CONFIANZA EMPRESARIAL: 27 CAÍDAS AL HILO

Ago 5, 2026 | Columnas

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AL PIE DE LA LETRA
Raymundo Jiménez

Luego de que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) había registrado una
contracción del 0.6 por ciento en los primeros tres meses del año –según los datos de la
estimación oportuna del producto interno bruto (PIB)–, la semana pasada el titular de la
Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Édgar Amador Zamora, salió muy
optimista a puntualizar que el país ya retomó su senda de crecimiento, al reportar que la
economía mexicana había tenido un avance de 1.5% en el segundo trimestre del año, el
mayor desde 2020, y aseguró que la recuperación es de base amplia y que no sólo se debía
al factor del Mundial de Futbol.
Sin embargo, anteayer, el mismo Inegi dio a conocer un dato inquietante: al cierre de julio
pasado, el ánimo empresarial continuaba cauteloso, particularmente respecto a la
percepción de decisiones de inversión.
El Indicador Global de Opinión Empresarial de Confianza (Igoec), que se ubicó en 48.2
puntos en julio, disminuyó 0.7 puntos respecto al mismo mes del año pasado, su 27
descenso anual consecutivo; mientras que, frente a junio, sólo avanzó 0.1 puntos.
Con cifras desestacionalizadas, el Igoec, que es el promedio ponderado de los indicadores
de los cuatro sectores que lo integran (manufactura, construcción, comercio y servicios
privados no financieros), siguió en zona de contracción, pues ya por 17 lecturas al hilo se
encuentra debajo de los 50 puntos, lo que explica pesimismo.
Janneth Quiroz y Rosa Rubio, analistas financieras de Monex, declararon al diario La
Jornada que “la cautela empresarial refleja un entorno de elevada incertidumbre,
especialmente en torno al acuerdo del T-MEC, que entró en una fase de revisiones anuales,
limitando las decisiones de inversión hacia el largo plazo y el dinamismo de algunos
sectores productivos”.
“Si bien el sector externo se ha consolidado como un pilar de crecimiento, la cautela
empresarial sugiere que la recuperación de la actividad económica continuará siendo
gradual y heterogénea entre sectores durante los próximos meses”, señalaron las
especialistas.
Obviamente, las veleidades y bravuconadas del presidente Donald Trump tampoco ayudan
mucho a fortalecer la confianza de los inversionistas en México.
El magnate, quien el 1º de julio decidió no prorrogar en automático el Acuerdo entre EU,
México y Canadá (T-MEC), declaró en el programa Fox and Friends, de Fox News
Channel, que el pacto comercial, vigente desde hace seis años, es más importante para los
vecinos de Estados Unidos.

En la entrevista, que duró unos 30 minutos, al insistírsele sobre si actualizaría el acuerdo
comercial entre Estados Unidos, México y Canadá, Trump respondió a Fox News que no le
importa. “Es decir, la verdad es que no quiero hacerlo. Prefiero ser independiente. La
cuestión es esta: México y Canadá nos necesitan. Nosotros no los necesitamos a ellos. El
acuerdo es importante para ellos. No es importante para nosotros”, reiteró el mandatario
republicano, quien según una reciente encuesta de New York Times sólo es aprobado por
entre el 32 y 34% de los estadounidenses, aunque él aseguró que tiene otros datos reales
que difieren del sondeo del diario neoyorkino.
Sin embargo, la semana pasada, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson
Greer, expresó su expectativa de que Washington alcance acuerdos provisionales con
ambos países para finales de 2026, destacando además que los acuerdos no tienen por qué
ser trilaterales, sino que pueden ser bilaterales.
Greer mantuvo a mediados de julio una tercera ronda de conversaciones con México con el
objetivo de actualizar el T-MEC, pero las discusiones pusieron de manifiesto profundas
diferencias sobre cómo endurecer las normas regionales de contenido automovilístico, que
la Casa Blanca quiere que 80 por ciento sea manufacturado en su territorio.
Y durante una comparecencia en el Senado estadunidense, Greer señaló que a Trump le
resultaría difícil aceptar una renovación o la revisión del T-MEC si México no coopera en
temas claves, como el tratado bilateral de aguas de 1944 y la seguridad pública.
Afortunadamente para México, pese a la dura política antimigratoria de Trump, el país
logró captar remesas por 30 mil 759 millones de dólares durante el primer semestre del año,
cifra que no sólo es 3.1 por ciento superior a los 29 mil 842 millones del mismo intervalo
de 2025, sino que también se ubica como la más alta para un mismo periodo, según datos
oficiales del Banco de México (BdeM).
Un análisis de BBVA señala que, hasta junio, las remesas acumularon cinco meses
consecutivos al alza y no hay indicios de que una serie de medidas aplicadas en Estados
Unidos, entre ellas la que busca limitar el acceso de indocumentados al sistema financiero,
vayan a frenar su ritmo de crecimiento.
Las remesas son recursos elementales para millones de familias cuyos parientes radican en
el exterior, particularmente en Estados Unidos. Y buena parte de estas divisas serán
destinadas al pago de sus deudas que se dispararon durante el primer semestre de este año.
Actualmente, seis de cada 10 personas mantienen deudas activas que se originaron por
imprevistos financieros, como la pérdida del empleo o problemas de salud, de acuerdo con
un informe de Bravo, empresa especializada en la consolidación de pasivos. Y, según el
Banco de México, a finales de junio el saldo de la cartera vencida de los créditos destinados
al consumo de los hogares se ubicó en 64 mil 505 millones de pesos, el nivel más alto
desde que hay registros.