Prosa aprisa
Arturo Reyes Isidoro
Sobre el tema del huachicol fiscal, la presidenta Claudia Sheinbaum fue precisa:
“Nosotros, porque es importante (decirlo), nosotros iniciamos la investigación a partir
de qué ocurrió en marzo. ¿Qué ocurrió previamente? En todo caso, es parte de la
investigación, pero nosotros actuamos por lo que estaba ocurriendo en marzo de
este año”.
He transcrito textualmente sus palabras de la versión estenográfica de su
conferencia mañanera del lunes. Podría decir que cada quién le da la lectura que
quiere a todo lo que dijo, pero creo que en sus palabras citadas anteriormente no
hay lugar a dudas: la investigación de su gobierno sobre el tema inició a partir de lo
que ocurrió en marzo. ¿Qué ocurrió previamente, o sea, en el gobierno de Andrés
Manuel López Obrador? “En todo caso” es parte de lo que se investiga.
Decomisos históricos en el actual Gobierno
¿Qué ocurrió en marzo, ya en el gobierno de Sheinbaum? El 31 de ese mes, el
secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó lo
que se consideró entonces como un decomiso histórico de huachicol: un buque con
10 millones de litros presuntamente de diésel, en el puerto de Altamira, Tamaulipas.
Se aseguró entonces el buque, 192 contenedores, 29 tractocamiones, armamento y
vehículos, que estaban en predios también de Altamira, que fueron cateados.
Antes, el 29 de marzo habían sido asegurados otros 7 millones 944 mil litros de
hidrocarburos en un predio ubicado en Ensenada, Baja California, lo que fue
catalogado también como el decomiso de “oro negro” más grande encontrado en un
solo lugar.
Aprehensión de Marino, el más duro golpe al Gobierno de AMLO
A esos casos se refirió Sheinbaum. A partir de ahí empezó la investigación de su
gobierno, o marcó el deslinde de su administración con el gobierno anterior, porque
el 8 de septiembre vendría el golpe más fuerte que ha recibido el gobierno de
Andrés Manuel López Obrador, cuando se informó que seis días antes, el 2 de
septiembre, en este mes que hoy termina, había sido detenido el Vicealmirante
Manuel Roberto Farías Laguna, por su vínculo con el huachicol fiscal.
Se consideró el golpe más importe de los gobiernos morenistas, el anterior y el
actual, contra un alto funcionario de seguridad. A partir de ahí se desató un
escándalo que escaló al plano internacional porque el detenido resultó ser el sobrino
del exsecretario de Marina del gobierno de López Obrador, Rafael Ojeda Durán, y
porque resultó que una gran red de marinos, funcionarios de aduanas y empresarios
están implicados, entre ellos otro sobrino de Ojeda, el Contraalmirante Fernando
Farías Laguna, prófugo.
Uno de los implicados, el Capitán Alejandro Torres Joaquín se convirtió en testigo
protegido para salvar la cárcel y despepitó todo. No dejó dudas de que el delito lo
venían cometiendo desde el gobierno de Andrés Manuel. El escándalo no termina
porque cada vez va saliendo más información. Es de tal magnitud el robo al fisco
que hay más de 200 órdenes de aprehensión, según informaron la Agencia Nacional
de Aduanas y la Fiscalía General de la República.
La defendió, pero planteó que “autoridades” podrían pedirle información
El jueves pasado, el diario Reforma retomó el dicho del General retirado, exiliado
ahora en Canadá, Eduardo León Trauwitz, de que la hoy gobernadora Rocío Nahle
sabía del tema porque en 2018, ya nombrada ella como Secretaria de Energía, él le
había entregado un informe completo y que durante 30 minutos le había explicado el
alcance del problema. Este lunes el tema afloró en la mañanera de Sheinbaum. Se
le preguntó si Rocío estaba contribuyendo con las indagatorias y si era investigada
por el tema.
Su respuesta a esta última pregunta fue contundente: no, e hizo un alegato a su
favor. Dijo que en el gobierno de Peña Nieto se abrieron los permisos y que Nahle
los disminuyó. Mencionó entonces lo que cito al inicio y concluyó su declaración,
pero dejó abierto el caso, no lo cerró, no lo dio por terminado, al menos la
participación de la gobernadora: “Entonces, Rocío hizo un trabajo muy importante
en (la) Secretaría de Energía. Y si las autoridades piensan que puede contribuir con
alguna información en su periodo como secretaria de Energía, estoy segura que
estaría en condiciones de informarla. Pero ella, por ningún motivo está bajo
investigación”. ¡Uf!
¿Qué información tiene Sheinbaum en su escritorio?
En el pasado, estas últimas palabras se hubieran tomado como una instrucción, por
no decir que como una orden: preséntate a declarar y aclara si hay algo que aclarar,
como diciéndole adelántate antes de que te llamen, porque podría pensarse que
aprovechó el tema para tender una cama de agua a fin de amortiguar la noticia en
caso de que le resultara cita, no porque Sheinbaum quiera, porque se ve que le
tiene aprecio y la protege, sino por la información que debe tener en su escritorio, la
que le dio el secretario de Estado norteamericano Marco Rubio en la reunión que
sostuvieron el 3 de septiembre, que si no la implica a ella sí podría alcanzar a
alguno de sus allegados o colaboradores o excolaboradores. Mencionó Sheinbaum
que “por ningún motivo está bajo investigación”, ¿pero solo a partir de marzo,
durante su gobierno, aunque no sabe ni responde por lo que ocurrió previamente?
La postura y defensa de Nahle
La gobernadora Rocío Nahle se ocupó del tema. En un boletín de prensa con el
encabezado: “Mi trayectoria es la defensa de Pemex y la soberanía energética, no la
calumnia: Rocío Nahle”, expuso (lo reproduzco textualmente):
“La gobernadora Rocío Nahle García reiteró que su trayectoria en el servicio público
ha estado marcada por el combate frontal a la corrupción y al huachicol, prácticas
heredadas de sexenios pasados y toleradas tras la aplicación de la Reforma
Energética.
En relación con los señalamientos sobre presuntas investigaciones durante su
gestión como titular de la Secretaría de Energía, fijó su postura, ‘es importante
dejarlo claro, el huachicol fiscal surgió entre 2014 y 2018, cuando se entregaron
más de mil 300 permisos de importación de gasolina sin control ni supervisión.
‘Fue con el presidente Andrés Manuel López Obrador cuando iniciamos un combate
real contra este cáncer, cerrando tomas clandestinas, cancelando permisos
irregulares y trabajando de manera coordinada con el SAT y con Pemex’.
Agregó que los ataques realizados por el diario Reforma carecen de sustento y
destacó que las decisiones adoptadas en ese momento, aunque difíciles, marcaron
un parteaguas en la historia energética del país ‘hay que decirlo, la Cuarta
Transformación llegó al rescate de la soberanía energética, y lo hace con trabajo,
decisión y acciones concretas’.
Asimismo, agradeció la confianza y respaldo expresados por la presidenta Claudia
Sheinbaum Pardo, quien señaló que ‘por ningún motivo’ es investigada; ‘nos
conocemos desde hace muchos años en la lucha por la defensa de Pemex y
compartimos la misma convicción de trabajar por la soberanía energética’, apuntó.
Finalmente, subrayó que continuará trabajando defendiendo con hechos y no con
discursos la transformación del sector energético, ‘desde hace 25 años defiendo a
Pemex, me siento orgullosa de la construcción de la Refinería de Dos Bocas y en el
rescate de la industria petrolera. Esa es mi carta de presentación’”.
Eludió decir si puede contribur con alguna información
Creo que no había necesidad de tantas palabras: con que se hubiera limitado a
decir que –lo que repetían en el gobierno de Cuitláhuac García Jiménez– el que
nada debe nada teme, que con gusto se presentaría a declarar para aportar
información si la requiriera la FGR, y que pueden publicar y la pueden investigar
todo lo que quieran porque ella está tranquila gobernando, pero eludió referirse a lo
último que había dicho Sheinbaum.
Con eso, incluso hubiera ganado titulares en las primeras páginas de los diarios y
en espacios importantes de los periódicos digitales. Pero todavía acusó al diario
Reforma de “ataques”, que solo ha recogido y publicado la declaración de otros, o
sea, compró o mantiene su pleito con ese diario, cuando también el que la ha
tratado de implicar es Televisa a través de N+. Su problema persiste: nadie la
asesora bien.
Y se tira indirectas con el senador Manuel Huerta
Y para no variar, continuó con su duelo verbal con su ¿compañero? de partido, el
senador Manuel Huerta, por el tema de la revocación de mandato.
El 15 de mayo pasado, el legislador declaró: “Yo espero que en Veracruz se haga
también ya la revocación de mandato, porque ya el Tribunal le dijo a los diputados
locales, que acá se hicieron, como dicen en mi pueblo, tío Lolos, y no hicieron la ley
para la revocación de mandato en Veracruz.
“Todavía están a tiempo, yo quiero ver que el Congreso local haga esa ley para
armonizar y estoy seguro de que Rocío, que sé que es una mujer que le gusta la
democracia, ella va a estar dispuesta a que en el 27 se le revise si está cumpliendo,
no está cumpliendo”. Remató: “y lo tiene que hacer porque es una buena
gobernadora y no va a tener miedo a que el pueblo decida si se sigue o se va con el
rancho del presidente (La Chingada), como diría Andrés”.
Una: “nunca he sido pluri”; el otro: “soy democrático, no soy corrupto”
Le respondió Rocío que no tiene problema, que para todos los cargos ha sido
votada, que es “demócrata”, pero pidió que la revocación se apliqué también a
senadores, que, igual, duran seis años. “Yo siempre voy a la urna, nunca he sido
pluri” (Manuel Huerta fue diputado federal plurinominal en 1991-1994, así que la
pedrada fue directa).
Huerta no se quedó callado. A botepronto le contradijo: “Yo no me doy por aludido,
porque mi práctica democrática la gente la conoce. No me doy por aludido. Ahora, si
quisiera hacerme una auditoría política o algo así, pues yo estoy sujeto a cualquier
cosa, aguanto cualquier tipo de auditoría política o de otro tipo. Yo soy democrático,
no soy corrupto y estoy a las órdenes del pueblo de Veracruz” ¡Ups!
