O P I N I O N
POR: Mario Javier Sánchez de la Torre..
Aproximadamente a 8 meses que se lleve a cabo una de
las jornadas electorales de mayor importancia por su
trascendencia en el futuro político de México, del proceso
electoral 2026-2027 que está en curso, organismos
fiscalizadores del gobierno federal dan a conocer
irregularidades que se están dando en la administración del
Instituto Nacional Electoral (INE).
Por el momento la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF)
de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el
Sistema de Administración Tributaria (SAT) y la Auditoria
Superior de la Federación (ASF), han emitido información
sobre lo que al interior del árbitro electoral viene sucediendo
desde el año 2023.
Las irregularidades detectadas consisten en que personal
que ha trabajado en posiciones cercanas a la presidenta del
INE Guadalupe Taddei, también son proveedores de
diferentes tipos de materiales a la institución, siendo
propietarios de algunas de estas empresas o apareciendo
como apoderados legales de estas. Como lo dio a conocer la
ASF, que al revisar los contratos entre el árbitro electoral y
el empresario Alfredo Hernández Casillas, quién ha sido
funcionario del INE y es una persona muy allegada a
Guadalupe Taddei, encontró las siguientes irregularidades:
operaciones con empresas factureras, simulación de
convenios, conflicto de intereses, triangulación de recursos,
entre otras irregularidades. Las empresas que han sido
proveedoras del INE y algunos OPLE del país y están
relacionadas con el empresario Hernández Casillas son:
Cajas Graf; Corporativo Zeg; Formas Finas y Materiales;
Serviplast, Diseño Reconstrucción y Comunicación y Grupo
Selati.
Pero independientemente de lo grave que es la situación
en que se está viendo inmiscuida la titular del INE, por la
utilización de los recursos públicos indebidamente, que no es
cosa menor, algo que es aún de mayor gravedad es; que
desde la fundación del Instituto Federal Electoral (1990)
hace 26 años, nunca se habían presentado al interior de la
importante institución actos de supuesta corrupción, como
los que se están detectando ahora.
Presentándose lo más grave de este asunto, en que al ser
el INE el árbitro de la contienda electoral, debe ser, como
hasta antes de lo que está sucediendo siempre lo había sido,
una institución del Estado Mexicano, sin mancha de
corrupción. Como debe ser todo organismo encargado de
vigilar se de la legalidad, en lo que le toca vigilar. Pues un
árbitro de la materia que sea, que esté manchado por
alguna falta, carece de calidad moral y también técnica
para poder emitir juicios que tengan valor ante la sociedad,
en este caso ante la población o el electorado mexicana.
Que lamentable que sea una mujer, Guadalupe Taddei la
presidenta del INE, integrante del partido Movimiento de
Regeneración Nacional (Morena), a quién en su
administración se le descubrió este tipo de situaciones tan
fuera aparentemente de la legalidad. Situación que también
se suma al gobierno dirigido por otra mujer Claudia
Sheinbaum Pardo, también salida de las filas del
desprestigiado cada día más, Movimiento de Regeneración
Nacional. Qué opina estimado lector. Hasta el viernes. Noti-
sigloxxi@hotmail.com (Fech. Púb. Lun. 26-octubre-26)
