medios, lo mismo digitales que impresos, además
de televisivos y radiofónicos. Esa debió haber sido la tarea inicial de su equipo de
comunicación social desde que inició su campaña a la gubernatura, tener un listado
completo de quién es quién para saber la importancia y el papel de medios y periodistas.
De modo que salvo lo más visibles, escuchados y leídos, además de sus aplaudidores, en
el gobierno caminan en parte a ciegas respecto al periodismo veracruzano, pues no
saben cuántos medios existen, quienes son sus dueños o concesionarios, sus directivos y
sus trabajadores, quienes son free lance (hoy tienen que reportear para varios medios
para poder sobrevivir) y quienes columnistas, articulistas, editorialistas, colaboradores
ocasionales y el peso que tiene cada uno por su influencia entre los lectores o la
audiencia que ve y escucha, así como quiénes y cuántos fotógrafos, camarógrafos y
caricaturistas existen a lo largo y ancho del estado y por regiones.
Si respaldan hacer un censo entonces, a un año y ocho meses de gobierno no tienen
preciso el tamaño y la importancia del periodismo veracruzano. Sin duda, hay un gran
desdén hacia los medios, más hacia los críticos e independientes. No les interesan. Pero
en su pecado llevan la penitencia.
