Por Sergio González Levet.
De acuerdo con lo que han señalado varios médicos epidemiólogos, hay un
rebrote de la enfermedad del coronavirus en México, y debe ser atendido de
inmediato para que no vaya a causar daños mayores.
Obvio, las autoridades federales de salud se han apresurado a desmentir el
dato, acostumbradas a responder de la peor manera posible -que es negándola y
ocultándola como la cabeza de un avestruz- ante una amenaza sanitaria como la
de este mal que conmocionó al mundo y cambó nuestra forma de vida de una
manera sensible y permanente.
Tal vez los irresponsables que puso al frente Andrés Manuel López Obrador
quieren hacer el intento de redondear a un millón los 800 mil mexicanos que
murieron a causa del Covid.
Platico con el médico internista Iván Hernández Gutiérrez -tenemos la suerte de
contar con su gran capacidad en su consultorio de Xalapa- y me dice que sí, que
en efecto hay un rebrote de casos, aunque se ha presentado sobre todo en la
Ciudad de México, en el Estado de México, en Querétaro, en Puebla y en Nuevo
León, lugares que en este mes han duplicado los casos diarios.
—¿Qué debemos hacer, por ejemplo, en el Estado de Veracruz, que no ha
presentado un rebrote significativo? —pregunto al especialista y me contesta de
inmediato:
—Vacúnense, usen cubrebocas en lugares cerrados, ventilen bien la casa u
oficinas. Lávense las manos a menudo.
Le comento que entonces llevaré a los miembros mi familia a ponernos la
vacuna en alguna clínica del sector salud.
—¡No hagas eso! —me contesta presto—. Las sustancias que aplica el sector
oficial no tienen la capacidad de atacar las nuevas cepas. Es necesario inocularse
las versiones nuevas de la vacuna, que se pueden comprar en lugares como Wall
Mart Express o las Farmacias del Ahorro. No cuestan mucho, y de todos modos
garantizan un blindaje más seguro.
Aprovecho para platicarle sobre una especie de campaña que he visto
últimamente en las redes en contra de la aplicación de las vacunas, a las que
individuos anónimos acusan de provocar muertes y de ser un instrumento de los
grandes laboratorios para hacer una gran fortuna con la venta de sustancias
inútiles y hasta peligrosas.
—Las vacunas salvan vidas. Hay gente que las rechaza sin razón. Las
posibilidades de complicaciones son menores a 0.01% —me aclara el talentoso
experto en salud, con décadas de estudios y experiencia.
Así que sigamos la recomendación ya dicha de uno de los mejores médicos de
Veracruz y de México:
—Vacúnense, usen cubrebocas en lugares cerrados, ventilen bien la casa u
oficinas. Lávense las manos a menudo.
Digo, por si las dudas…
sglevet@gmail.com
