Sin tacto.
Por Sergio González Levet.
El voto de las personas mayores se ha vuelto, en la política actual, objeto de
discusión. Se asume con facilidad que los votantes de mayor edad tienen una
inclinación automática hacia ciertos partidos políticos, porque recibimos una
pensión. Nada más falso.
Lo que sí ocurre es que el sistema de salud se ha vuelto aún menos eficiente de
lo que era hace seis años, y eso ha encarecido las medicinas, la atención privada
y los estudios de laboratorio. Así que, en los temas de salud, este sexenio nos ha
fallado a las viejitas y los viejitos.
Lo mismo ocurre con el transporte público, que cada día está peor. Y los
precios de la comida, por los cielos. Como parte del grupo de pensionados,
definitivamente mi voto no es para el mal gobierno de Cuitláhuac y sí por la
propuesta fresca de Pepe Yunes.
Pero más allá de eso, es esencial reconocer que la experiencia y la sabiduría
acumulada a lo largo de los años pueden ser recursos valiosos para la toma de
decisiones en la esfera pública. Y nada afecta más a un país que dejar en el olvido
a sus ancianos.
Asimismo, reconozco la importancia de la representación equitativa en la
política. Es fundamental que las decisiones que afectan a Veracruz sean tomadas
por una variedad de voces, incluidos hombres y mujeres de diferentes edades y
trayectorias, que estén arraigados en la realidad de nuestro estado, para que
puedan jugar un papel crucial en la formulación de políticas y en la gestión
gubernamental.
Sin embargo, también es importante resaltar que aún hay muchos hombres y
mujeres que, a pesar de su edad, aún somos capaces de trabajar, de aportar, y
además, lo queremos hacer.
Confío en la capacidad del próximo Gobierno de Veracruz, para liderar con
sensatez y escuchar las necesidades de todos los veracruzanos y de todas las
veracruzanas cuyas voces merecen ser especialmente consideradas en el
proceso político. Entre ellas, las de los viejitos y las viejitas que vamos a votar por
Pepe Yunes.
sglevet@gmail.com
