PREVIO A NEGOCIAR CON OTHON PORRES LO DEL INGENIO, LE CLAUSURAN EMPRESA

Ago 16, 2026 | Columnas

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Prosa aprisa
Arturo Reyes Isidoro
Habiendo tantas cosas cuestionables acerca del poder, inicio esta vez la columna con un
tema desagradable para mí, porque tengo que aludir a “periodistas” y medios que sin
ningún rigor profesional ni ético se apropiaron del texto de mi columna “Los apuros por
intentar que se reabra el ingenio”, que se publicó la noche del martes 12-mañana del
miércoles 13 de la semana pasada, lo reprodujeron íntegro con mi crédito en un principio,
aunque diciendo que eran palabras del dueño del ingenio San Pedro, del municipio de
Lerdo de Tejada, Othón Porres Bueno, versión que luego retomaron otros pero ya sin
poner mi nombre y hubo quienes la destrozaron y publicaron solo fragmentos diciendo
que era la respuesta del empresario a la gobernadora Rocío Nahle.
Un espacio en Facebook con el nombre “Visión Periodistica” (periodística sin acento), que
por su contenido da la idea de que es de Lerdo de Tejada o de Saltabarranca, o de esa
región de los Tuxtlas, cambió la fecha de publicación al viernes 14 y en su primer párrafo
sin ningún pudor periodístico puso: “Dueño del ingenio San Pedro le responde a la
gobernadora Rocío Nahle”. De ahí se agarraron muchos y replicaron ese sentido del
contenido, pero resulta que no, que en mi texto jamás dije que fueran palabras o la
versión de Porres Bueno; lo que hice, y lo dejé muy claro en el segundo párrafo de mi
texto, fue un símil poniéndome en el lugar de un empresario que cierra su negocio porque
“ya no da”.
Mayúscula fue mi sorpresa cuando muchos aprovecharon el texto, con el sentido ya
deformado, para replicarlo en las redes sociales y en algunos medios serios. Lamento ese
tipo de “periodismo” porque cuando publicamos en forma irresponsable damos luego
pretexto al gobierno para que intente regular a los medios con el pretexto de “defender”
las audiencias. Por respeto a los cibernautas y a los lectores en general (Javier Duarte
dice que solo me quedan tres, él uno de ellos, lo confiesa en las redes; pues a esos tres)
dejo claro que el empresario Porres, al que no conozco más que por referencias, jamás
ha respondido, por lo menos hasta ahora, que yo sepa, a lo que la gobernadora ha
declarado acerca de él, y que el contenido del texto es de mi total autoría y
responsabilidad.
Retomando textos ajenos, no citando las fuentes, y, peor, deformando el sentido de lo que
se dice, en nada ayuda al propósito que tenemos muchos de informar y tratar de formar
opinión en forma responsable para la mejor toma de decisiones por parte de los
ciudadanos, sobre todo ante la presión del gobierno por imponer no solo censura sino
como única su propia versión y crear listas, como en la Alemania nazi, de periodistas a los
que hay que crucificar porque tienen criterio propio y se atreven a decir las cosas tal como
son.
Monsieur Castagné sale en defensa de Porres

Ya entrado en el tema del ingenio y de Porres Bueno, quien entró en su defensa la
semana pasada (en X el martes 12 de agosto) fue el monsieur Arturo Castagné Couturier.
Dijo quién es el empresario y lo que ha hecho. Se entendió que fue una réplica, ahí sí, a lo
que había declarado la gobernadora Rocío Nahle sobre el cordobés, a quien tachó de
“irresponsable”. En su respuesta le dijo: “… ahora entiende porque es importante nacer en
el Estado que se pretende gobernar”, dando a entender que no lo conoce, que no sabe
quién es.
El País lo destacó como empresario exitoso
En efecto, creo que en el gobierno se lanzan como el borras al hacer declaraciones.
Resulta que Bueno Porres no es un veracruzano cualquiera. El 25 de octubre de 2005, el
diario español El País, en su sección de Negocios publicó una larga nota de Miguel Ángel
Noceda con el encabezado: “De los abarrotes al éxito”. En el subtítulo se significó:
“Muchos cántabros alcanzaron el triunfo en México sin romper el vínculo con su tierra de
procedencia”. Hizo un recuento de varios de ellos y qué creen, sí, uno de ellos es ¡Othón
Porres Bueno! Leamos lo que el prestigiado medio dijo de él:
“De la localidad de Ramales procede Othón Porres Bueno, presidente del Grupo Porres
que fundara su padre Antonio Porres, que emigró con 17 años. La empresa, nacida en un
almacén de abarrotes, posee el 4% de la producción de azúcar, posee la cuarta granja
avícola y es uno de los principales exportadores de café soluble de México, con el 15% de
la producción”. Ni más, ni menos.
Donó terreno para la USBI de Córdoba-Orizaba
Es un veracruzano de bien y vinculado a las causas sociales. Por ejemplo, en 2006, las
familias cordobesas Mansur y Porres donaron 12.5 hectáreas para edificar la nueva
Unidad de Servicios Bibliotecarios y de Información (USBI) en el campus de Córdoba-
Orizaba. El 12 de junio de ese año, Othón Porres Bueno estuvo en la colocación de la
primera piedra del edificio que hoy es una realidad. Su padre, Antonio Porres, fue uno de
los grandes promotores de Córdoba.
Sus empresas, con presencia en buena parte del país
Tiene tres grandes empresas: el Grupo Pecuario San Antonio, dedicada a la producción y
comercialización avícola, con presencia en la zona centro-sureste del país; el Grupo
Azúcar (Grupo Porres), con tres ingenios ahora, uno de ellos El Modelo en Cardel,
aunque con presencia comercial en 16 estados del país; y Alpesur, empresa dedicada a la
producción y comercialización de alimentos balanceados para animales, con más de 100
distribuidores y productores en el sureste del país, sobre todo en Veracruz, Chiapas,
Tabasco, Oaxaca y Puebla.
Este domingo, el exgobernador Javier Duarte, defensor de la señora, comentó el manejo
que se hizo de mi columna, a la que aludo, como si fuera nota a partir de una declaración

del empresario, y aprovechó para recordarle a Rocío: “Tengo el honor de conocer a Don
Othón Porres y es un hombre extremadamente educado de muy finas maneras”.
La presión oficial en su contra
En mi caso, veracruzano nativo, más de medio siglo sobre el teclado, testigo y cronista de
la vida pública de Veracruz, no me cabe duda que atrás de Othón está toda la comunidad
empresarial española en México, pero también la del país. Por eso me extrañó que hace
una semana se le cuestionara sin haber hablado nadie del gobierno con él y se le
calificara de “irresponsable”. En el símil que hice en la columna de marras, asenté: “O
sea, en lugar de buscarme (la autoridad) para dialogar en forma respetuosa, me agrede y
además me exhibe mediáticamente”.
Peor, eso interpreto, de las palabras pasaron a las acciones. El jueves pasado, sin decir
agua va, la Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente (PMA) clausuró las
instalaciones de la incubadora “El Trébol”, propiedad del Grupo Pecuario San Antonio,
que preside… Othón Porres Bueno. La causa, o el pretexto, fueron presuntas
irregularidades en materia ambiental. Puede que sean ciertos los motivos, puede que no,
pero extraña que antes el gobierno no hubiera actuado hasta que se dio el problema con
el ingenio San Pedro, que el gobierno quiere que el dueño reabra cuando ya dio sus
motivos para cerrarlo.
Podría desatarse un conflicto con el sector empresarial
Huele a represalia, que yo interpretaría como una declaratoria de guerra entre el gobierno
y el poderoso sector empresarial del estado y del país si no se actúa con cautela, con
sensibilidad política. Por lo que dijo la gobernadora a los trabajadores el jueves cuando
visitó las instalaciones, estarían intentando “ablandarlo” o llevarlo, de plano, de rodillas y
con las manos atadas, a la “mesa puesta” en la que van a negociar, así se entendió
cuando la señora dijo micrófono en mano: “… vamos a forzarlos a que tengan una
definición con nosotros”. ¿Forzarlo? O sea, en lugar de diálogo y negociación, el garrote
por delante, el uso de la fuerza.
Lo que me extraña es que adentro del gobierno tienen a un comerciante y empresario
también, además de político que se sale del montón, Ricardo Ahued, quien conoce muy
bien a su comunidad, tiene disposición y capacidad para el diálogo, pero se advierte que
no lo consultan, que no lo toman en cuenta, que no les interesa llevar y resolver las cosas
por la vía del diálogo, de la discusión, sí, pero también de la negociación para llegar al
acuerdo.
Como si no tuvieran suficientes problemas ya, como si no tuvieran un gran rechazo
ciudadano encima por su forma de gobernar, optan, pues, por la confrontación y litigar en
los medios y las redes sociales asuntos que se deben tratar en privado, con declaraciones
ruidosas, materia prima para los aplaudidores pero que ahuyentan a los inversionistas y
ponen en alerta y a la defensiva al poderoso sector empresarial. ¿Se imaginan si los

empresarios ordenan a sus miles de empleados que vayan a votar en contra de Morena
en 2027?