Prosa aprisa.
Arturo Reyes Isidoro.
La presidenta Claudia Sheinbaum dio ayer lunes una gran lección de responsabilidad y de
compromiso con los veracruzanos al gobernador Cuitláhuac García Jiménez, al enviar a la
coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, tanto a Minatitlán como
a Tlacotalpan, para que evaluara la situación por las inundaciones, que tienen a cientos
de localidades inundadas e incomunicadas y a miles de veracruzanos afectados.
La acción presidencial obligó a que por fin Cuitláhuac dejara la comodidad del palacio de
gobierno en Xalapa (bien asistido con café caliente, pan del día recién hecho, platos de
frutas, jugos de frutas exóticas y galletas) y visitara a temprana hora Tlacotalpan, para
celebrar ahí una “mesa de diagnóstico con los preparativos de la jornada de atención para
el día de hoy”, y si bien caminó unos cuantos metros en tramos con pequeños charcos de
agua, su acción se limitó a las oficinas del palacio municipal.
Durante cinco años, diez meses y veintiocho días, a solo treinta y cuatro días de que
termine su gobierno, el gobernador jamás había ido a estar cerca de damnificados o
afectados por inundaciones, que cada año se dan en el estado. Recorrió el centro
temporal de operaciones que estableció la Secretaría de Protección Civil, el hospital de
Tlacotalpan, observó los camiones de bombeo de CONAGUA, la llegada de los Vactors
de CAEV, de más apoyos alimentarios del DIF, la planta móvil potabilizadora de agua de
PC estatal y algunas calles, pero no se supo que visitara zonas o poblados inundados.
¿Lo ignoró deliberadamente el gobierno federal?
Si bien dijo en las redes sociales que transmitió su agradecimiento a la presidenta
Sheinbaum por su apoyo, llamó la atención que la coordinadora nacional de Protección
Civil, o sea la representante del gobierno federal, realizó su recorrido sin su compañía,
aunque sí acompañada por personal del Ejército, de la Marina, de la Misión ECO
(herramienta para evaluar la gravedad de una situación de emergencia y tomar decisiones
para mitigar los daños en la población), de la Conagua y de la secretaria de Protección
Civil estatal, Guadalupe Osorno Maldonado. En Tlacotalpan se les sumó el alcalde Luis
Medina.
En situación de emergencia como la actual, el protocolo indica que el gobernador debió
haber sido avisado previamente de la visita de la funcionaria federal, a la que debió haber
esperado en el aeropuerto de Canticas y de ahí haber volado con ella en el helicóptero de
la Marina a Minatitlán y a Tlacotalpan y participado en el sobrevuelo por las vastas zonas
inundadas de los municipios de Minatitlán, Hidalgotitlán, Texistepec y Jáltipan, así como
de toda la Cuenca del Papaloapan, pero no se sabe si la presidenta Sheinbaum ordenó
que lo marginaran, o la funcionaria se tomó la libertad de hacerlo. La única comunicación
que tuvieron fue mediante una videollamada entre Minatitlán, donde estaba ella, y
Tlacotalpan, donde estaba él. En un caso extremo, Cuitláhuac, como primera autoridad de
Veracruz, debió haber exigido un lugar en el helicóptero y participar en el recorrido,
porque él es el responsable directo de la situación del estado. Pero simple y sencillamente
lo ignoraron y él no reclamó que le dieran su lugar.
Tal vez porque se sintió marginado, o porque creyó que con su reunióncita ya había
cumplido, o porque lo invade el desinterés de servir a casi un mes de dejar el gobierno, o
porque le urgía regresar a Xalapa para ensayar sus pasos de baile para el paseo de
Xantolo, o para ver que no le vayan a fallar con los tamales el fin de semana por el Día de
Muertos, el caso es que no demoró en Tlacotalpan y no se dio tiempo para esperar la
llegada de Laura Velázquez, quien arribó más tarde a la ciudad para realizar un recorrido
por el muelle a fin de verificar la situación del río Papaloapan y supervisar diversas tareas,
como antes lo había hecho por el muelle de Minatitlán para conocer los daños por el
desbordamiento del río Coatzacoalcos.
La coordinadora nacional de Protección Civil llenó su cuenta de Facebook de fotografías
donde se le ve en las áreas afectadas, pero en ninguna se ve que esté o haya estado el
gobernador. Triste final el que está teniendo el gobernador de Veracruz.
De reconocerse, el interés de Sheinbaum
Independientemente de todo lo anterior, resulta alentador para los veracruzanos en
desgracia que la presidenta Claudia Sheinbaum se preocupe por su situación y que a
apenas 28 días de haber asumido la Presidencia haya enviado al estado a la responsable
directa de velar por su seguridad, para protegerlos. En casi seis años, Cuitláhuac nunca
había estado con su pueblo, en situación de emergencia.
Seguramente de todo lo que está ocurriendo y en especial de lo que ocurrió ayer tomó
nota la gobernadora electa, Rocío Nahle, para, llegado su momento, actuar en
consecuencia.
En Cien años de soledad, casi al final, García Márquez narra la caída de una lluvia en
Macondo, que duró cuatro años, once meses y dos días. Se inspiró en la Biblia, en la que
en Génesis se registra una lluvia de cuarenta días y cuarenta noches, que empezó a caer
una vez que Noé entró en el arca con su familia y los animales. En pleno siglo XXI, en el
año 2024, luego de cinco años, diez meses y veintiocho días de permanecer a buen
resguardo en lugares cerrados, seguros y bien protegidos, por fin el gobernador sintió la
humedad en sus delicados pies. Fue noticia y motivo de comentario. Por eso, el mío.
Y Nahle anuncia equipo de reacción inmediata para atender carreteras
Por separado, la gobernadora electa, Rocío Nahle, anunció que integrará un equipo de
reacción inmediata para atender los más de 6 mil kilómetros de la red carretera estatal
que presenta severas afectaciones por la falta de mantenimiento.
En declaraciones a Luis Ramírez Baqueiro, conductor del noticiero radiofónico En
Contacto, Primera Edición, dijo que la primera carretera que rehabilitará su gobierno será
la que va de Santiago Tuxtla a Isla, luego de que colapsó el puente que las une, a causa
de las inundaciones.
Declaró que de toda la entidad, la zona norte, específicamente la carretera Panuco-
Tuxpan es la que presenta mayores afectaciones por la falta de mantenimiento, a lo que
se suman las constantes precipitaciones que caen en la zona.
Su gobierno no solo recibirá carreteras federales, estatales y vecinales destrozadas, sino
que el recuento que tiene hasta ahora se puede incrementar a causa de las inundaciones
sobre todo en toda la Cuenca del Papaloapan y el sur-sureste del estado, y el impacto se
sabrá una vez que bajen las aguas, posiblemente el próximo mes.
No se sabe nada de Maquinaria de Veracruz
A la fecha, no se sabe qué pasó con el gran parque de vehículos pesados que tenía el
gobierno del estado, administrado por Maquinaria de Veracruz, dependiente de lo que
ahora es la SIOP, que siempre estaba listo para entrar en acción en la temporada de
huracanes.
En los gobiernos priistas, con toda anticipación se movilizaba la maquinaria a puntos
estratégicos del estado donde más se dan las inundaciones, para atender de inmediato
deslaves, socavones, destrozos en carreteras y caída de puentes.
