Punto de Vista
Filiberto Vargas Rodríguez
Prefacio.
Hasta hace muy poco tiempo, Esteban Ramírez Zepeta estaba convencido -pues
así se lo confirmó su dirigente nacional- que él se mantendría al frente del comité
estatal de Morena en Veracruz hasta concluir el proceso electoral del 2027. ***
Hacía, pues, caso omiso a las demandas de un relevo en la dirigencia estatal y
dedicaba su tiempo a atender las encomiendas que le hacían llegar desde la
Ciudad de México: impulsar la campaña de afiliación y celebrar asambleas en
territorio para “mantener viva” la efervescencia política. *** Pero una cosa es el
plan, y otra es la realidad. En su panorama no estaba que la presidente Claudia
Sheinbaum “invitara” a Luisa María Alcalde a dejar la dirigencia nacional. Una vez
que se concrete el movimiento, la estrategia será otra. *** Y está claro que
Ramírez Zepeta no es el personaje más querido en Morena. En cuando “olieron
sangre” muchos actores políticos se dieron a la tarea de especular sobre
probables sucesores. *** Muchos se fueron por la más “natural”. Quien sustituya a
Ramírez Zepeta debería ser “del equipo” de la gobernadora Rocío Nahle. Todos
ubican al actual dirigente como “gente de Cuitláhuac” y esta sería la oportunidad
de corregirlo. *** El problema es que Rocío Nahle no tiene (o es muy limitado)
equipo político. El encargado de armarlo al final se sintió con “los tamaños” de
competir por la gubernatura y cuando fue expulsado del Paraíso, se llevó sus
canicas. *** Tampoco hay que descartar la posibilidad que la nueva dirigente
nacional de Morena (ya todos dan por hecho que será la actual secretaria del
Bienestar, Ariadna Montiel, para capitalizar los padrones de programas sociales)
tenga su propio “gallo” para encabezar el partido en Veracruz. *** De todas las
fórmulas que se construyen a partir de la especulación, ninguna considera la
permanencia de Ramírez Zepeta. Acaso, si le permiten a Rocío Nahle proponer
dirigente y decide levantarle el castigo a Diego Castañeda, se podría dar el
enroque: Zepeta el Congreso y Castañeda el partido. *** No hay que pasar por alto
la relación entre el senador Manuel Huerta y Ariadna Montiel, lo que podría
plantear un escenario distinto. *** No debe pasar mucho tiempo para que se
reacomoden las fichas de color guinda.
Decía Kofi Annan, aquel que fuera secretario general de la Organización de las
Naciones Unidas (ONU): “Si la corrupción es una enfermedad, la transparencia es
una parte medular de su tratamiento”.
México se ubica (y así ha sucedido en los últimos años) entre los países con
mayor nivel de percepción de corrupción en el mundo. Ocupa la posición 141 de
182 países evaluados en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) en el
2025 por parte de la organización “Transparencia Internacional”.
Con una calificación de 27 sobre 100 (donde 0 es máxima corrupción), México
está reprobado.
Es en esa lucha constante contra la corrupción, que adquieren especial dimensión
las palabras de Kofi Annan.
El año pasado, al presentar el informe sobre la revisión a la Cuenta Pública del
2024, la maestra Delia González Cobos, auditora general y titular del Órgano de
Fiscalización Superior de Veracruz (Orfis) anunció que desde esa trinchera
continuarían construyendo el futuro, “guiados por nuestra política de integridad
que enaltece los valores institucionales que nos han dado identidad durante este
cuarto de siglo (el tiempo que lleva funcionando ese organismo) para seguir
siendo una institución de prestigio en el campo de la Fiscalización Superior, que
trabaja en todo momento cerca de los entes fiscalizables no sólo en los temas de
fiscalización, sino también de prevención, con la finalidad de que éstos utilicen los
recursos públicos de una manera eficiente”.
A unos meses de que concluya su gestión al frente del Orfis (en septiembre del
presente año), la maestra Delia González Cobos anunció que, de manera
excepcional, (justamente por el poco tiempo que a ella le resta al frente de esa
institución) este año se habrá de adelantar la entrega de los Informes Individuales
y el Informe General Ejecutivo de la Cuenta Pública 2025.
Es, quizá, uno de los informes más importantes durante su gestión al frente del
Orfis. Revisa el primer año del gobierno de Rocío Nahle y el último de las pasadas
administraciones municipales (2021-2025).
Aunque la Ley General de Fiscalización Superior señala que el Orfis debe entregar
al Congreso, por conducto de la Comisión Permanente de Vigilancia, los Informes
Individuales y el Informe General Ejecutivo, a más tardar el primer día del mes de
octubre, el 26 de septiembre concluye el cargo de la auditora general, por lo que la
entrega de los resultados de las auditorías de la Cuenta Pública 2025 se
adelantará para la primera quincena de septiembre.
Cuestionada sobre su propio balance de los siete años al frente del Orfis, la
maestra González Cobos se mostró segura. Dijo que dejará un órgano fortalecido,
con procedimientos claros y una metodología sólida para los procedimientos de
fiscalización. Destacó los beneficios de la reforma a la Ley de Fiscalización
Superior aprobada por el Congreso del Estado.
“Es una reforma que se había pedido hace varios años, pero esta vez nos escuchó
el Congreso y nos permite ahorrar tiempo y dinero, y nos aligera la carga de
trabajo”.
Explicó que ahora reciben y revisan la documentación por vía electrónica, con lo
que ha quedo atrás el tiempo cuando recibían cajas y cajas con documentación
física.
Otro cambio sustancial en la reforma a la Ley de Fiscalización Superior fue que se
suprimió la posibilidad de que el titular del Orfis pueda reelegirse, lo que consideró
“sano”.
Por ser entes que sirven de instrumento al Poder Legislativo, tanto el Órgano de
Fiscalización Superior (a nivel estatal), como la Auditoría Superior de la
Federación (ASF) siguen siendo los puntales del esfuerzo cotidiano por fortalecer
la transparencia en el ejercicio público y combatir la corrupción sin sesgos
políticos.
Apenas la semana pasada se celebró en Acapulco, Guerrero, el Tercer Encuentro
Nacional por la Armonización Legislativa del Sistema de Fiscalización. En el
encuentro, el diputado federal y presidente de la Comisión de Vigilancia Javier
Herrera Borunda, adelantó que la ASF reanudará los convenios con los Órganos
Estatales para continuar el trabajo de auditorías de manera conjunta.
Bienvenidos todos los esfuerzos que tengan como fin cumplir con los principios
que rigen a la fiscalización: legalidad, definitividad, imparcialidad y confiabilidad.
Epílogo.
En la narrativa del gobierno estatal, de que “la inseguridad va a la baja”, no habría
forma de justificar un cambio en la Secretaría de Seguridad Pública (SPP), pero a
nivel central ya se puso sobre el escritorio la “conveniencia” de retirar de esa
posición al contralmirante Alfonso Reyes Garcés. *** Sucede que la corporación a
su cargo ha demostrado ser poco eficaz y errores muy graves han metido en
serios problemas a la gobernadora Rocío Nahle. El ejemplo más reciente: el
asesinato de la doctora Bertha Burciaga, quien cayó abatida por las balas de la
policía estatal. *** Así pues, la actuación de los policías uniformados de azul no
ayuda a fortalecer la narrativa de que “todo va muy bien” y de que “en Veracruz se
vive en paz y armonía”. Algo hay que hacer para solucionarlo y la cuerda suele
reventarse por el segmento más frágil.
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