APUNTES
Manuel Rosete Chávez
“Más vale solo que mal acompañado”
Yo
A propósito del escándalo político que se armó por la agresión que sufrió el
periodista Edgar Hernández Rodríguez, a cuyo domicilio se metieron no sabemos
cuántos rateros o enviados de alguien para cometer un robo, como los que
suceden todos los días en distintos rumbos de esta ciudad, condenado por todos
los amigos del comunicador y político, me propuse recordar ¿cómo o quién nos
defendía antes de que en el 2013 se fundara, por instrucción de gobernador Javier
Duarte de Ochoa, el gobenador que más se ha preocupado por la seguridad del
gremio, la primera y única (absurda) Comisión Estatal para la Atención y
Protección de los Periodistas?.
Yo ingresé como reportero contratado por la dirección de EL DICTAMEN donde
signé un contraro laboral gracias al cual mis patrones, Jorge Malpica y el resto de
directivos me concedieron todos los beneficios laborales de un trabajador.
Obviamente no se incluía la seguridad personal porque eso no es obligación de
nadie, ni del empleador y menos del gobierno.
Pero, ¿siendo el ejercicio periodístico una profesión de alto riesgo, cómo se
protegían los periodistas en esos tiempos, hace 55 años?, pues solos, por eso
asesinaron a Manuel Buendía y Téllezgirón, aquí en Martinez de la Torre al
compañero periodista corresponsal de Diario de Xalapa Dimas Presa Gazca, y
otros tantos más por ejemplo.
Infinidad de crímenes de compañeros periodistas se han cometido y han quedado
en la impunidad. Se organizan los atentados desde los sótanos de los palacios de
gobierno o en discretas habitaciones, auténticos búnkeres, construidas ex profeso
para armar complots contra quien los participantes consideran enemigos, o
estorbos mediáticos. Esas agresiones o crímenes se planean de tal forma que
dificilmente se descubren o se filtra la identidad de su autores intelectuales. ¿Qué
hacer para libarse de una artera acción de esta naturaleza?.
Considero que lo mejor, lo que hemos hecho muchos compañeros a lo largo de la
historia, al menos aquí en Veracruz que es el terreno que conozco, es; al cambio
de un gobierno, conocer al que será responsable de la seguridad pública, darle
seguimiento a su carrera profesional, hacerse amigo de él y de sus colaboradores
al grado de que te hagan este ofrecimiento que para mi es clásico: “ya sabes aquí
tienes a un amigo, lo que se te ofrezca con confianza marcame a este número (el
suyo, el particular)” y con eso, a continuar el trabajo periodístico con el
profesionalismo que nos inculcaron en la facultad.
Durante el gobierno de don Rafael Hernández Ochoa, recuerdo que el Director de
los llamados Servicios Especiales, el maestro Guillermo Aguilar Toral, amigo de
muchos periodistas, o de los que había en ese tiempo, atendió una llamada de
emergencia que le hice una mañana a eso de las once, porque me avisaron a la
oficina que la puerta de mi domicilio estaba abierta y al parecer se habían metido a
robar. Cuando llegué estaban arribando dos agentes del jefe Memo quienes me
dijeron que no entrara porque al parecer alguien permanecía dentro del domicilio,
ellos lo hicieron con arma en mano y en efecto encontraron maniatado a un
ayudante de la familia que se topó con los delincuentes y lo inhabilitaron de
inmediato mientras vaciaban mi casa. Una semana después los investigadores
que el maestro Aguilar Toral mandó a atender el caso me dieron la buena noticia
de que los dos rateros estaban detenidos y mis cosas, lo que me habían robado lo
recuperaban en ciudad Cardel donde fueron a vender las cosas los hampones.
Muy contento acudí a una audiencia (careo con los rateros) ante el Ministerio
Público, me presentaron a los ladrones, me entregaron mis cosas y asunto
arreglado. Con el tiempo un abogado amigo que visitaba la cárcel la cual se
encontraba en una esquina del palacio de gobierno, en la contraesquina de la
Secretaría de Seguridad, me dijo que tuviera cuidado porque los rateros estaban
planeando tomar venganza en mi contra al cumplir sus sentencias, porque debido
a la presión que ejercí los atraparon, yo ya tenía una familia con hijos pequeños y
eso me comenzó a preocupar, pero ni modo, la vida sigue. Los busqué antes de
que salieran, negocié con ellos y hasta ahí. Así es la vida.
En un par de amenazas que recibí posteriormente me pusieron acompañantes,
elementos de la ministerial con quienes hice amistad, los cultivé y les di las
gracias. Su presencia cerca de mi persona más que seguridad me inspiraba
desconfianza, decidí optar por el: más vale solo que… y mejor así la llevo.
UNA ABOGADA, LA PRIMERA TITULAR DE LA CEAPP
En el año 2013, durante el gobierno de Javier Duarte de Ochoa, por iniciativa de
él, se crea la Comisión Estatal para la Atencón y Protección de los periodistas
(CEAPP) y es la doctora Namiko Matzumoto Benítez la primera Secretaria
Ejecutiva, cargo que ocupó durante su creación y primeros años de
funcionamiento.
Una revisión de su trayectoria destaca los siguientes puntos clave: Cargo
Fundacional: Asumió como Secretaria Ejecutiva en 2013, siendo responsable de la
consolidación operativa de la CEAPP. Formación académica: Namiko es
Licenciada en Derecho por la Universidad Veracruzana y cuenta con un Doctorado
en Derecho por el Instituto Universitario de Puebla.
Trayectoria posterior: En 2016 dejó la CEAPP para asumir la presidencia de la
Comisión Estatal de Derechos Humanos. Más recientemente, en 2025 fue
designada titular de la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención Integral a Víctimas.
Además es investigadora de tiempo completo en el Instituto de Investigaciones
Jurídicas de la Universidad Veracruzana.
PERIODISTAS PIDEN LA DESAPARICIÓN DE LA CEAPP
Por increíble que parezca, son los periodistas los que más celebran la inminente
desaparición de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de Periodistas
(CEAPP). Las horas de la burocracia dorada y de los voceros oficiosos están
contadas.
Hasta ahora, lo que debió ser un organismo de protección a periodistas, se
convirtió en refugio y prebenda de plumas afines, de micrófonos al servicio del
gobierno, de voceros oficiosos sin pudor alguno y, peor aún, en verdaderos
adversarios del gremio al que debían proteger.
Este fin de semana se filtró con fuerza la versión de su desaparición,
consecuencia de una iniciativa que se presentaría este mismo lunes en el
Congreso del Estado por parte de la diputada Bertha Ahued, presidenta de la
Comisión Permanente de Atención y Protección de Periodistas.
Con un presupuesto millonario, la CEAPP se dedicó la mayor parte del tiempo a
pagar facturas, comprar medicinas y otorgar dádivas en reciprocidad al buen trato
que los reporteros otorgaran al gobierno, mientras los periodistas seguían
sufriendo la violencia y el acoso. Sin embargo, el gremio nunca confió en la
Comisión.
El dato que ofrece la periodista Quetzalli Carolina Vázquez es brutal: en 2025,
alrededor del 91.5 por ciento de los recursos se destinó a salarios, operación y
gastos generales y apenas el 8.5 por ciento se canalizó a apoyos y protección; es
decir, nueve de cada diez pesos se utilizaron para sostener la estructura
institucional y menos de uno se destinó a las acciones para las cuales el
organismo fue creado. Chulada.
Esta es una de las razones por las que sus actuales directivos perdieron toda
autoridad moral y se convirtieron en personeros del gobierno para intentar sofocar
una tensa relación con la prensa. Hicieron lo contrario: lastimarla aún más. Tal vez
por eso se van, porque dejaron de ser útiles; porque ya tiene a suficientes
aplaudidores como para pagar millones de pesos a una burocracia inútil y
arrogante.
Después de más de una década de existencia, no tenemos evidencia de que haya
logrado reducir significativamente la violencia en contra de los periodistas.
Veracruz sigue siendo el lugar más peligroso para ejercer este oficio en México.
Así lo confirma el Diario El País de España en su edición del viernes pasado.
“Nadie destrona a Veracruz en una cosa: ser el Estado con más periodistas
asesinados de todo México. Desde el año 2000, 32 trabajadores de los medios
han muerto en homicidios que apuntan al desempeño de su trabajo, según el
conteo de Artículo 19.”
“El asesinato a tiros del periodista Luis Ángel López Valdez, la madrugada del
jueves, eleva la cifra a 33. Pocos días antes, el 2 de junio, México fue testigo del
escalofriante secuestro de la periodista Roxana Berenice Guzmán, que ella misma
videograbó y de quien, a la fecha, no se sabe nada.”Se supone tenía protección
de la CEAPP.
Ni siquiera han sido capaces de frenar los despidos ordenados desde el palacio de
gobierno. Hoy la misma guillotina los alcanzó y volverán a sus escritorios
desvencijados a rumiar su mala fortuna. El gremio lo celebra.
DESDE EL CAFÉ, DE BERNARDO GUTIÉRREZ PARRA
Permítanme cerrar este vergonzoso capítulo de una organización creada para
mantener aplaudidores y combatir periodistas, con el comentario siempre filoso de
mi compañero Bernardo Gutiérrez Parra, quien en su columna de ayer dice:
“Para empezar, la CEAPP nació acotada y no es ni independiente ni autónoma.
Cada presidente y comisionado son nombrados por el gobernador o gobernadora
en turno. “Carece de autoridad jurídica para ordenar que se investigue y castigue a
los agresores de los comunicadores, depende de la Comisión de Atención y
Protección de Periodistas del Congreso local que como paradoja, es presidida
generalmente por empresarios periodísticos convertidos en diputados que lo
menos que hacen es defender a los periodistas. Y también como otra paradoja, la
protección que brinda es punto menos que deficiente.
“Un ejemplo es el reportero Luis Ángel López Valdez, asesinado este jueves en
Poza Rica, que se supone tenía protección policiaca tramitada por la CEAPP.
“Un día le dije a uno de los muchos amigos que tengo en la CEAPP mitad en
broma, pero la otra mitad muy en serio, que para lo único que sirven es para
redactar esquelas cuando ya no hay nada qué hacer por un reportero. Medio
molesto, me contestó que todos ponen su mejor empeño, pero no es así.
“La CEAPP tiene un presidente y un secretario ejecutivo que son los caballitos de
batalla ya que cuando un reportero es agredido física, verbal o letalmente se
apersonan en el lugar (desde Pánuco a las Choapas) para brindarle protección…
o consuelo a sus familiares.
“Pero tras ellos hay ocho “comisionados” que salvo honrosísimas y contadísimas
excepciones, son unos zánganos huevones buenos para nada, cuyo trabajo
consiste en hacerse bueyes en la sala de juntas y cobrar puntualmente el dineral
de su quincena.
“Jamás he sabido que la CEAPP le haya salvado la vida a un compañero o haya
evitado que le dieran una golpiza porque ni siquiera tienen un protocolo para evitar
esos ataques. Llegan cuando los hechos ya están consumados y son los primeros
en publicar su esquelita: La Comisión Estatal de bla bla bla participa con profunda
pena la muerte de nuestro compañero Fulano de Tal, se une al dolor que embarga
a su familia y exige a las autoridades el pronto esclarecimiento del caso y castigo
a los culpables”.
“Y por eso cobran una millonada.”
REFLEXIÓN
El nivel que muestran las diputadas locales morenistas en una plática grabada y
subida a las redes, es el que tiene la mayor parte de estos narcopolíticos, de todos
los niveles. Pobre país. Escríbanos a mrossete@yahoo.com.mx |
formatosiete@gmail.com
