Prosa aprisa.
Arturo Reyes Isidoro.
La actitud resentida, agresiva y ofensiva de gobernar de Andrés Manuel López Obrador
con quienes diferimos de él, que llevó a la polarización de los mexicanos, nos dejó tan
lastimados y escamados que sin darle tiempo a que se vea su actuación, muchos han
enderezado sus críticas contra Claudia Sheinbaum dando por hecho que es lo mismo que
su antecesor.
Seis días apenas del nuevo gobierno son muy pocos para poder hacer una afirmación
contundente, incluso para decir que no se necesitan más para concluir que nada cambiará
y persistir en el encono contra todo lo que sea de color guinda.
Es cierto, la burra no era arisca, la hicieron a palos; sin embargo, coincido con René
Delgado, quien el viernes, en su artículo semanal en El Financiero, comentó que no
vendría mal inhalar y exhalar, tranquilizarse, mirar con otros ojos la realidad y oxigenar a
la política.
Para el periodista capitalino, en su primera semana la presidenta fue prudente, no hizo del
encono, eje de su discurso; “de la polarización, herramienta para distraer la atención;
como tampoco de la conferencia de prensa instrumento de propaganda o gobierno”.
“Hay, pues, una pausa muy breve para sanear la atmósfera y ensayar fórmulas de
entendimiento, sin ignorar el peso, la fuerza y el rol de cada factor o actor ni el sentido de
la votación”. Planteó que tanto los adversarios como los partidarios y comisarios de
Sheinbaum deberían aprovechar la pausa y replantear su actitud.
Para él: “Más vale aprovechar el respiro para, luego, no andar con suspiros ni jadeos”;
que más vale tomar aire y reflexionar.
Para el escritor Jorge Volpi, en los cien puntos que condensan sus promesas, “aparecen
sin embargo ya algunos cambios sustanciales: una apuesta por la ecología, las energías
limpias, la tecnología, la ciencia y la cultura que a AMLO jamás parecieron importarle”.
“Se trata de la expresión del perfil académico de Sheinbaum, y no es un asunto menor:
al menos allí, así como en su defensa de la diversidad, sobre todo sexual y de género,
se perfila una auténtica agenda de izquierda inexistente en México hasta hoy”, comentó
el sábado en el diario Reforma.
De la mayoría de los columnistas y articulistas de lectura obligada, analíticos,
pensantes, críticos, de los más importantes medios de la capital del país, leí que
coincidieron el fin de semana, en los primeros cinco días de gobierno, con lo que Volpi
apuntó: “Lo único claro es que Sheinbaum apenas ha empezado a mover sus fichas:
falta mucho para saber quién es en verdad”. Coincido.
Nahle, incluyente, contrasta con el sectarismo de Cuitláhuac
De paso, creo que lo mismo vale para Rocío Nahle. Pienso que no se le puede juzgar
como gobernadora cuando no ha rendido protesta constitucional y no se podrá tener un
juicio de ella como autoridad hasta que no veamos como actúa ya en el poder.
En lo inmediato, la gobernadora electa también marca ya algunas diferencias con el
gobernador saliente, Cuitláhuac García, en cuanto a la inclusión de la primera y el
sectarismo del segundo.
Ayer domingo hizo nuevos anuncios de colaboradores de segundo nivel en su gobierno,
en los que quedó en claro que no exige sangre guinda químicamente pura, como en el
caso del futuro subsecretario de Gobierno, José Manuel Pozos Castro, todavía alcalde de
Tuxpan.
El tuxpeño militó lo mismo en el PRI que en el PAN, fue funcionario en el gobierno priista
de Miguel Alemán y se sabe que es compadre del exdelegado de la Secretaría de
Gobernación, Alejandro Montano, lo que la señora no tomó en cuenta y por alguna razón
se decantó por él. No deja de llamar la atención que también nombró a su hijo José
Manuel Pozos del Ángel como titular del Instituto Veracruzano de la Vivienda (Invivienda),
lo que lleva a plantear de qué tamaño es el compromiso con ellos o quién es el poderoso
padrino de ambos.
Pozos papá se saca uno de los tigres de la rifa. Su papel será el de apagafuegos, en un
estado grande, complejo, en el que Cuitláhuac García les hereda muchos pendientes;
cabe pensar que Rocío lo lleva al nuevo cargo porque lo considera hábil negociador. De
alguna forma jugará el papel de “malo” mientras que el secretario de Gobierno, Ricardo
Ahued, será el “bueno”; Pozos en ocasiones tendrá que ensuciarse las manos o dejar los
pelos en la cerca pero deberá ser eficaz para mantener la calma en la entidad.
A José Manuel lo recuerdo cuando siendo presidente de la Mesa Directiva de la Cámara
de Diputados del Congreso local, al inicio del gobierno de Cuitláhuac, trató de acercarlo
con columnistas y organizó una cena en la Casa Veracruz, la única vez que tuvieron trato
personal con el gobernador. Después se supo que Eric Cisneros grilló al tuxpeño para que
le quitaran el cargo.
Aunque ya había trascendido, otro nombramiento que confirmó la gobernadora fue el del
alcalde de Papantla, Eric Domínguez Vázquez, como subsecretario de Ingresos de la
Secretaría de Finanzas y Planeación, y el de María Luisa Santes Santes como
subsecretaria de Cultura. Ella es actualmente la directora general de Asuntos Indígenas
del gobierno del estado.
El también exdiputado local por el distrito de Papantla cubre bien el perfil de su nuevo
cargo. En el Congreso local presidió la Comisión de Vigilancia, fue administrador interno
de Procedimientos Legales y luego subadministrador de Procedimientos Legales y de
Comercio Exterior del SAT, tiene una licenciatura en Derecho y una maestría en Derecho
Fiscal, y cursó un diplomado en Automatización de Impuestos, en el ITAM.
María Luisa Santes Santes también es originaria de Papantla, estudió en la Universidad
Pedagógica Nacional y trabajó en el ayuntamiento papanteco antes de llegar a su actual
cargo estatal. Tanto ella como la nueva titular de Cultura, Xóchitl Molina González,
originaria de Tatahuicapan, tienen un origen indígena, lo que perfila el enfoque que se
dará a la cultura de los pueblos originarios. Xóchitl también tiene origen priista.
El actual gobernador Cuitláhuac García se rodeó familiares y de viejos amigos,
incondicionales suyos, y nunca abrió su gobierno a las diversas expresiones del mosaico
veracruzano.
Rumor: que Fernando Yunes declinaría a la diputación
Entre filas panistas corre el rumor de que existe la posibilidad de que Fernando Yunes
Márquez decline a la diputación local plurinominal a la que tendría derecho, ante las
críticas y presiones a la que se ha visto sometido consecuencia de lo que consideran una
traición de su padre y su hermano, los senadores Miguel Ángel Yunes Linares y Miguel
Ángel Yunes Márquez, por sumarse a la bancada de Morena y estar votando a favor de
las reformas que propuso el expresidente Andrés Manuel López Obrador. El suplente de
Fernando es Mario Delfín, hijo del excandidato a la dirigencia estatal, Tito Delfín Cano.
Por otra parte, personas que tendrían acceso al círculo cercano a la gobernadora electa
Rocío Nahle aseguran que la señora no les dará tregua a los tres Yunes y dado que los
senadores están distantes y protegidos por la cúpula nacional guinda en la Ciudad de
México, enfocaría sus baterías por el menor de los tres, a quien tendría a merced a través
de su grupo mayoritario en el Congreso local.
