LA SENSIBLE PIEL DE NAHLE

Oct 12, 2026 | Columnas

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Punto de Vista


Filiberto Vargas Rodríguez
Prefacio.
Hay una enorme diferencia entre la forma en que la presidente Claudia Sheinbaum
atiende la crisis en el sector salud, y la forma en que lo hace la gobernadora de
Veracruz, Rocío Nahle. *** Acá se tachan las manifestaciones como “shows
mediáticos” y se reprime a las madres que buscan acercarse a la gobernadora
para pedirle apoyo para curar a sus hijos. *** En Palacio Nacional, mientras tanto,
se reconoce la existencia de “justas demandas” y se admite que las visitas a los
centros de salud y hospitales provocan que se creen escenografías pasajeras. ***
Así lo reconoció Claudia Sheinbaum: “Y después, visito hospitales y Centros de
Salud. En efecto, la idea es que llegara sin la gran parafernalia y que no se avisara
previamente, pues hay una mala práctica de que, cuando va a llegar la Presidenta
o el Presidente: se poda, se asfalta, se pinta para que se vea todo bonito (…) La
idea es llegar y ver cómo está la situación real. Y no llego con todo el Gabinete,
sino llegamos con tres o cuatro personas”. *** Y admite que existen fallas que se
deben atender: “Y, por otro lado, en las reuniones con los directores de los
hospitales, me informan de muchos temas, y ahí mismo tomamos decisiones para
poder atender estas deficiencias que puedan tener los hospitales”. *** No es ajena
a las demandas del personal del Instituto Mexicano del Seguro Social: “Yo estuve
viendo algunos videos, incluso alguna gente en Ecatepec se me acercó de los
médicos del IMSS, que me hablan de algunos problemas de desabasto. Ayer en la
tarde vi a Zoé, estuvimos trabajando, y ya le comenté que, digamos, hay
demandas que son legítimas y que hay que atender”. *** Eso se llama
“sensibilidad y empatía”, algo que ya no le tocó a nuestra gobernadora.


Allá por febrero del 2023 Andrés Manuel López Obrador, anunció que iniciaría en
Estados Unidos una demanda contra el abogado César de Castro, quien había
estado a cargo de la defensa de Genaro García Luna y reveló ante la prensa de
aquel país que Jesús Zambada, alias “El Rey” le habría confesado que aportó 7
millones de dólares de la delincuencia organizada a la campaña del que ya en ese
entonces era presidente de México.
López Obrador se mostraba tan seguro de su “fortaleza moral” que incluso ya
anticipaba lo que haría con la indemnización que obtendría como producto de su
demanda por “daño moral” y “calumnias”. Les adelantó a los reporteros que
cubrían sus conferencias de prensa que ese dinero lo destinaría a “víctimas,
huérfanos e hijos de padres que perdieron la vida en situaciones relacionadas con
la violencia del país”.
No pasó mucho tiempo. Para julio de ese mismo año, el propio presidente de
México admitió que ya no iba a presentar la demanda, pues sus abogados le

explicaron que las leyes en Estados Unidos protegían a los litigantes y en su
argumentación César de Castro alegaría que sólo estaba haciendo su trabajo.
“Está muy protegido el abogado de García Luna por las leyes; goza de impunidad
y no se puede, no procede una denuncia en contra de él. Hay, vamos a decir,
tesis, jurisprudencia en el derecho en Estados Unidos, en las leyes de Estados
Unidos que protegen a los abogados, no se les puede acusar por difamación y
daño moral”, explicó.
Hay, sin embargo, otra versión sobre las razones que tuvo López Obrador para ya
no insistir en una demanda contra el abogado estadunidense.
Sus asesores jurídicos le habrían advertido que el tema central del proceso sería
identificar el origen del financiamiento de su campaña electoral y durante el juicio
podría salir a la luz información “muy delicada”, de manera que, además de lo
complicado que resultaría ganar el litigio, su prestigio saldría muy dañado.
El tema viene a cuento porque este lunes la gobernadora de Veracruz, Rocío
Nahle, amaneció con la piel especialmente sensible y decidió utilizar sus redes
sociales para responderle al periodista Jorge Fernández Menéndez, quien escribió
exactamente lo mismo que muchos otros (me incluyo): que con la captura de Iván
Cazarín Molina, alias “El Tanque” se habrían revelado detalles sobre su relación
con José Luis Peña Peña (esposo de la gobernadora) con quien -se dijo- habría
operado una red para la explotación de balastro.
Desde su cuenta de “X” Rocío Nahle acusó al periodista de escribir “con ligereza”
y de sumarse al “nado sincronizado” para difamar y ofender a su familia: “Una
rotunda mentira y calumnia tratar de vincular a mi esposo con delincuentes que
justamente hemos aprendido y encarcelado”.
Y emplazó el comunicador: “si el columnista tiene alguna prueba contra mi familia,
lo exhortó que presente la denuncia y las pruebas correspondientes, porque de lo
contrario tendrá que disculparse públicamente de su dicho”.
En una parte de su mensaje, Rocío Nahle presumió haber implementado una
estrategia de seguridad que le ha permitido encarcelar a generadores de violencia,
eliminar tomas clandestinas de hidrocarburos y combatir células delincuenciales.
Jorge Fernández Menéndez fue muy escueto en su respuesta:
“Con todo el debido respeto Rocío Nahle, el Tanque fue detenido por las fuerzas
federales y fue marcado por la inteligencia estadounidense; el gobierno estatal
nunca lo detuvo y le permitió trabajar sin ser molestado todos estos años. No
somos lo mismo”.
Durante su conferencia de prensa de este lunes, Rocío Nahle dijo que “analiza” la
posibilidad de iniciar una querella contra Jorge Fernández Menéndez. No lo hará,
pues -como se le aconsejó en su momento a López Obrador- le resultaría
contraproducente.


Epílogo.
Hay un chiste ya algo viejo que toca el delicado tópico de la violencia en el norte
del país. Me parece habérselo escuchado a Franco Escamilla. *** Narra que viajó
de Monterrey a Reynosa y casi llegando a su destino lo detuvo un retén de la
policía. Un agente se acercó a la ventanilla y le preguntó: — ¿A dónde se dirige?

“A Reynosa”, le respondió. — ¿Lleva algún arma?, le preguntó el agente. “No”, le
respondió. — Pues llévate ésta, porque allá las cosas están muy duras, le dijo el
uniformado. *** Una pregunta que le hicieron la mañana de este lunes a la
gobernadora Rocío Nahle fue lo que me hizo recordar ese chiste. — Gobernadora,
¿usted tiene asesores políticos?”. — No tengo asesores políticos, porque yo soy la
gobernadora constitucional de los veracruzanos. *** La respuesta de la reportera
debió ser: “pues consígase uno, le urge”.
filivargas@gmail.com