Punto de Vista
Filiberto Vargas Rodríguez
Prefacio.
Es la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas (SIOP) una de las áreas de
mayor interés de la gobernadora Rocío Nahle. *** Al frente de esa instancia de
gobierno colocó a una de las personas de su mayor confianza, Leonardo Cornejo,
“un constructor y ejecutor con experiencia”, con la misma gobernadora lo calificó.
*** Leonardo Cornejo Serrano, ingeniero químico oriundo de Salvatierra,
Guanajuato, estuvo a cargo de la construcción de la refinería en Dos Bocas, en
Tabasco y es jubilado de Pemex. *** Su problema al frente de la SIOP fue que la
gobernadora decidió concentrar en esa dependencia toda la obra pública del
gobierno estatal. Esto es, que tareas que antes se delegaban, como las escuelas
(Espacios Educativos) o los hospitales (Secretaría de Salud), a partir de este
nuevo gobierno se concentraron en la dependencia a cargo de Cornejo. *** Los
resultados están a la vista: la propia Secretaría de Finanzas del gobierno estatal
admitió que, al final del 2025, la SIOP mostraba un subejercicio del 10 por ciento.
El presupuesto de esa dependencia en 2025 fue superior a los 4,345 millones de
pesos, por lo que el subejercicio habría sido de más de 434 millones. *** Sumado
a todo esto, la dependencia enfrenta severos conflictos jurídicos, pues ha sido
omisa ante los reclamos de 38 empleados, quienes obtuvieron un amparo porque
no les quieren reconocer las prestaciones establecidas en las Condiciones
Generales de Trabajo. *** Los tribunales les han dado la razón a los trabajadores y
emitieron una sentencia que obliga a la SIOP al pago de todas las prestaciones
económicas, que los reconozca como trabajadores de base con su antigüedad,
que les expida su nombramiento con carácter de definitivo, que los inscriba en el
IPE y que se paguen los seguros de vida, incluidos los de cuatro trabajadores que
estaban en esta lucha, pero fallecieron antes de que se conociera la sentencia,
incluso algunos por riesgos de trabajo. *** Siendo la dependencia con uno de los
mayores presupuestos en la administración estatal y con el antecedente de que no
son capaces de gastarse todos los recursos asignados, seguramente la
gobernadora coincidirá en que “no es un tema de dinero”.
En efecto, la batalla que libra en estos momentos el exgobernador Javier Duarte
de Ochoa es un duelo de estrategias jurídicas.
La intención de la Fiscalía General de la República (FGR) es evitar que el 15 de
abril, una vez cumplida la totalidad de su sentencia, el exmandatario veracruzano
quede en libertad.
Para conseguirlo, sin embargo, han tenido que realizar un largo recorrido. Sacaron
del fondo de un cajón, lleno de polvo, el expediente que elaboró la Auditoría
Superior de la Federación (ASF) sobre las irregularidades detectadas en la
revisión a las cuentas públicas de los años en los que Javier Duarte estuvo al
frente del gobierno del estado.
Una vez con ese documento en su poder, los fiscales se toparon con dos
problemas: el primero, que en toda esa documentación no existe suficiente
material probatorio en contra de Javier Duarte, aunque consideraron revivir a su
“testigo protegido”, Tarek Abdalá Saad, para incorporar sus testimonios y “darle
forma” a la denuncia.
El otro problema es el que los tiene hoy, a los fiscales, desesperados: para poder
proceder en contra de Javier Duarte requirieron obtener el permiso de Guatemala
(pues así lo establece el convenio en materia de extradición entre ambos países) y
ese no es un trámite sencillo, y tan poco rápido.
El primer susto se lo llevaron cuando fueron informados de que el exgobernador
de Veracruz había iniciado las gestiones para obtener lo que en derecho le
corresponde: su libertad anticipada.
Ellos no tenían armado aún el nuevo caso en su contra y era indispensable
mantenerlo en prisión, por lo que acudieron a las más altas instancias, con el fin
de que desde las más altas esferas del Poder Judicial se le diera “línea” a la juez
que resolvería la solicitud de preliberación.
Con mucho esfuerzo, tras largas horas de debate, finalmente consiguieron frenar
la salida de Javier Duarte. Tocaba ahora apretar el ritmo para tener un caso sólido
antes del mes de abril.
Eso es lo que los tiene ahora preocupados.
Tienen muy claro que el equipo de abogados que lleva la defensa de Javier Duarte
-Pablo Campuzano de la Mora y Gerardo Cout Arteaga- es muy competente y lo
están confirmando ahí, en barandilla.
La defensa de Javier Duarte entiende que la FGR tiene el tiempo en su contra… y
juega con el reloj.
Este lunes estaba programada una audiencia en la que la FGE presentaría una
nueva imputación contra Javier Duarte por el probable delito de peculado de cinco
millones de pesos (cifra irrisoria, pues la propia ASF ha hablado de inconsistencias
superiores a los 35 mil millones de pesos), pero se tuvo que suspender, porque los
abogados defensores avisaron con suficiente anticipación que se encontraban
internados en un hospital.
Al presentarse ante el juez Gustavo Aquiles Villaseñor, Javier Duarte solicitó
aplazar la porque no podían estar presentes sus abogados.
“No existe impedimento para que se difiera la audiencia como se hizo en dos
ocasiones -argumentó Duarte-. Solicito que en esta ponderación se pueda
privilegiar el derecho a la salud. Desde hace 10 años me han venido
representando Pablo Campuzano y Gerardo Cout Arteaga (…) creo que una
defensa adecuada y el derecho a la salud no puede estar por encima de esta
audiencia”.
Y debido a que esa misma audiencia había sido aplazada ya en otras dos
ocasiones, el fiscal Julián Antonio Cobos Castillo, pidió al juez realizar la diligencia
y asignarle un defensor de oficio.
“Consideramos que son tácticas dilatorias para no llevar a cabo la audiencia. Que
se le asigne un defensor público”, demandó el fiscal.
El juez finalmente concedió el aplazamiento de la audiencia y los fiscales ahora
cuentan los días, para saber si les dará tiempo para conseguir la vinculación de
Javier Duarte a un nuevo proceso (lo que implicaría prisión preventiva oficiosa,
pues le atribuirían el delito de “corrupción tratándose de los delitos de
enriquecimiento ilícito y ejercicio abusivo de funciones, contenido en el artículo 19
de la Constitución) o se llega el día en que se cumple la actual sentencia y el
exgobernador de Veracruz obtiene su libertad.
Epílogo.
La inseguridad no es -como algunos pretenden hacerlo ver- un tema de “campaña
negra” contra el gobierno de Rocío Nahle. Se trata de algo tangible, que padecen
los veracruzanos en su día a día. *** Este lunes el secretario general de la Sección
56 del SNTE, José Reveriano Marín Hernández, informó que hasta sus oficinas
han llegado quejas por las condiciones de riesgo o inseguridad que enfrentan los
maestros. *** El líder sindical afirmó que el sindicato ha recibido hasta 15
solicitudes relacionadas con las condiciones de inseguridad, especialmente de
quienes laboran en la zona de las Altas Montañas, o en otras regiones serranas.
*** ¿A ellos también les dirán que el estado “está en calma”?
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