Punto de Vista.
Filiberto Vargas Rodríguez.
Prefacio.
A José Luis Lima Franco se le acabaron los pretextos. Tuvo que salir a admitir que
no cubriría la deuda que el gobierno de Veracruz (no Javier Duarte, el gobierno)
tiene con pensionados y jubilados del ISSSTE. *** El joven economista nunca
entendió que ese compromiso institucional tenía que ser saldado en la actual
administración y que los burócratas federales en condición de retiro conocen sus
derechos y están dispuestos a marchar todos los días, para exigir lo que les
corresponde. *** Este jueves, integrantes de la Asociación de Jubilados y
Pensionados del ISSSTE en el Estado de Veracruz (AJUPIV) le enviaron un
mensaje a la gobernadora electa Rocío Nahle. Le pidieron que analice con calma
la “conveniencia” de ratificar a José Luis Lima como secretario de Finanzas. *** Le
hicieron ver que este muchacho no ha sido honesto con ellos, pues salió a decirle
a la prensa que él nunca prometió pagar el seguro institucional. “Que lo piense (la
gobernadora). No sólo por este acto canalla que comete contra los jubilados de
AJUPIV, sino también porque en esa misma entrevista reconoce que recibió la
Tesorería con 46 mil millones de pesos en deuda y que él la va a dejar en 66 mil
millones de pesos”, hizo notar Calixto Azuara, miembro fundador de AJUPIV. ***
Los pensionados advirtieron que tienen un audio de Lima Franco en el que se
comprometió a pagar el seguro y los adeudos anteriores: “Éramos más de 20
maestros jubilados los que nos reunimos con él tres veces”. *** Los jubilados
exigen la recontratación del seguro de vida para jubilados y adelantaron que no
cesarán su exigencia hasta que les sea pagado ese beneficio. *** ¡Qué fácil es
decir “no se puede”!
* * *
Manuel Huerta pasó más de cinco años guardándose sus opiniones sobre el
desempeño de Cuitláhuac García al frente del gobierno estatal.
Mientras fue delegado de los programas sociales del gobierno federal entendió
que sus opiniones no eran bien recibidas por el equipo del gobernador, en especial
por el secretario de Gobierno, Éric Cisneros, quien -incluso- emprendió una fuerte
ofensiva mediática en su contra, por considerarlo “un potencial peligro” para sus
intereses políticos.
Pero si algo caracterizó al hoy senador electo por Morena, fue su inagotable
paciencia. Él estaba haciendo un trabajo que se le había encargado desde el
gobierno federal y debía mantenerse al margen de las grillas locales, si aspiraba a
avanzar en su carrera política.
Calló y esperó. Fortaleció sus lazos en la capital del país y extendió esa amplia
red de servidores de la nación que se dedicaban a entregar los recursos de los
programas sociales en todo el territorio estatal.
Esperó hasta que se dio la oportunidad para competir por la gubernatura. Dejó de
lado los pleitos con la estructura estatal y se puso a trabajar en la construcción de
su base electoral.
¿El resultado? Resultó ganador en el proceso interno y a pesar de ello cedió su
lugar “por razones de género” a la hoy gobernadora electa Rocío Nahle.
Mario Delgado, el dirigente nacional de Morena, había prometido que los
aspirantes “sacrificados” tendrían asegurada la primera fórmula para el Senado.
Manuel Huerta se formó en la fila, pero al momento de inscribirse le dieron la
noticia: vas de segunda fórmula.
Manuel Huerta no protestó. Les demostró a “sus jefes” que era capaz de
disciplinarse y de trabajar por un proyecto que iba más allá de sus intereses
personales.
El resultado ya se conoce: incluso desde la segunda fórmula Manuel Huerta fue
capaz de imponerse en el proceso electoral y hoy sólo está en espera de que se
cumplan los tiempos.
Mientras eso sucede, Manuel Huerta hoy sí se da la oportunidad de opinar sobre
las circunstancias que vive Veracruz. Cuestiona el terrible estado de las carreteras
de la entidad y sugiere que la mala calidad de su mantenimiento podría estar
relacionada con actos de corrupción.
Critica a los que compitieron por cargos de elección popular y una vez que lo
consiguieron aceptaron integrarse al gobierno (como el caso de su compañera
Claudia Tello).
Durante la campaña, Manuel Huerta señaló de manera insistente a los Yunes de
El Estero y nunca recibió respuesta. Hoy le recrimina “a quien corresponda”, que
se hayan tardado tanto en procesar las denuncias en contra de los principales
miembros de esa familia.
Reclama, también, que no se haya concretado la reforma que limita las facultades
de la Fiscalía General del Estado (FGE) y fortalece a la Fiscalía Anticorrupción:
“debió faltar consenso”, argumentó.
Alguien pone especial atención a los dichos del senador electo. Su voz va a
resonar los próximos seis años. No lo pierda de vista.
* * *
Epílogo.
A propósito del fortalecimiento de la Fiscalía Anticorrupción, es oportuno
mencionar que esa oficina ofrece muy malos números en lo que se refiere a
eficiencia. *** Durante el 2023, la Fiscalía Especializada en Combate a la
Corrupción en Veracruz inició 902 investigaciones por casos de corrupción, de las
cuales solo el 1.1 por ciento fueron judicializadas. *** Esa oficina formuló sólo 10
imputaciones y 12 vinculaciones a proceso, de las que obtuvo apenas cinco
sentencias condenatorias. *** Diez investigaciones fueron judicializadas, en 32 se
determinó “la facultad de abstenerse de investigar”; en otras 26 se aplicó el “no
ejercicio de acción penal”; dos casos fueron archivados temporalmente; en 9
casos se dictó la suspensión condicional del proceso, 16 se encuentran en
acumulación y en 39 se declaró “incompetencia”. *** Ojalá la reforma a ese
organismo demuestre una verdadera intención de combatir la corrupción en
Veracruz.
filivargas@gmail.com
