Desde el Café
Bernardo Gutiérrez Parra
Más allá de las felicitaciones que recibió Claudia Sheinbaum por el
éxito de su gobierno en la operación que llevó al abatimiento de
Nemesio “El Mencho” Oseguera, la señora esperaba el mensaje de
Donald Trump; el enésimo reconocimiento a su lucha contra el
narco y su sincera felicitación por acabar con el delincuente más
peligroso del planeta. Pero ese reconocimiento no llegó.
En su lugar, Trump escribió en sus redes un recado que bien mirado
es una orden: “México debe intensificar sus esfuerzos contra los
cárteles de las drogas”.
Y para remachar el clavo, la vocera de la Casa Blanca, Karoline
Leavitt, dijo que grupos criminales como el CJNG han sido
clasificados por Estados Unidos como organizaciones terroristas
extranjeras. Y soltó un bombazo que por lo que conlleva, de seguro
provocó insomnio a la inquilina de Palacio Nacional: “Los cárteles
de la droga mexicanos saben que no deben poner un dedo sobre un
solo estadounidense o pagarán severas consecuencias”.
De acuerdo con el INEGI, viven en nuestro país 1 millón 600 mil
ciudadanos norteamericanos. De ellos, 33 mil viven en Jalisco; 31
mil en Guanajuato; 45 mil en Michoacán; 48 mil en Sonora y 500 en
Sinaloa. No quiero imaginar lo que harán el gobierno de Estados
Unidos y su iracundo presidente, si uno de esos 157 mil 500
norteamericanos muere de un balazo o es secuestrado.
Y si estoy hablando de esos cinco estados, es porque son los más
cercanos al círculo de influencia del Mencho. Pero no se debe
olvidar que el CJNG es un conglomerado empresarial y criminal con
“sucursales” en 23 de los 32 estados de la Federación. Y en todos los
estados viven ciudadanos norteamericanos.
Tras los mensajes de Trump y la señorita Leavit, a Claudia no le va
a quedar de otra que seguir destruyendo laboratorios de fentanilo y
detener a los narcos de poca monta que quedan en el país. Porque
peces gordos como el Mencho Oseguera ya no hay. Él era el último
y el de más peso.
Además, tendrá que ir por los narcopolíticos sin los cuales carteles
como el del Mencho (que hace once años no era nadie), no hubieran
crecido como crecieron. Y es bueno apuntar que este sujeto vivió sus
años de gloria en el sexenio de los abrazos.
En el enfrentamiento con el Mencho murieron 25 elementos del
Ejército. Y murieron como héroes, porque sabían que iban a jugarse
la vida y no se rajaron. Pero por mucho que Claudia Sheinbaum los
glorifique y les rinda honores, mal se verá si sigue protegiendo y
apapachando a los narcopolíticos, en lugar de detenerlos y enviarlos
al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn.
No se vale que mientras soldados, marinos y miembros de la
Guardia Nacional le ponen el pecho a las balas, los narcopolíticos
reciban millones y sigan impunes. Nomás que el sólo pensar en
detenerlos para enviarlos de inmediato a Estados Unidos, debe ser
un dolor de cabeza para la presidenta porque todos son “encargos”
de ya sabes quién lector, y por lo que se puede venir.
Y es que la detención de estos sujetos e incluso sujetas, traerá
consecuencias negativas para el partido guinda en las próximas
elecciones. Si los narcopolíticos van a prisión, se romperá el
multimillonario enlace entre éstos con el crimen organizado y con
Morena. Es decir, ya no habrá quien entregue dinero del narco al
partido para las campañas. Y partido que no tiene dinero es partido
que no gana.
Por otra parte, ninguna organización criminal querrá soltarles dinero
a los morenos cuando los está persiguiendo una presidenta de
Morena para enviarlos a Estados Unidos donde no podrán comprar a
los carceleros como lo hacen aquí.
De acuerdo con un par de analistas con los que platiqué la víspera, la
presidenta deberá decidirse y pronto, porque de lo contrario se
expondrá a la ira del güero belicoso y al enojo de los propios
mexicanos que le están pidiendo que cumpla con su obligación de
protegerlos y actúe contra los narcopolíticos, principiando por el que
está en Palenque, que no es otra cosa que el verdadero platillo fuerte.
Si el domingo anterior cayeron 25 soldados en defensa de los
mexicanos y de la patria, es de justicia que ahora caigan en prisión
los políticos protectores del narco por dos razones: porque son tan
criminales como los delincuentes y porque son traidores a la patria.
¿Verdad, Andrés Manuel?
bernagup28@gmail.com
