Punto de Vista
Filiberto Vargas Rodríguez
Prefacio.
La mancha de petróleo mal habido (vulgo huachicol) se sigue extendiendo y ya
alcanza territorio veracruzano. *** Este fin de semana fue localizado el cuerpo sin
vida de José Luis García Morales, coordinador de seguridad física en Petróleos
Mexicanos (Pemex). Su cadáver fue encontrado en la comunidad Higuera Prieta,
del municipio de Paso de Ovejas. *** Abogado y retirado del Ejército, José Luis
García tenía 45 años. Se sabe que en los primeros años del gobierno de
Cuitláhuac García fue incorporado como encargado de la ayudantía (escoltas) del
secretario de Gobierno, Eric Cisneros Burgos. *** Por circunstancias que ni han
sido aclaradas, dejó ese cargo y se incorporó a Pemex, a la subdirección de
Salvaguarda Estratégica. Hace tres meses fue enviado a coordinar la seguridad
física en Boca del Río. *** La familia de José Luis García había reportado su
desaparición y presentó la denuncia correspondiente en la Fiscalía estatal.
Narraron que el primero de septiembre les informó que viajaría a Xalapa. Esa fue
la última comunicación que tuvieron con él. *** El 3 de septiembre la Comisión
Estatal de Búsqueda elaboró la ficha 25/CI 0419U-25ZC y publicó la fotografía con
el nombre funcionario de Pemex. *** Las autoridades reportaron el hallazgo de su
vehículo en la cabecera municipal de Paso de Ovejas, y más fue localizado su
cuerpo. *** La desaparición y muerte de José Luis García se suma a los casos de
muertes sospechosas registradas en las semanas recientes, justo a partir de que
la Fiscalía General de la República (FGR) confirmó el desmantelamiento de una
banda dedicada al contrabando de combustible y en la que están involucrados
personajes de muy alto nivel en instituciones de gran prestigio, como la Secretaría
de Marina. *** Las indagaciones se habían concentrado en el estado de
Tamaulipas (Tampico y Altamira), pero ya se había advertido que el puerto de
Veracruz pudo haber sido otra ruta para la introducción del “huachicol”. *** Es de
suponer que de nada de esto estaban enteradas las autoridades estatales y que
es una “desafortunada coincidencia” que un personaje cercano al equipo de Rocío
Nahle haya sido eliminado en tan extrañas circunstancias. *** Pronto daremos más
detalles de este tema.
¿De qué tamaño es la cobija con la que se cubren los políticos empoderados por
Morena?
Sabemos que tapa de pies a cabeza al expresidente López Obrador, que junto a él
son cobijados su esposa, sus hijos, sus hermanos y algunos primos; se entiende
que la protección alcanza para miembros de su gabinete, como Adán Augusto
López, el almirante José Rafael Ojeda, la ingeniera Rocío Nahle, el exdirector de
la CFE, Manuel Bartlett; también recibe protección el actual secretario de
Educación, Mario Delgado y el fiscal general de la república, Alejandro Gertz.
Para todos ellos -y para muchos más- existe un mecanismo que se activa de
manera automática para descalificar a todo aquel que ponga en duda su
“honorabilidad”.
Le funcionó tan bien al expresidente, que lo utilizó para “blindar” a otros leales
seguidores. Nosotros vivimos las expresiones de elogio (“Subrayo y destaco el
que Cuitláhuac es honesto, porque se padeció en nuestro estado (…) es una
garantía, es una bendición que en Veracruz se tenga a un gobernador honesto
como Cuitláhuac”, decía el entonces presidente en junio del 2020). La misma
“medicina” aplicó para “salvar” de la presión mediática al gobernador de Sonora,
Alfonso Durazo, y al de Sinaloa, Rubén Rocha.
Ya después nos enteramos del multimillonario desfalco en el sector Salud de
Veracruz, el productivo negocio con la remodelación del estadio de futbol Luis
Pirata Fuente, el robo cometido con el pretexto de la construcción del gimnasio
conocido como “el nido del halcón” y, ahora, el atraco contra los empleados del
Instituto Veracruzano de Vivienda (Invivienda) a los que el gobierno estatal les
vendió unos lotes y luego los declaró “reserva ecológica”.
Se entiende que, como condición para otorgarle la candidatura al gobierno de
Veracruz, López Obrador le haya encargado a Rocío Nahle “no tocar” a su
antecesor.
Eso quedó en evidencia cuando la actual gobernadora llamó la atención por el
presunto daño patrimonial que había detectado la Auditoría Superior de la
Federación (ASF) en la Cuenta Pública del 2023, en el sector Salud. Más tardó
Rocío Nahle en señalar este hecho que impactaba directamente en Cuitláhuac
García, que la presidente Claudia Sheinbaum en proteger a uno de los “ahijados”
de su jefe (“tengo la mejor opinión de él”) y que la propia gobernadora en recular:
“no hay ningún pleito ni rompimiento con el gobernador Cuitláhuac García Jiménez
(…) La denuncia es contra el administrador de salud que es este señor (Jorge)
Sisniega”.
Rocío Nahle tiene, por tanto, su propia “cobija”. Con ella cubre los encargos de
López Obrador y de la presidente Claudia Sheinbaum. Atiende, además, las
recomendaciones de Omar García Harfuch y protege a quienes le han servido
desde la Secretaría de Energía, desde Pemex y hasta desde la Comisión Federal
de Electricidad (CFE).
Como dijera aquella orquesta puertorriqueña El Gran Combo: “No hay cama pa’
tanta gente”.
Epílogo.
Hasta ahorita, de lo único que se ha acusado a la alcaldesa de Colipa, Gabriela
Ortega Molina, es de tener amistades de “muy dudosa reputación”. Conforme
avancen las investigaciones se sabrá si tenía alguna participación en las
actividades que les achacan a los propietarios del rancho. *** El pasado viernes,
elementos de la Marina y del Ejército Mexicano allanaron el rancho Los Quintero,
en el municipio de Vega de Alatorre. Las autoridades señalan que ese predio es
propiedad de José Gil Quintero, sobrino del conocido capo Rafael Caro Quintero.
**+ A su llegada, los elementos de las fuerzas castrenses no encontraron al
propietario, pero sí hallaron a Gabriela Ortega Medina, alcaldesa de Colipa. *** Y
se cumplieron los cien años de existencia del Estadio Xalapeño y lo que nos
encontramos fueron unas instalaciones en ruinas, obras abandonadas y daños
estructurales que ponen en riesgo a quienes transitan pro esa zona. *** ¡Ah! Pero
para el bodrio llamado “nido del halcón” y para el estadio de futbol sin equipo, para
esas obras no se escatimaron recursos. ¿Será que alguien resulte castigado por
demostraciones tan evidentes de negligencia?
filivargas@gmail.com
