APUNTES.
Manuel Rosete Chávez.
“El piso sobre el que caminan
no tiene solidez democrática”
Yo
La consulta popular fue una figura impulsada por décadas por la izquierda
mexicana y que sólo pudo realizarse hasta que López Obrador llegó a la
Presidencia. Junto a la consulta popular, López Obrador se guardó un as bajo la
manga en contra, incluso, de los suyos: la revocación de mandato.
Como regalo de navidad, el 20 de diciembre de 2019 se publicó en el Diario Oficial
de la Federación el decreto en materia de Consulta Popular y Revocación de
Mandato, “el cual tiene como objetivo establecer, como obligación y derecho, el
participar y votar en el proceso, así como esclarecer que se podrán consultar
temas de trascendencia regional y que son de competencia de la Federación”.
Para estrenarla, el Presidente López Obrador puso en la picota la cabeza de los
ex presidentes a quienes ofreció enjuiciar, como si los tribunales no tuvieran
facultades para ello. Hoy todos gozan de cabal salud jurídica.
La consulta resultó un sonoro fracaso, pero sirvió al presidente para mantener viva
la narrativa de castigar a sus antecesores y madrear con singular alegría al INE y
sus integrantes.
La consulta popular para enjuiciar a expresidentes en México tuvo lugar en agosto
de 2021. En este ejercicio únicamente participó entre 7.07 y 7.74% de los 93
millones de mexicanos inscritos en el Padrón Electoral, por lo que no alcanzó el
40% requerido por la Ley Federal de Consulta Popular, en su artículo 64, para ser
vinculante. ¡Vaya, hasta Maynez sacó más votos!
En números, entre 89.36 y 96.28% de las personas que acudieron a la primera
Consulta Popular en México, convocada por el presidente Andrés Manuel López
Obrador, se pronunciaron por el “Sí” a emprender “un proceso de esclarecimiento
de las decisiones políticas del pasado” o lo que hayan querido decir con eso. Todo
quedó en una cara y absurda anécdota.
En ese episodio ganó el presidente, al alimentar un discurso y protagonismo en el
escenario político nacional, así como al satisfacer las demandas de una facción de
sus seguidores. Perdió el mecanismo en sí y la democracia, como volvería a
suceder ahora si convocaran a una verdadera consulta para decidir la suerte de
Poder Judicial.
¿En qué consiste la Ley de Consulta Popular y porqué Morena no quiere
aplicarla?
En el documento publicado en el DOF, se especifica que el INE –no el Presidente
(a) ni Morena-, promoverá la participación de los ciudadanos en las consultas
populares y será la ‘única’ instancia a cargo de la difusión de las mismas. Además,
la promoción deberá ser imparcial y no podrá estar dirigida a influir en las
preferencias de la ciudadanía, sino en promover la discusión informada y la
reflexión de las y los ciudadanos.
La petición podrá ser solicitada por el Ejecutivo Federal o por el 33 por ciento de
los integrantes de algunas de las cámaras del Congreso de la Unión, y deberá ser
aprobada por la mayoría de cada una de ellas. Serán objeto de consulta popular
los temas de trascendencia nacional –en este caso, la reforma al Poder Judicial- o
regional competencia de la Federación.
Si Morena encabeza la Presidencia y tiene mayoría en ambas Cámaras, entonces
¿por qué no solicitan al INE la realización de la consulta? ¿Desconfían del Instituto
que validó un triunfo por un margen que ni ellos mismos imaginaban?
Si ya hay una ley de consulta popular, impulsada por el Presidente y aprobada por
Morena, entonces ¿por qué no la usan para consultar a los mexicanos si desean
que se aprueben las reformas para destazar al Poder Judicial y, de paso, a la
Suprema Corte?
La respuesta es harto sencilla. Porque no quieren una consulta sino un ejercicio
de propaganda a cargo de Morena para justificar una decisión que ya tomaron:
decapitar al Poder Judicial.
De acuerdo a la ley, ni la Presidenta ni Morena podrían hacer propaganda y, por
tanto, perderían el propósito de hacer señalamientos personales en contra de los
ministros. Sin su intervención, la votación sería –como lo fue en el caso de los ex
presidentes- absolutamente marginal y, en consecuencia, no sería vinculante.
Tendrían que recurrir al proceso legislativo ordinario, como sucederá en
septiembre, pero sin la legitimación de la consulta. Es decir, en una consulta
popular real y abierta, la gente no saldría desbordada a las urnas a validar la
sinrazón de la venganza presidencial.
La ley señala que, a fin de incentivar el buen uso del ejercicio, durante el tiempo
que dure el proceso, desde la convocatoria y hasta la conclusión de la jornada, se
suspenderá la difusión de propaganda gubernamental en los diversos medios de
comunicación, excepto, las relaciones a temas de educación, salud y protección
civil, es decir, como si se tratase de un proceso electoral ordinario.
El Presidente quiere todo lo contrario. Festinar su venganza, no importa que sea a
través de Morena y de un ejercicio viciado desde su creación. Entonces, ¿para
qué chingados aprobó Morena la ley de consulta popular?
El ejercicio que realizará Morena por orden del presidente del Maximato será una
burda campaña de propaganda e ideologización en contra de la Suprema Corte. El
resultado ya todos lo sabemos…
¡Que empiece la función!
El día después
La llamada telefónica que me hizo ayer un amigo para enterarse sobre mi estado
de salud, me plantó de lleno en la realidad.
Por más que tratamos de ser imparciales en los juicios, a los periodistas como
seres humanos que somos, se nos dificulta dar por buena una realidad que
sabemos que se construyó en base a la mentira, a la trampa, al cochupo, a la
compra de las conciencias y a todo menos a los méritos de quienes finalmente
resultaron ganadores.
Eso no lo podemos avalar porque carece de agarraderas, no se sostiene con
nada, choca con la realidad que nos tocó vivir días previos a la elección cuando
vimos como se construía lo que sería un triunfo contundente pero el resultado fue
inverso.
El lunes tres de junio fue de incertidumbre, de divagar, de no entender el mundo
en el que nos tocó vivir, de tristeza. Lo más fuerte cuando se nos acercaban
amigos o conocidos a preguntar la razón del resultado de la elección, ahí si no
hubo seguridad para responder y aclarar puntos… yo también no se, perdón, era
la respuesta.
Y luego comienza la recuperación cuando los principales actores dan señales de
vida y te das cuenta que los líderes nacionales de los partidos políticos sonríen y
disfrutan la vida como si nada hubiera pasado porque ellos aseguraron su futuro,
son senadores de la república por la vía plurinominal, es decir, ellos lo primero que
hicieron antes de admitir su participación o de signar una alianza fue poner como
condición figurar en el primer lugar de la lista para representantes populares con lo
que garantizaron su futuro, sin arriesgarse, sin preocuparse, solo por tener la
sartén por el mango de un cascajo en el que se han apoyado para figurar
políticamente y en las nóminas de los congresos.
Pues si lo repugnante de su pasado corrupto partidista se lo pegaron a los
candidatos que, como el caso de la presidencial Xóchitl Gálvez Ruiz, no
pertenecía a ninguno de esos carteles de la política mexicana, sino que es una
ciudadana con suficientes méritos para encabezar una lucha como lo hizo.
Y tienen razón los que comentan: la vida sigue, pues sí, aunque en condiciones
distintas, sin esperanza de nada, mientras respiremos es señal de que estamos y
que debemos continuar sobre todo cuando de nosotros dependen otras
personas… la familia.
El peso de la carga que traíamos sobre el lomo aumentará, de eso no hay duda,
los escollos se multiplicarán, también lo sabemos, pero en cualquier condición
adversa que se nos ponga enfrente tenemos que seguir, multiplicar los esfuerzos y
levantar el ánimo.
Parafraseando al siempre bien recordado Carlos Brito Gómez… ¡Animo!
El maestro Islas por Ricardo Ahued
Será el maestro Alberto Islas quien releve a Ricardo Ahued en la alcaldía de
Xalapa.
Luego del anuncio de la gobernadora electa de Veracruz, Rocío Nahle García,
sobre la designación de Ricardo Ahued como próximo secretario de Gobierno del
estado, el municipio de Xalapa contará con un nuevo alcalde en próximos meses.
Se trata de Alberto Islas Reyes, quien es licenciado en Derecho por la UV, ex
Director Juridico de nuestra Alma Marter y actualmente suplente del alcalde de
Xalapa, Ricardo Ahued, además de desempeñar el cargo de Director del jurídico
del Ayuntamiento de Xalapa… Un buen cuadro.
REFLEXIÓN
La obediencia de Claudia Sheinbaum al presidente es comprensible. No sólo le
debe la Presidencia sino también su permanencia en ella. La revocación de
mandato será una guillotina que penda sobre su cuello durante toda su
administración. Escríbanos
