2016, EL AÑO EN QUE SE HUNDIÓ VERACRUZ

Ago 30, 2024 | Columnas

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Desde el Café.
Bernardo Gutiérrez Parra.
Hace ocho años por estas fechas, las manifestaciones y
plantones frente al Palacio de Gobierno en Xalapa eran parte
del paisaje cotidiano. Maestros, empresarios, proveedores de
todo tipo, campesinos, alcaldes, estudiantes universitarios y
hasta sonideros, colmaban la Plaza Lerdo con una sola
demanda: que la administración de Javier Duarte de Ochoa
les pagara lo que les debía. Pero eso era punto menos que
imposible porque las arcas estaban vacías.
La crisis económica y financiera que comenzó en las
postrimerías del gobierno de Miguel Alemán y se alentó en
el de Fidel Herrera, creció a niveles jamás vistos a mediados
del sexenio de Duarte y en 2016 prorrumpió en un estallido
que nadie pudo controlar y trastornó a toda la entidad.
Sin liquidez para cubrir los gastos más apremiantes y sin el
apoyo del presidente Enrique Peña que le retiró hasta el
saludo, Javier Duarte se encerró en su departamento de la
Torre Pelícano mientras los veracruzanos vivían la peor
crisis económica y financiera de su historia. Crisis que
narran con objetividad el economista Hilario Barcelata y el
politólogo Eduardo de la Torre Jaramillo (entre otros), en el
documental “2016 el Año de la Crisis”, dirigido por Gustavo
Vargas y estrenado este miércoles en Xalapa.

Conducidos por el propio Gustavo Vargas, Barcelata y de la
Torre, los espectadores son llevados a un viaje al pasado que
comienza en 1976 con la llegada de José López Portillo al
poder y termina 40 años después, en 2016, con Enrique Peña
en la presidencia y Javier Duarte en la gubernatura de
Veracruz.
¿Cuándo inició realmente la pesadilla en Veracruz?
En 1992 Dante Delgado dejó la gubernatura con una deuda
de 400 millones de pesos que pagó su sucesor Patricio
Chirinos. “Chirinos dejó a su vez una deuda de 23 millones
de pesos, es decir nada. Pero Miguel Alemán que recibió el
estado con ese pequeño adeudo, lo dejó con una deuda de 3
mil 500 millones de pesos” dice Arturo Jaramillo en el
documental.
Y de ahí al fondo y a la verdadera pesadilla porque Fidel
Herrera dejó un adeudo de 12 mil millones y Duarte de 44
mil millones de pesos.
El documental se complementa con testimonios de
trabajadores que sufrieron en carne propia por la falta de sus
emolumentos, como los integrantes de la Coalición de
Pensionados Independientes del Estado de Veracruz
(COPIPEV), que con sus enfermedades a cuestas salieron a
las calles a exigir sus pagos y en una ocasión fueron
cobardemente reprimidos.
También se documenta la toma del Palacio de Gobierno por
más de 100 alcaldes a los que Duarte quedó a deber cientos
de millones de pesos.

Uno de los momentos más emotivos del film es la protesta
de los estudiantes de la UV el 10 de marzo del 2016, cuando
encabezados por la rectora Sara Ladrón de Guevara
colmaron la Plaza Lerdo en demanda del dineral que el
gobierno de Duarte le debía a esa institución.
Instalada en un templete y bajo una lluvia pertinaz, la rectora
dijo que el gobierno no sólo debía a la UV sino a todos los
veracruzanos: “Nos deben el derecho a soñar. Nos deben la
esperanza de un mejor futuro. Nos deben la confianza en las
instituciones. Nos deben una juventud sin miedos. Nos
deben a los desaparecidos. Nos deben la paz de los
violentados y la de sus familias. Nos deben recursos que son
obligaciones, porque no son de ellos, fueron otorgados por el
pueblo…”.
Uno de los sectores que casi diezmó Duarte fue el
empresarial y el testimonio del empresario Jesús Castañeda
Nevárez, es revelador al manifestar que todas las
expectativas, sueños e ilusiones de gran parte de los
empresarios veracruzanos, terminaron en el 2016.
Castañeda agrega que varios empresarios que eran
proveedores del gobierno, murieron infartados al perder sus
empresas por adeudos con los bancos. Duarte no solo no les
pagó sino que su sucesor, Miguel Ángel Yunes Linares, los
acusó de “duartistas” y los puso casi al margen de la ley con
tal de no pagarles tampoco.
2016 el Año de la Crisis, termina con una exposición sencilla
pero completa, del titular de la Secretaría de Finanzas y

Planeación, José Luis Lima Franco, sobre la deuda que
recibió el gobierno de Cuitláhuac García y la forma en la que
se ha ido pagando.
En su participación, Lima Franco dice que recibió un estado
con proveedores exigiendo su pago, con la UV a punto del
colapso y con decenas de ayuntamientos a la espera de los
pagos que les quedó a deber el gobierno de Duarte. Pero
lamenta que actualmente se destinen 8 mil millones de pesos para
pagar intereses, cuando ese dinero debería invertirse en obra pública.
“Por eso no se ve el desarrollo en el estado como en otras
entidades. Estamos hablando de 48 mil millones de pesos
que no se están ocupando para el bienestar de los
veracruzanos, por pagar intereses y parte del capital de esa
deuda que dejaron los gobiernos anteriores”, dice el
funcionario en el documental.
Un documental que hay que ver lector y que, se me ocurre,
todo político debería verlo incluso por obligación.
Porque como dice Jesús Castañeda Nevárez: “el 2016 no
debe repetirse, no tiene por qué volver a repetirse”.
Que así sea.
bernardogup@hotmail.com