DE LA BARBARIE A LA BARBARIDAD

Jul 28, 2025 | Columnas

WEB MASTER

Por Inocencio Yáñez Vicencio

No nos reponíamos del asombro de la barbarie con que fue secuestrada y ejecutada en Álamo,
Veracruz, la maestra Irma Hernández Cruz, que su delito fue manejar un taxi, para complementar
sus ingresos de jubilada, lo que por su condición de mujer ya era un riesgo, que se agranda si
tomamos en cuenta su edad de 62 años y dado el clima de inseguridad que vivimos, muestra su
arrojo y valentía; cuando, pareciera una obsesión por la nota roja, la gobernardora Rocío Nahle,
sale a decir que la maestra fue violentada pero que murió de un infarto, lo que provocó una
condena de todas las voces independientes, sencillamente, porque la forma y el fondo de sus
declaraciones ofenden a cualquiera que tenga un poquito de respeto por la vida humana. No se
necesita saber nada de medicina, para saber que la gran mayoría de las personas lanzadas de una
altura considerable (exceptuando a los paracaidistas, que están entrenados), antes de llegar al
piso, ya murieron del susto. La mujer es más resistente al dolor que el Hombre. El parto natural lo
dice todo. Muchos hombres nos desmayamos al donar sangre o con una vacuna, las mujeres
nunca, así que para que Irma Hernández Cruz, se haya infartado es porque sufrió tortura y golpes
terribles.
Nerón (56-68), tuvo dos personajes que lo asesoraron. Uno fue el oriundo de Córdoba, Séneca, y,
el otro, fue Burro. Durante el primer período de su Principado, en que se dejó asesorar, le fue
bien. El problema es que en el año 62 después de Cristo, muere Burro, y con él su principal
consejero, con lo cual se sume en crisis sentimentales y políticas que lo llevan a privarse de la vida.
Los éxitos que alcanzó durante sus primeros cinco años son atribuidos a su capacidad receptiva y a
la categoría de sus consejeros.
Sin duda alguna, saber escuchar y tener a lado personas capaces es determinante, pero cuando un
gobernante no tiene disposición de escuchar y se rodea de puros aduladores, no se le puede
augurar ningún éxito.
Anoche leía unos comentarios de un testaferro de Rocío Nahle, que escribió: En México nadie es
asesinado por los grupos delictivos «nada más porque si». Con esto ya le dio rienda suelta al
imaginario, pero el miserable no para ahí, confiesa que le filtraron información en el sentido de
que la maestra asesinada, en un principio se habría encargado de cobrar extorsiones para un
grupo criminal y que su ejecución fue porque cambió de bando. Miente, miente. Los cárteles
hacen los cobros directamente. Cualquiera sabe que ahí no se muda sin costos altísimos. Pero le
quiero decir a esta escoria, que conozco Álamo desde mi infancia y que las familias y amigos me
dicen que viven sometidos al crimen. Que curioso. Si tenían esa información, es decir, que la
maestra andaba en malos pasos por qué no fue detenida. No lo que quieren es hacernos creer que
fue un simple ajuste de cuentas.
Yo le aseguro al lacayo que firmó esa nota que ni conoce cuáles son las poblaciones ribereñas y las
congregaciones de Álamo. Es una cobardía de parte de quién filtra, pero es nauseabundo
prestarse a circular esa infamia. Apenas unas horas antes un amigo que le decía que ese tipo se
dedica a reproducir boletines oficiales, se asumía como paraestatal, me inquirió, con razón y me
comentó que lo tenía a lado, por lo que me lo pasaba para que se lo dijera en su cara. Pues se lo

dije, replicando sólo que se la hiciera buena. Estás personas que ha reclutado el gobierno para
difundir sus canalladas, deben saber que cuando nos tomamos o nos cruzamos con ellas, no
vamos a refregarles nada, porque finalmente, autoflagelarse o degradarse, es una decisión
personal, pero sepan, sentimos asco por ustedes, porque debe ser muy grande su hambre, como
para que tengan necesidad de convertirse en cómplices de una banda que pone a merced del
crimen a mujeres y hombres cuyo delito es dedicarse al trabajo honrado.
Ojalá que Rocío Nahle, como Nerón, se buscase a su Burro, para que al baño de sangre que vive
Veracruz, no sume, cada vez que hable, barbaridades. Entregarse a lacras del periodismo y la
política para tratar de presentar una realidad que sólo está en la cabeza de lambiscones, pero que
nada tiene que ver con la realidad, puede serle de momento muy confortable, pero tarde o
temprano le estallará. Es propio de un palero o un beneficiario de las políticas de Morena, decir
que siempre hemos estado así, pero eso no puede escucharlo en los habitantes de la Mata;
Tampamachoco de Tuxpan, que desde su fundación no tenían una muerte dolosa y ahora en una
semana sufren dos ataques fulminantes que dejan jóvenes sin vida y efectivamente, los cárteles, a
Nadie matan no más porque si, los matan porque no pagan piso y porque hay ausencia de Estado y
nuestra gobernadora lo único que sabe hacer es el papel, según AMLO, de corcholatas o tapaderas
y escoger la foto del día.
Hoy, igual que otros días, no obstante, el flamante operativo de seguridad anunciado con motivo
de vacaciones, abrimos los diarios y vemos asesinatos en la zona conurbada Veracruz – Boca del
Río, en Álamo, Tuxpan…
¿Cuándo habíamos visto a la población rodeando a cuerpos del Ejército Mexicano, para
reclamarles atracos?
La policía de la CDMX, no reprime vándalos, pero si a mujeres y hombres que únicamente piden
que se les paguen sus sueldos en IMSS – Bienestar.
Nuestra presidenta, no impidió que entraran los vándalos a destrozar y quemar libros a la UNAM,
pero eso sí cuidó muy bien la embajada de los Estados Unidos.
La penetración del crimen organizado en el gobierno de Tabasco, con Hernán Bermúdez,
únicamente muestra que Morena, como decía Cuitláhuac, no hace pactos con el crimen, porque
los pactos se hacen con otro, no con lo mismo.
Todo esto pone al descubierto que un voto por Morena, es un voto por la muerte de inocentes.
La tragedia que vivimos ya no la pueden ocultar ni encuestas, ni bufones ni diputaditos opositores
que callan o simulan protestar, a cambio de chambas para su bolsa de trabajo.
La sangre de Irma Hernández Cruz, no correrá en vano, por mucho que se pague por denostarla,
abonará la lucha por liberarnos de los cuatreros.