AL PIE DE LA LETRA.
Raymundo Jiménez.
Según trascendió, la desconfianza de Rocío Nahle hacia el dirigente estatal de Morena,
Esteban Ramírez Zepeta, la llevó a revisar “algunas estructuras” de ciertos distritos
electorales, pero lo que no sabe la candidata obradorista a la gubernatura es que la gente del
dizque líder del partido guinda estuvo llamando a algunos delegados y amigos para que
juntaran por lo menos 80 personas, para aparentar que “ellos” eran la estructura de los
distritos visitados.
Por el engaño del “dirigente” que suele andar a ras de piso, pero por la adoración al Dios
Baco, Nahle corre el riesgo de que el resultado de la elección pueda ser desastroso si se
sigue confiando en la supuesta “estructura” del señor Zepeta.
Si alguien realmente cuenta con una buena estructura sería Manuel Huerta, quien como
delegado de la Secretaría del Bienestar organizó 3 mil 500 comités en todo el estado, pero
con la mala jugada que le acaban de aplicar, enviándolo a la segunda formula de la
candidatura al Senado, habrá que ver si los pone a operar en beneficio de la ex secretaria de
Energía.
Por eso comienza a cobrar fuerza la versión de que podrían cambiar al “dirigente” de
Morena y que su lugar sea ocupado por el diputado Juan Javier Gómez Cazarín, quien
como líder del Congreso local por lo menos trae más diálogo con diversos grupos en el
estado.
Si Rocío Nahle se confía en la simulación de Esteban Ramírez, los Yunes azules y rojos les
van a dar una verdadera sorpresa el día de la elección. De por si la distancia ya es de 7 a 9
puntos de diferencia, cuando todavía faltan 60 días para el arranque oficial de las campañas
a la gubernatura. De no dar a tiempo un golpe de timón, los del frente opositor les van a dar
la vuelta.
Por cierto, la operación política que acaban de hacer los Yunes en el distrito local de
Misantla logró lo que parecía imposible: unir al diputado local del PAN, Othón Hernández
Candanedo, y al empresario y ex candidato del PT, Rubén Carrasco, el famoso “Coyame”,
quien va con muchas posibilidades de ganar y sumar miles de votos a la coalición
opositora.
Pero Nahle sigue en su burbuja, donde todo es felicidad, sin ver la realidad que le respira
cerca. Parece desconocer que una gubernatura se gana dialogando con todos los grupos y
no vetándolos, como está sucediendo con ella. Mientras, ante su cerrazón, Miguel Ángel
Yunes Linares amarra acuerdos y hace compromisos con los liderazgos regionales y
con los diferentes actores políticos del estado, con el único fin de que Pepe Yunes se
convierta en gobernador y Chiqui-Yunes en senador, el cual, en caso de ganarse ambas
elecciones, sólo ocuparía el escaño senatorial tres meses, ya que supuestamente solicitaría
licencia para que lo sustituya su papá, y él vendría a despachar como Secretario de
Gobierno con Yunes Zorrilla.
No cabe duda que los amarres y los acuerdos ya se están dando, pero sólo por el lado del
Frente Opositor, no en Morena. Por ejemplo, en el sur del estado, Ramírez Zepeta nombró a
un tal Silva como su operador, un joven totalmente desconocido, mientras que en ese
bastión de Nahle sus adversarios le han encomendado a Miguel Ángel Yunes Linares la
responsabilidad de la operación política.
JAVIER HERRERA, PLURI
Por cierto, quien no estuvo ayer en el evento de Rocío Nahle con el Partido Verde fue
Javier Herrera Borunda, quien anoche apareció en el sitio número tres de la lista de
candidatos plurinominales del PVEM por la tercera circunscripción, a la que pertenece
Veracruz.
Antes del secretario de Organización del CEN del PVEM, fue sembrado en el número uno
Julio Javier Scherer Pareyón, hijo del ex consejero jurídico de la Presidencia, Julio Scherer
Ibarra, y nieto del extinto periodista Julio Scherer García, fundador de la revista Proceso.
POZOS CASTRO, CUIDADOSO
DE LOS TIEMPOS ELECTORALES
El tuxpeño José Manuel Pozos Castro ha puesto el ejemplo a los demás alcaldes
veracruzanos, al actuar con experiencia y sapiencia al inaugurar una gran cantidad de obras
en enero y febrero, posicionando de gran manera su gobierno ante el electorado.
Otros ediles, en cambio, se están tronando los dedos porque se les vino la veda electoral
este 1 de marzo y no promocionaron a tiempo sus obras y acciones para conocimiento de la
población.
Pozos Castro es un viejo lobo de mar, que siempre se anticipa a cualquier jugada. Sabe leer
a la perfección los tiempos políticos y tomar las mejores decisiones que benefician a su
partido y la ciudadanía.
Sin duda lo que hizo Pozos en Tuxpan fue una jugada maestra, al proyectar buenos
resultados en los tiempos correctos. El presidente municipal entregó muchas obras y
apoyos. No cabe duda que hay mucha lectura política.
Lo mismo entregó calles, aulas y domos en escuela que apoyos a sectores vulnerables,
además de la reconstrucción de calles, tramos del bulevar y el libramiento “Adolfo López
Mateos”.
Además, en materia de seguridad pública, cuenta con el apoyo del gobierno del presidente
Andrés Manuel López Obrador y del gobernador Cuitláhuac García, que de inmediato le
enviaron 300 elementos de la Guardia Nacional para contener a los grupos criminales que
amenazan con desestabilizar ese importante puerto de la Huasteca veracruzana.
