APUNTES.
Manuel Rosete Chávez.
“Voy a consultar con Erick
lo del tiempo de la fiscala”
Cuitláhuac
En el análisis que se hace por todas partes sobre el resultado del proceso
electoral reciente, la pregunta de ¿y así somos los mexicanos? comienza a
generalizarse.
Siempre nos hemos definido como un pueblo de gente trabajadora, honesta,
hospitalaria, alegre y…con otras virtudes más pero nunca tonta, y ahora resulta
que si, que cuando menos 35 millones de compatriotas, de 120 que somos, están
felices con el gobierno de la autollamada cuarta transformación.
Quiere decir que para ellos los más de 180 homicidios dolosos que hay a diario en
el país, las masacres que suceden en las grandes ciudades y en el campo, el
tener que pagar una cuota a las bandas de la delincuencia organizada como
“derecho de piso” para poder trabajar, además de los impuestos que pagamos al
SAT, a los estados y a los municipios, la escasez de medicinas y equipo en los
hospitales del sector salud, la participación de un elevado porcentaje de policías
dentro de las bandas de la delincuencia organizada, las extorsiones, los
secuestros, la ausencia de un gobierno que ponga orden y todas las calamidades
que llegaron con AMLO ya son cosas de la vida, cuestiones naturales, asuntos
con los que tenemos que vivir porque así es aquí en México?.
Perdón, pero no todos somos iguales, habrá quienes no estamos de acuerdo con
tantas tragedias y la dramática caída en la calidad de vida, que por eso votamos
por un cambio en el 18 y nos traicionó su líder López Obrador, y por eso votamos
ahora en el 24 por otro cambio para echar del poder a esos orates resentidos y
nos voltearon los resultados de la elección por lo que seguimos tratando de
despejar dudas que traemos en torno al resultado de los comicios que debió ser
exactamente al revés.
No penitentes no somos, al menos la mayoría, hay miles de zánganos eso si.
Alguien que me explique esto, diría Derbez
Con la comodidad de la ventaja que desde hace al menos dos años empezaron a
reflejar las encuestas, Claudia Sheinbaum Pardo se convirtió en la ganadora de
los comicios presidenciales con un margen incontrovertible.
Tan incontrovertible como para recibir una herencia muy próxima a la hegemonía
de los tiempos de partido único, con mayorías tan amplias en las cámaras de
Diputados y Senadores, que prácticamente aseguran su predominio en la
integración del Poder Judicial y todo órgano autónomo que deba pasar por el
Legislativo.
Bajo la innegable sombra de su impulsor, el presidente López Obrador, Claudia
Sheinbaum llegará a Palacio Nacional el 1 de octubre próximo con la gran
paradoja de marcar distancia con quien le abrió el paso para ser la primera mujer
en llegar a la Presidencia de México.
Con la idea de continuidad –manifiesta hasta el nombre de la coalición Morena-
PT-PVEM, “Sigamos Haciendo Historia”, que abanderó a Sheinbaum Pardo–, la
sucesión presidencial de 2024, tan próxima a su consolidación hegemónica, tiene
en su desenlace el tufo de la intromisión presidencial como en los tiempos de
partido único.
Después de 11 meses de proselitismo, de los cuales sólo tres fueron de campaña
oficial, Claudia Sheinbaum ganó la Presidencia, pero no sólo, y no como ha dicho,
“con las abuelas, las madres, las hijas y las nietas”, sino con el aparato oficial en
su favor: gobernadores, funcionarios y legisladores federales y estatales,
académicos, activistas del arte y la cultura y, en primer lugar, el apoyo del
presidente López Obrador.
Desde antes del proceso interno, el Ejecutivo la hizo su “corcholata” favorita, y de
eso se quejaron hasta sus propios compañeros contendientes con la denuncia de
que no había “piso parejo”. Sabedora del imán de popularidad del tabasqueño, ella
se mantuvo fiel y sin un ápice de crítica hacia su administración.
Durante la campaña, en los encuentros con diferentes sectores y entrevistas con
la prensa que la cuestionaban de los resultados negativos, sobre todo en los
rubros de seguridad, de la actual administración, ella usó la misma defensa del
presidente: “Tengo otros datos”, “no estoy de acuerdo”, “no coincido”. Y lo
defendía. La evidencia mayor fue la defensa que notablemente hizo del gobierno
de López Obrador en el segundo debate, luego de que éste se quejó en su
conferencia mañanera, de que no lo defendió en el primero ante las críticas de su
más cercana contendiente, Xóchitl Gálvez.
A partir de entonces, Sheinbaum subió de tono el halago al presidente en los
mítines, al pasar de “el mejor presidente de este siglo”, a “el mejor presidente de la
historia de México”. Y aunque en distintas entrevistas ha dicho que quien
gobernará será ella y no López Obrador, falta ver cómo lo hará, porque hasta el
cierre de su campaña no se desmarcó de él ni dio visos de cómo se sacudirá de
él.
Por el contrario, lejos aún de marcar una diferenciación, la candidata ganadora,
durante su celebración en el Zócalo capitalino, llamó al coreo que se escucha
desde 2006: “Es un honor estar con Obrador”.
La herencia es legado en vida, y aunque López Obrador ha dicho que se retira de
la vida pública, su presencia hasta el 3 de junio es ineluctable, al menos en el
discurso.
Otra genial crítica de Héctor Yunes
Esta interrogante lanza el diputado local Héctor Yunes Landa al presidente AMLO:
“Lo pregunto con absoluta seriedad: ¿usted aceptaría ir al quirófano a realizarse
una operación delicada en manos de un médico cirujano elegido por el pueblo y no
por su conocimiento y capacidad?”
“Bueno, pues eso es lo que está por suceder en el Poder Judicial y la Suprema
Corte de Justicia, en caso de que la sumisión de la presidenta electa Claudia
Sheinbaum permita al Maximato lopezobradorista imponer a los juzgadores por el
voto popular y no por su conocimiento de las leyes y el derecho.”
“No son temas menores. Si en el primer caso hablamos de la salud, en el
segundo, de la justicia y libertad, todos derechos humanos fundamentales.”
“Recupero una extraordinaria reflexión del maestro Ignacio Morales Lechuga, a mi
juicio el mejor abogado que tiene este país:
“Para convertirse en Juez de Distrito, los aspirantes deben aprobar un examen de
4 horas sobre Amparo, Derecho penal, Proceso penal, Justicia para Adolescentes
y otros temas relacionados. A continuación, deben examinar dos casos y analizar
una audiencia para responder a preguntas abiertas ante un sínodo sin apoyo de la
legislación.”
“Este año, de 579 aspirantes, sólo 46 aprobaron todo el proceso. ¿Cómo la
votación popular podrá garantizar que los jueces estén preparados y calificados
para el puesto?”
“Así de simple, así de complejo. Así de peligroso…”
REFLEXIÓN
Ya en pleno plan de demócratas puros, hay que proponer una reforma al sistema
de salud para que los cirujanos sean electos por voto popular; otra al sistema
educativo para elegir maestros mediante el voto popular; otra para que los
deportistas que aspiren estar en las olimpiadas representando a México también
se elijan por voto popular y ya encarrerados, ahogados en democracia, que los
líderes de los carteles de la delincuencia los elijan con el mismo método… ¡Viva la
democracia! Escríbanos a mrossete@yahoo.com.mx | formatosiete@gmail.com
