BERNARDO GUTIÉRREZ PARRA

Oct 28, 2026 | Columnas

WEB MASTER

Sin tacto

Por Sergio González Levet

Temprano levantó la muerte el vuelo, temprano madrugó la madrugada.

Aunque todas son así, tempranas, me duele mucho como a tantos colegas la
adelantada muerte del gran periodista veracruzano Bernardo Gutiérrez Parra en
plena vigencia de su capacidad de informar y analizar esta realidad que nos
atosiga porque no la comprendemos, pero que el hacía entendible de una manera
clara y precisa “Desde el café”, que cotidianamente nos hacía reír y pensar (y
sufrir y cantar) en los innumerables medios impresos y electrónicos que veían
como un honor y un placer publicarla.
Bernardo era parte imprescindible del Grupo de los Diez (¿cómo haremos en
adelante para no resentir tu ausencia, compañero del alma?) y sus intervenciones
de reportero nato en las reuniones con figuras públicas ponían en jaque de
repente las faltas de congruencia o las explicaciones someras de algunos
funcionarios que no las traían todas consigo, que eran los menos, hay que
reconocerlo.
Ah, cómo vamos a extrañar en las comidas y/o los desayunos la persistente
candidatura autonominada de Bernardo hacia la alcaldía de su natal Tuxpan, que
nunca quiso pero que hubiera llenado de inteligencia y desarrollo a la Perla de
Oriente, el Puerto de los Bellos Atardeceres.
Recordamos a Bernardo como un veracruzano que se fue hasta el Altiplano a
hacer carrera con el padrinazgo de otro gran paisano y enorme periodista, Miguel
López Azuara, que era amigo muy cercano de su padre y que lo ayudó a entrar,
para aprender y trabajar, en el Excelsior de Julio Scherer García, una de las

escuelas más exigentes y completas para formarse en el duro oficio de informar
todos los días y todo el día.
En la Ciudad de México que aún era Distrito Federal, el joven Bernardo
Gutiérrez Parra maduró desde las redacciones de importantes periódicos hasta
convertirse en el comunicador hecho y derecho que regresó a Veracruz en plena
madurez profesional y ejerció el arte de informar muy a su modo original y
grandioso en ciertos extremos.
Ay, Bernardo, cómo vamos a extrañar tu voz en las mesas del G-10 y tus prosas
en los medios masivos… pero también como te estamos reconociendo y
agradeciendo, como lo hicimos muchos siempre, tu talento de periodista y de
veracruzano nacido acá. Bienvenido a la eternidad de los creadores.

Es Marisol
Como decían los filósofos españoles Ortega y Gasset (je): el columnista es él y su
circunstancia… y su autocorrector. En mi “Sin tacto” de ayer, ay, permití al duende
que hiciera una travesura y me impuso un “Maribel” donde debió haber ido el
nombre correcto de Marisol Alicia Delgadillo Morales, la distinguida
Presidenta/Consejera del OPLE Veracruz.
Tuve la fortuna de que algunos compañeros que me hacen el favor de
publicarme se compadecieron de mi falta de acuciosidad y corrigieron
pudorosamente el yerro.
Ese dislate mío entra en el museo del erradero en que se ha convertido a veces
mi prosa, aunque persisto en mi mejor intención de servir al lector.
Una disculpa a la reconocida funcionaria y a quienes tuvieron que embeberse el
error imperdonable.

sglevet@gmail.com