PLANA MAYOR
Gaudencio García
Un año y ocho meses y no hay justicia en Veracruz.
El imaginario colectivo está agraviado.
La danza de los desvíos millonarios de las arcas del gobierno
del estado. La gobernadora lo tolera, lo encubre, lo protege.
No se deslengua con el hoyo financiero de sus tres
antecesores. El caso, el expediente grueso, la averiguación
de Cuitláhuac García que es señalado de haber consumado
otro gran fraude a las arcas, lo minimiza.
La pesadilla surrealista del destino de los fondos públicos la
generó con todo el ’pinche’ poder Miguel Alemán Velasco y la
acrecentó Fidel Herrera Beltrán.
Alemán dejó una deuda de 3 mil 500 millones de pesos.
Beltran, el hijo privilegiado de Nopaltepec, la aumento a más
de 20 mil millones de pesos, con la complicidad del dócil
Congreso local.
En la víspera de entregar el poder, Beltrán solicitó un
préstamo de 10 mil millones de pesos para apoyar a los
damnificados del huracán ‘Karl’ que golpeó las costas de
Veracruz el 17 de septiembre de 2010.
Nunca llegaron a las familias afectadas. No vieron un peso. El
rey de la simulación y del populismo se impuso. Parecido a la
cuatroté.
Duarte, su sucesor por dedazo, el privilegiado con servicio
VIP por la cuatroté, provocó el mayor fraude de la historia
contemporánea del siglo XXI.
Vació 62 mil millones pesos del erario de la Sefiplan del
gobierno de Veracruz, documentados por la Auditoria
Superior de la Federación. Karime Macías, su excónyuge que
ahora disfruta los dineros públicos en Londres, lo asesoraba.
El cerebro.
Ninguno de los exgobernadores que antecedieron al
troglodita cordobés, Javier Duarte, se habían atrevido a tanto.
La historia los recuerda con afecto. No eran unos santos,
tampoco eran unos villanos, eran políticos de carne y hueso.
La historia los ha juzgado. Desde Rafael Hernández, pasando
por Agustín Acosta Lagunes, Fernando Gutiérrez Barrios,
Dante Delgado merece capítulo aparte y Patricio Chirinos
Calero.
Fueron estrictos con el gasto público. Arcas sanas. Pero todo
vuelve a cambiar con el PAN. Con la llegada del entonces
neopanista, Miguel Ángel Yunes Linares, que se sentía con
los cuernos en la Luna, Veracruz vuelve a caer en el tobogán.
Se comete otro daño patrimonial tanto de Miguel Ángel Yunes
y sus hijos como alcaldes de Boca del Río y Veracruz. Según
el ORFIS, hay más de 20 mil millones de pesos desviados de
la Sefiplan que no han sido justificados. Y menos de los hijos.
Todos documentados por el ORFIS y la Auditoria Superior de
la Federación, pero soslayados, congelados y paralizados por
la gobernadora morenista.
El morenista Cuitláhuac García Jiménez se sumó al
escándalo, al saqueo y a los bucaneros de la cuatroté, que en
conjunto entre Duarte, Yunes Linares y el exquisito bailarín,
hay un fraude y peculado por más cien mil millones de pesos.
Cualquier similitud con el filme estadounidense “Todos los
hombres del rey”, protagonizada por el estadounidense con
Sean Penn, en 2006, es mera coincidencia.
La justicia en Veracruz es una simulación, a modo de la
cuatroté y de la gobernadora de origen zacatecano. Es una
justicia denegada. Los morenistas son un miasma.
Comentarios: gau41@hotmail.com
