AL PIE DE LA LETRA
Raymundo Jiménez
Si fuera Superwoman, Rocío Nahle no tendría mucho de qué preocuparse por la jornada
electoral de junio próximo. Pero, como gobernadora de Veracruz, sus poderes son limitados
constitucionalmente y en su gabinete y partido no sobresalen operadores político-
electorales eficaces.
Su secretario de Gobierno, Ricardo Ahued, niega y reniega casi cada tercer día que no
quiere ser candidato a diputado por el distrito de Xalapa, y el dirigente estatal de Morena,
Esteban Ramírez Zepeta, ya tuvo un fuerte descalabro electoral en los comicios
municipales del año pasado.
Por eso no se entiende que la mandataria veracruzana siga engrosando la fila de sus
enemigos políticos, algunos muy experimentados, mañosos y de peso completo. Este
sábado, por ejemplo, el ex gobernador Dante Delgado, líder fundador de Movimiento
Ciudadano, le reclamó no solo el burdo despojo de los triunfos electorales de sus
candidatos en Poza Rica y Papantla en 2025, sino también por el uso faccioso de la Fiscalía
General del Estado para desaforar a los alcaldes emecistas de Ixhuatlán del Sureste y de
Úrsulo Galván.
Delgado Rannauro inclusive arremetió contra Nahle al señalar que su actuar es peor que el
de su antecesor Cuitláhuac García, en cuya administración ocurrió el caso de José Manuel
del Río Virgen, cofundador de MC y muy amigo del político alvaradeño-cordobés, quien
pese a que se desempeñaba como secretario técnico de la Junta de Coordinación Política
(Jucopo) del Senado de la República, que el sexenio pasado presidió el zacatecano
morenista Ricardo Monreal Ávila, fue detenido y encarcelado sin pruebas en diciembre de
2021 por el crimen del candidato de MC en Cazones de Herrera, René Tovar. Del Río
Virgen, ex alcalde y ex diputado federal del partido naranja por Papantla, fue exonerado y
liberado hasta seis meses después.
A pesar de su menguado estado físico por un caso de cáncer que logró superar, Dante ha
reaparecido en Veracruz, su terruño natal, y ha mandado señales de que está dispuesto a
aliarse hasta con el diablo para dar la pelea a Morena en 2027 y 2030. En Palacio de
Gobierno no deberían subestimarlo, pues a su líder moral, el ex presidente López Obrador,
le consta cómo opera políticamente el ex mandatario veracruzano. Deberían recordar que,
en la sucesión municipal de 1997, cuando la entidad era gobernada por el salinista Patricio
Chirinos y su ex secretario de Gobierno, Miguel Ángel Yunes, presidía nuevamente el
Comité Directivo Estatal del PRI, Delgado Rannauro, desde el reclusorio de Pacho Viejo,
operó para propinarle la primera gran derrota electoral al partido tricolor, ya que con
candidatos que postuló Convergencia por la Democracia, entonces asociación política
nacional, a través del PRD, PAN y otros partidos políticos, la oposición arrasó en 106 de
los 210 municipios que había entonces en el estado. Ese descalabro descarriló la cantada
candidatura de Yunes Linares a la gubernatura de 1998, pues tras la derrota renunció a la
dirigencia priista y para la sucesión estatal del año siguiente tuvieron que recurrir al
empresario y ex senador Miguel Alemán Velasco, quien según las encuestas oficiales, era
el único que podía vencer al ex procurador general de la República, Ignacio Morales
Lechuga, quien buscaba ser nominado por el partido del sol azteca, lo que finalmente no
consiguió. Según trascendería después, el abogado pozarricense fue vetado por
Cuauhtémoc Cárdenas, amigo desde la infancia de Alemán Velasco, por lo que Nacho
Morales solo fue abanderado por el PVEM y PT, obteniendo la más baja votación, ya que
hasta el perredista Arturo Hervis lo superó.
Pero, aparte de Dante, Nahle tiene fuertes diferencias políticas y personales también con
otros políticos, tanto de Morena como de la oposición.
De las filas morenistas destaca, por ejemplo, el senador Manuel Huerta, fuerte aspirante a la
gubernatura de 2030. Y es que, aunque él ganó la encuesta de 2024, el ex coordinador de
los programas sociales federales, en un presunto acuerdo con el presidente Andrés Manuel
López Obrador, le cedió la candidatura a la ex secretaria de Energía para que Morena
cumpliera con la cuota de género. Pero ahora, algunos incondicionales de Nahle –quién
sabe si con su anuencia– mantienen una agresiva campaña mediática para descalificar al
dirigente fundador del partido guinda en Veracruz.
Otros enemigos políticos de cuidado son los Yunes, los expanistas de El Estero, a los que la
mandataria veracruzana vetó como militantes de Morena y, por ende, también para ser
postulados por su partido a cargos de elección popular en el estado.
En cuanto al grupo del ex gobernador Cuitláhuac García parece haberse dividido. El
diputado federal por Córdoba y ex secretario de Educación, Zenyazen Escobar; el ex
coordinador del Congreso local y actual delegado de la Secretaría de Bienestar, Juan Javier
Gómez Cazarín, y el aún dirigente estatal de Morena, Ramírez Zepeta, siguen alineados con
Nahle; pero otros ex funcionarios y familiares cercanos del ahora director del Centro
Nacional de Control del Gas Natural (CENAGAS) han manifestado en corto y hasta
públicamente –como fue el caso del maestro Atanasio García Durán, el recién fallecido
padre del ex mandatario veracruzano– sus diferencias políticas y personales con la titular
del Poder Ejecutivo del estado porque presuntamente los habría vetado para ser postulados
en las elecciones federales y locales del año entrante.
Su gabinete es tan mediocre y cuestionado, que ahora le han llovido críticas porque
presuntamente estaría por proponer al Congreso del Estado como auditor general del
Órgano de Fiscalización Superior (ORFIS) al ex alcalde morenista de Papantla y actual
subsecretario de Administración y Finanzas de la Sefiplan, Eric Domínguez Vázquez, quien
al menos ya tiene seguro el voto de la diputada local Miriam García Guzmán, su esposa.
Según la versión de sus detractores, Domínguez Vázquez iría al órgano autónomo
fiscalizador para apretar principalmente a los ediles de la oposición para que “colaboren”
en los siguientes y, por supuesto, en los comicios de 2030. Refieren que como alcalde de
Papantla acreditó mala fama de “extorsionador”, pues señalan que su ex director municipal
de policía, José Miguel Santoyo Hernández, acusado de estar vinculado a un grupo criminal
y de cobrar “derecho de piso”, fue detenido en Puebla el lunes 29 de diciembre de 2025 en
un operativo coordinado personalmente por el secretario federal de Seguridad y Protección
Ciudadana, Omar García Harfuch.
