AL PIE DE LA LETRA
Raymundo Jiménez
El escenario más idóneo para que el régimen de la 4T celebrara ayer el 88 aniversario de la
Expropiación Petrolera era la refinería Olmeca, una de las obras icónicas de la primera
administración morenista que presidió su líder Andrés Manuel López Obrador, cuya
construcción encomendó a su secretaria de Energía y actual gobernadora de Veracruz,
Rocío Nahle; sin embargo, la presidenta Claudia Sheinbaum optó por encabezar la
celebración cívica en Pueblo Viejo, un pequeño municipio veracruzano que colinda en el
norte con el estado de Tamaulipas, muy lejos de la planta refinadora de Dos Bocas,
Tabasco, donde el día anterior, por su mala planeación, ocurrió una explosión por la
acumulación de residuos de hidrocarburos a causa de las lluvias, provocando la muerte de
cinco trabajadores.
Y dos meses antes, en enero pasado, se reportó un incendio en una de sus líneas de
descarga.
Nadie debería de sorprenderse. Esta obra se construyó sobre un manglar, casi al nivel del
mar, y siempre se advirtió de inundaciones. Su operación se retrasó dos años y finalmente
el proyecto tuvo un sobrecosto del 135 por ciento, de hasta 21 mil millones de dólares.
Actualmente trabaja al 40 por ciento de su capacidad y esta nueva tragedia ocurrió en plena
crisis petrolera por la guerra entre Irán y Estados Unidos. Una tormenta perfecta.
Las víctimas eran un empleado de Pemex y cuatro trabajadores de una compañía privada
que le ofrece servicios externos. De acuerdo con la petrolera, las precipitaciones generaron
el desbordamiento de líquidos con residuos de hidrocarburos hacia el exterior de la barda
perimetral de la refinería, donde se produjo un estancamiento que posteriormente se
incendió. “El líquido acumulado presentó ignición en el exterior de la instalación”, indicó
anteayer en un comunicado, horas después de la tragedia que fue reportada en las redes
sociales por pobladores desde las primeras horas del pasado martes.
Los cuerpos de las víctimas quedaron calcinados en la zona de explosión.
Pemex resaltó que los incendios se registraron fuera de sus instalaciones, pero varias
imágenes y videos difundidos muestran que también hubo fuego en la refinería. Desde la
madrugada pobladores dieron cuenta de una fuerte movilización de equipos de emergencia.
Además de las cinco personas que murieron, varias más resultaron lesionadas. De acuerdo
con Pemex, el siniestro ya había sido controlado el martes por la tarde y no representaba,
según la versión oficial, un riesgo para la población ni para los trabajadores de la refinería.
El incidente en una de las instalaciones energéticas más relevantes del actual gobierno
federal ocurre en medio de cuestionamientos sobre condiciones operativas y de seguridad
en el complejo de Dos Bocas. Una de las víctimas era Fernando Arias, un trabajador de
seguridad, quien murió cuando era trasladado a un hospital. Otras cuatro personas quedaron
calcinadas en las inmediaciones de la Terminal Marítima de Dos Bocas y la Refinería
Olmeca, donde ya funcionaban una escuela de educación primaria y un jardín de niños, por
lo que días antes tanto padres de familia como maestros habían exigido su reubicación
urgente por los riesgos de intoxicación de los menores.
Y es que la refinería de Dos Bocas cada vez sube más su volumen de procesamiento de
crudo, lo que en 2025 compensó la pérdida reportada por Deer Park, una refinería chatarra
ubicada en Texas, Estados Unidos, que la administración obradorista compró en enero de
2022 por 600 millones de dólares.
La información de Pemex muestra que el Sistema Nacional de Refinación (SNR), que ya
integra a la refinería Olmeca, tuvo ganancias por 62 mil millones de pesos en 2025,
mientras que Deer Park, por segundo año consecutivo reportó pérdidas por 404 millones de
pesos en ese mismo periodo anual.
Pero Gonzalo Monroy, director de la Consultora GMEC, expuso que Pemex necesita
fortalecer otras áreas para lograr resultados sostenibles, principal objetivo del gobierno para
2027.
“El que la refinación muestre una mejoría es positivo, y responde al respaldo que han
otorgado los gobiernos federales, tanto el actual como el anterior, mediante inversiones
relevantes”, señaló. Empero advirtió que es necesario revisar el desempeño de otras
divisiones, particularmente exploración y producción, que registró pérdidas más elevadas y
que ni siquiera pudieron compensarse con la utilidad cambiaria ni con los apoyos del
gobierno federal.
“Si se eliminan los apoyos del gobierno a Pemex, que le aportó 395 mil millones de pesos
en 2025, la empresa seguiría en situación muy complicada, similar a la de 2024, cuando
reportó las mayores pérdidas en su historia”, afirmó.
En 2025, Pemex reportó una pérdida total de 45 mil millones de pesos. Además, ajustó las
pérdidas de 2024, que pasaron de 620 mil millones a 780 mil millones de pesos, derivado
de cambios fiscales asociados a la reforma energética.
A finales de febrero pasado, durante la conferencia con analistas sobre los resultados del
cuarto trimestre, el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, reiteró que la meta
de la empresa petrolera es incrementar el suministro de crudo al Sistema Nacional de
Refinación, tanto con la producción propia, como mediante nuevos proyectos mixtos con el
sector privado.
Ayer, casualmente, en Pueblo Viejo, Veracruz, Rodríguez Padilla anunció la Comisión
Consultiva del Petróleo que será creada por Pemex para analizar el sector energético y
apoyar la toma de decisiones de la empresa.
“Incorporamos a la dirección general de Petróleos Mexicanos una Comisión Consultiva del
Petróleo, orientada al análisis estratégico de las tendencias, condiciones y perspectivas
nacionales e internacionales de la industria de los hidrocarburos, con la finalidad de
expresar opiniones y recomendaciones que apoyen la toma de decisiones relacionadas con
el objeto de Pemex”, dijo el funcionario.
“Dicha Comisión –anticipó– será presidida por el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas
Solórzano, en reconocimiento a su experiencia, trayectoria, liderazgo y profundo de
nacionalismo, claro, si él acepta”.
En la ceremonia, Sheinbaum agradeció la participación del hijo del expresidente Lázaro
Cárdenas del Río en este espacio de asesoría en materia energética.
“Gracias, ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, por su lucha, por su historia, por lo que
significa para el país y además por haber aceptado ser parte de este Consejo, que nos ayude
a tomar decisiones sobre la visión energética de México y Petróleos Mexicanos”, expresó la
mandataria.
SIN QUERER, SHEINBAUM DEBIÓ
INCOMODAR A TITULAR DE SEFIPLAN
Por cierto, sin querer, la presidenta Claudia Sheinbaum debió incomodar ayer al poblano
Miguel Santiago Reyes Hernández, quien desde diciembre de 2024 se desempeña como
secretario de Finanzas y Planeación en el gabinete estatal de la gobernadora Rocío Nahle.
Y es que la Jefa del Ejecutivo federal, al destacar la trayectoria política de Cuauhtémoc
Cárdenas, sostuvo que debió llegar a la Presidencia en 1988, en referencia a la elección en
la que el ex gobernador michoacano contendió como candidato del Frente Democrático
Nacional y que estuvo marcada por la llamada “caída del sistema” durante el conteo de
votos, lo que derivó en acusaciones de fraude electoral tras el triunfo oficial de Carlos
Salinas de Gortari.
“Cuauhtémoc Cárdenas debería de haber sido el Presidente de la República en 1988, pero
ese fraude electoral nos arrebató esa posibilidad como nos la arrebataron también en el
2006 con el Presidente López Obrador”, afirmó Sheinbaum.
Pero el que operó la “caída del sistema” hace 38 años fue paradójicamente el ahora
morenista Manuel Bartlett Díaz, quien como secretario de Gobernación presidía la
Comisión Federal Electoral (CFE), la cual, a raíz de este fraude, por presión de la
oposición, desapareció en el sexenio de Salinas de Gortari y se creó el Instituto Federal
Electoral (IFE) que después se fue ciudadanizando.
Reyes Hernández, Licenciado en Economía por la Benemérita Universidad Autónoma de
Puebla (BUAP) y maestro y Doctor en Economía por la Universidad de las Américas
Puebla (UDLAP), no sólo es paisano de Bartlett sino que fue su cercano colaborador en la
Comisión Federal de Electricidad (CFE) en la administración del ex presidente López
Obrador, en la que se desempeñó como Director General de las Empresas Filiales de CFE,
de Comercialización de Combustibles, CFEnergía y CFE International.
De hecho, en la Sefiplan se dice que el economista camotero le fue recomendado por
Bartlett a Nahle, quien dos meses antes de iniciar su administración, a principios de octubre
de 2024, lo había presentado como próximo subsecretario de Ingresos y Planeación, pero
unas semanas después la ex secretaria de Energía decidió no ratificar a José Luis Lima
Franco como lo había acordado primero con el secretario cuitlahuista, y entonces ascendió
al ex subordinado de quien maquinó el fraude electoral de 1988 contra el
