Prosa aprisa
Arturo Reyes Isidoro
En pleno gobierno que llegó al poder con la proclama de “primero los pobres” y que presumió
“austeridad republicana” y “pobreza franciscana”, el sábado tuvo lugar en un hotel de
Villahermosa, Tabasco, una fiesta de XV años, la “fiesta de XV años del Bienestar”, de la hija de un
contratista y que apadrinó un alto funcionario de Pemex, con artistas que cobran en dólares como
Belinda, Galilea Montijo, Pablo Montero, Matute, J. Balvin y Xavi. Este domingo por la tarde, luego
de que El Financiero dio cuenta del hecho, con base en información publicada por su columnista
Atzayaelh Torres, se detonó un verdadero escándalo, que por la noche ya se había hecho viral en
las redes sociales.
La quinceañera, María Fernanda Guerrero, Maryfer, es hija del empresario Juan Carlos Guerrero
Rojas, y la habría apadrinado el ingeniero petrolero Marco Torres Fuentes, subdirector de
producción de Pemex Exploración y Producción (PEP), a quien se le señala –apuntó el columnista–
de haber sido artífice de saquear a la petrolera durante años bajo el cobijo de Miguel Ángel Lozada
Aguilar. El mismo periodista dijo que Juan Carlos Guerrero Rojas amenazó hace unas semanas al
director general de PEP, Octavio Barrera, con parar operaciones por falta de pago.
Comentó también que los dos magnates, Juan Carlos Guerrero y Marcos Torres, han logrado eludir
a las autoridades de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) a pesar de múltiples hallazgos que
ventilan pagos simulados y cobros en exceso por más de 30 millones de dólares. “Todo en su
proyecto estrella para manejar la producción del campo Bakté; escenario idóneo para ordeñar a la
petrolera”.
El Financiero publicó que Marcos Torres Fuentes trabajó en la Región Sur de Pemex, zona que
concentra activos terrestres y marinos en estados como Tabasco y Veracruz y región donde se
desarrollan proyectos de perforación, producción y transporte de hidrocarburos. El escándalo por
la fiesta fue tal que el propio diario oficialista La Jornada dio cuenta del hecho y subió un video de
la celebración a su portal, y diarios de gran cobertura como Reforma y El Universal también
subieron notas sobre el tema.
¿A cambio de qué o de cuánto casi exoneraron a Sisniega?
En su momento, el año pasado, el columnista supo que la gobernadora Rocío Nahle iba con todo
contra el exdirector administrativo de los Servicios de Salud (SESVER), Jorge Eduardo Sisniega
Fernández, y que lo menos que quería era meterlo a la cárcel para que respondiera por un daño
patrimonial de más de mil 800 millones de pesos. Cuando el acusado se enteró, huyó al extranjero,
donde permanece oculto.
El 7 de mayo de 2025, la gobernadora sorprendió al anunciar que Sisniega había sido denunciado
por un presunto daño patrimonial superior a los 1,600 millones de pesos de la Cuenta Pública del
Ejercicio Fiscal 2023. En una declaración radiofónica, dijo: “El contralor del estado hace la
denuncia, como corresponde en el protocolo, contra quien era el administrador de Salud. Este
señor, Sisniega –no recuerdo su nombre, pero sé que se apellida Sisniega–, es contra él porque él
era el administrador de Salud». El monto aumentaría con el resultado de la Cuenta Pública 2024.
Nahle llevaba apenas seis meses al frente del gobierno y se pensaba que pretendía dar un golpe
espectacular contra la corrupción para legitimarse ante el pueblo veracruzano, que, en buena
medida, durante su campaña había cuestionado su origen zacatecano. Se creía también que quería
dar un escarmiento a manera de advertencia para quienes llegaban con ella, y enviar un mensaje a
los colaboradores del exgobernador Cuitláhuac García Jiménez de que no permitiría la impunidad.
Sisniega había llegado al cargo impuesto por el entonces subsecretario de Finanzas, Eleazar
Guerrero Pérez, hoy diputado federal, primo hermano de Cuitláhuac, a cuyos intereses respondía
en forma directa.
Nahle dijo en aquella fecha que la denuncia formal se había presentado dos días antes luego de
que venciera el plazo por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) para aclarar las
observaciones, lo que no se había hecho. Descartó incluso que se tratara de una pugna interna
dentro de Morena. “Esto no es de Morena contra Morena. Estoy informando a los veracruzanos
sobre lo que encontramos al llegar a la administración y lo que ya fue detectado oficialmente». No
dejaba ninguna duda del grave desvío de recursos durante la administración anterior.
Sin embargo, ante el escándalo mediático nacional que se armó con la noticia, responsabilizando
al propio exgobernador García Jiménez, ella misma se apresuró a decir que tenía buena relación
con Cuitláhuac y descartó algún rompimiento con él. Eso se interpretó como que el expresidente
Andrés Manuel López Obrador le había reclamado y exigido que pusiera a salvo a Cuitláhuac, y que
por eso había remarcado e insistido en culpar solo a Sisniega.
“Brutal” desvío de 1,800 mdp y sanción administrativa de solo 4 meses
Así como sorprendió su declaración del año pasado, así sorprendió ahora la revelación pública que
se hizo el viernes pasado de que su administración, a través de la Contraloría General del Estado, a
cargo entonces de Ramón Santos Navarro, con fecha 29 de enero pasado le impuso una sanción
administrativa, prácticamente simbólica, inhabilitándolo por solo cuatro meses, para que
desempeñe cargos o comisiones dentro del servicio público o participe en procesos relacionados
con contrataciones, adquisiciones, arrendamientos o ejecución de obra pública durante el periodo
establecido. Se entiende entonces que pasados esos cuatro meses, o sea, a partir de abril próximo,
administrativamente puede volver a un cargo y seguir robando. En su columna “Frentes Políticos”
del domingo, el diario Excelsior calificó el hecho como “vergonzoso”, dijo que en Veracruz “la
justicia perdona” y que “el contraste entre el monto observado y el castigo aplicado es brutal” y
que “Lo que se proyecta es que en Veracruz el escarmiento cabe en un trimestre, aunque el
desfalco se mida en miles de millones de pesos”.
Al paso de los días, esa sanción simbólica por parte del excontralor Santos Navarro pudo haber
sido una de las causas por las que lo cesó la gobernadora el 23 de febrero y nombró en su lugar a
Bárbara Galindo Ramos, pero si así fue, entonces traicionó su confianza y actuó a espaldas de ella,
pues no la puso al tanto de la decisión que había tomado y la señora se enteró hasta días después,
aunque no encaja que todavía ella misma haya anunciado que había renunciado porque aspiraría a
ser el nuevo titular de la ASF. Las preguntas obligadas son: ¿Por qué casi lo exoneró Ramón? ¿A
cambio de qué o de cuánto? ¿Por qué no sancionan ahora al excontralor? ¿Enderezará el entuerto
la nueva Contralora? ¿Apretarán ahora a la Fiscalía General de la República para que actúe contra
Sisniega?
Discriminaron a Maryjose, ¡en el Día Internacional de la Mujer!
¿De quién fue la omisión? Durante el acto que encabezó la gobernadora Rocío Nahle en el Teatro
de la Reforma del puerto de Veracruz con motivo del Día Internacional de la Mujer, cinco
alcaldesas firmaron un acuerdo para implementar el programa Veracruzana Segura. Entre las
asistentes se vio mal que, aunque la invitaron al acto, no incluyeron a la de Boca del Río, María
Josefina Gamboa Torales, seguramente por ser del PAN. Llamó la atención porque el hecho se dio
en el marco del día internacional dedicado a eliminar la violencia y discriminación contra las
mujeres. Rocío reparó en la falta y en su discurso dijo que le harían llegar el acuerdo para su firma.
Lo cierto es que Maryjose actuó con prudencia, porque pudo haberse parado y salirse ofendida,
armar un escándalo y dar al traste con el objetivo del acto, pero es más inteligente que quienes la
discriminaron, permaneció en su lugar e hizo ver mal a las organizadoras del acto.
Por cierto, el acto lo llenaron, ¡oootra vez!, con acarreadas, empleadas del Gobierno del Estado de
Xalapa, a las que citaron a las 8 de la mañana, llegaron al puerto a las 9:30 y el acto empezó al
medio día. Y todo eso, ¡en el Día Internacional de la Mujer! Muchas de ellas querían levantarse
más tarde, desayunar con sus familias, en especial con sus hijos e hijas, y salir a dar la vuelta juntas
para disfrutar su día. Y desde el gobierno las castigaron.
El precio del limón habla de lo mal que va la economía
Por más que desde el gobierno digan que las cosas van bien y súper bien en materia económica,
un hecho aparentemente menor lo desmiente: cuando apenas en semanas pasadas el precio del
limón se vendía a 10 pesos el kilo y lo daban hasta en 15 pesos si se compraban dos, este fin de
semana ya no se conseguía por menos de 60 pesos el kilo. En restaurantes donde antes de servía
por mitades, ahora solo daban una rodaja o un filete muy delgado. Ya nada más falta que digan
que la culpa la tiene Calderón.
