ASF: «PAQUETAZO» PARA AURELIANO III

Mar 10, 2026 | Columnas

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AL PIE DE LA LETRA
Raymundo Jiménez

Primero, la mañana de ayer, los diputados de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría
Superior de la Federación (ASF) aprobaron por unanimidad la terna de candidatos a titular
del máximo órgano autónomo de fiscalización, y el primer promedio fue Aureliano
Hernández-Palacios Cardel, miembro de una muy conocida y apreciada familia xalapeña y
el cual es considerado una pieza del auditor saliente David Colmenares, quien intentó
reelegirse pero finalmente fue superado por su alumno tras ser excluido en la propuesta que
se envió al pleno de la Cámara baja del Congreso de la Unión.
Por la tarde, Hernández-Palacios fue elegido por el Pleno de la Cámara de Diputados por
472 votos, 100 más de los que tuvo Colmenares Páramo hace ocho años, mientras que los
otros candidatos que conformaron la terna, Luis Miguel Martínez Anzures y Elizabeth
Barba Villafán, obtuvieron seis y un voto, respectivamente.
Hernández-Palacios Cardel es hijo de Fernando Aureliano Hernández-Palacios Mirón,
quien fue secretario particular de Claudia Sheinbaum, cuando la actual Presidenta de la
República fue Jefa de Gobierno de la CDMX.
Antes, Hernández-Palacios Mirón quedó como encargado de despacho en la Delegación de
Tlalpan, cuando en 2017-2018 Sheinbaum buscó la Jefatura del gobierno capitalino.
Hernández-Palacios Cardel es además sobrino del ex Procurador Agrario y actual titular de
la Unidad Jurídica del IMSS, Luis Hernández-Palacios Mirón, y nieto de Aureliano
Hernández Palacios (1908-2002), ex rector de la Universidad Veracruzana (UV) y ex
presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado (TSJE).
Después de Aureliano, en la terna para la ASF quedó en segundo lugar Elizabeth Villafán,
quien además de contadora pública y abogada es funcionaria de la Fiscalía General de la
República (FGR), que encabeza Ernestina Godoy, ex consejera Jurídica de la Presidencia.
Y el tercer candidato mejor evaluado fue Luis Miguel Martínez Anzures, titular del
Instituto Nacional de Administración Pública (INAP). 
Se trata de “la mejor terna posible”, declaró por la mañana el diputado federal veracruzano
del PVEM, Javier Herrera, presidente de la Comisión de Vigilancia de la ASF. 
La comisión únicamente dio lectura a los tres mejores promedios porque, dijo Herrera
Borunda, no se trata de “afectar el desempeño profesional y laboral de quienes salgan con
una evaluación deficiente”.
Tras conocerse la terna se dio como favorito para la titularidad de la ASF durante el periodo
2026-2034 a Hernández-Palacios Cardel, quien fue nombrado por el titular saliente David

Colmenares como auditor especial del Gasto Federalizado el 17 de octubre del año pasado,
al renunciar el anterior encargado de esa área, Emilio Barriga Delgado, quien también
participó en el proceso de selección y fue maestro de Aureliano en la Universidad Cristóbal
Colón del puerto de Veracruz. 
Su salida de la ASF, aseguró en su momento Barriga Delgado, respondía a un acto de
congruencia y respeto institucional, con el objetivo de garantizar un proceso de sucesión
transparente y libre de interpretaciones políticas.
Barriga, maestro en Administración Pública, cuenta con más de 25 años de experiencia en
la administración gubernamental, donde ocupó puestos clave en materia de fiscalización y
finanzas públicas.
Durante su gestión como Auditor Especial del Gasto Federalizado –cargo al que habría
llegado impulsado por el ex presidente Andrés Manuel López Obrador–, Barriga encabezó
una transformación tecnológica y metodológica sin precedentes dentro del órgano
fiscalizador.
Entre sus principales logros destacó la digitalización integral de las auditorías y la creación
del Buzón Digital, una herramienta que permite realizar procesos de revisión remotos,
seguros y sin papel.
Gracias a este modelo, la ASF amplió su cobertura en estados, municipios e instituciones
educativas, redujo la discrecionalidad en las auditorías y fortaleció la detección temprana
de riesgos financieros, contribuyendo a una fiscalización más eficiente y confiable.
Antes de incorporarse a la ASF, se desempeñó durante ocho años como Tesorero del
Gobierno de la CDMX, donde lideró una auténtica revolución digital en la recaudación
pública. Bajo su dirección, la capital del país alcanzó más de 8 mil puntos de pago
distribuidos entre bancos, tiendas de autoservicio y plataformas digitales, lo que consolidó
el modelo de Tesorería Digital, incrementando la recaudación y mejorando la atención
ciudadana.
Sin embargo, quedó fuera de los tres mejores promedios que integraron la terna finalista,
cuyo dictamen fue aprobado por 37 votos de todas las bancadas y se envió de inmediato a
la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados para que lo incluyera en el orden del día de la
sesión plenaria de ayer mismo. Para la elección del nuevo auditor se requería el voto de las
dos terceras partes de los diputados presentes en la sesión.
Sin embargo, la designación de Aureliano Hernández-Palacios como nuevo Auditor
Superior de la Federación no cayó bien en algunos sectores. Por ejemplo, Marco Fernández,
profesor-investigador en la Escuela de Gobierno del Tec de Monterrey, consideró que
Hernández-Palacios representa una continuidad de la mala gestión de David Colmenares al
frente del órgano fiscalizador.
Entrevistado por el Grupo Reforma, el académico regiomontano afirmó que Hernández-
Palacios forma parte de la ASF desde 2018, primero como director y luego como Auditor

Especial de Gasto Federalizado, por lo que también es responsable de la ineficacia con la
que trabajó la Auditoría los últimos ocho años.
“Documentamos todas las carencias de la ASF con Colmenares y una mayoría abrumadora
de diputados decide elegir a un auditor que formó parte del cuerpo principal de la Auditoría
que ha tenido estos malos resultados”, dijo Fernández, quien lamentó que los diputados de
las distintas fuerzas políticas hayan optado por elegir un auditor cómodo, en lugar de haber
elegido un perfil que mejore a la ASF, que es el brazo con el que la Cámara Diputados
audita el ejercicio del gasto público.
“A los legisladores, si realmente les importará la información, hubieran tomado una
decisión diferente, pero en el fondo parece que pensaron ‘mejor aprobamos a alguien que
no vaya a incomodar con las auditorías en los municipios y en los gobiernos de los estados
de los distintos partidos políticos’”, consideró.
Por su parte, la organización México Evalúa, en un posicionamiento emitido antes de que
se diera la votación, señaló que el nuevo Auditor Superior debía superar el deterioro sufrido
por la institución.
Entre los cambios que debía operar, señaló, están restablecer el Consejo de Dirección y la
Auditoría Interna, evitar la modificación del Programa Anual de Auditorías una vez
publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) y abatir el rezago en el seguimiento
de observaciones.
“Diagnósticos legislativos han advertido la existencia de montos significativos de recursos
públicos sujetos a revisión que permanecen ‘en seguimiento’ durante largos periodos. Esto
genera riesgos de prescripción, lo que limita la posibilidad de recuperar recursos para el
erario, como ocurrió de 2021 a 2023”, refirió la organización civil.
Entre las tareas que debería llevar a cabo, propuso, están fortalecer los mecanismos internos
de rendición de cuentas, garantizar procesos de designación transparentes de sus
colaboradores, fortalecer la participación ciudadana, cumplir plenamente con los mandatos
legales e impulsar el funcionamiento del Sistema Nacional de Fiscalización.
“Una fiscalización sólida contribuye a mejorar la calidad del gasto público, fortalecer la
confianza en las instituciones y generar información valiosa para perfeccionar las políticas
públicas”, afirmó.
¿Podrá Aureliano III con semejante reto? Ya lo veremos.
Por lo mientras tendrá que deslindarse de Colmenares y confirmar que su designación al
frente de la ASF no se la debe al auditor saliente sino a la presidenta Sheinbaum, quien en
la elección judicial del año pasado no pudo hacer ministro de la Suprema Corte a su tío
Luis Hernández-Palacios, ya que el ex Procurador Agrario no fue incluido en los llamados
“acordeones del Bienestar” promovidos por los grupos radicales de interés del morenismo,
incondicionales del ex presidente López Obrador.