Punto de Vista
Filiberto Vargas Rodríguez
Prefacio.
Y el lío por la modificación al calendario escolar continuó este lunes. *** Por la
mañana, la presidente Claudia Sheinbaum planteó que el período vacacional debe
ser de seis semanas (como está contemplado en el calendario original), pero a la
vez defendió a su secretario de educación, Mario Delgado, pues dijo que la
propuesta presentada “fue aprobada de forma unánime por los secretarios de
educación de todos los estados”. *** Horas más tarde, el propio Mario Delgado
intentó justificar su propuesta y terminó más enredado. Le echó la culpa a los
“residuos tecnócratas” y aclaró que su propuesta obedecía a “la nueva realidad de
nuestro país”. *** Evidenciado de que su propuesta violentaba el artículo 87 de la
Ley General de Educación que establece que el calendario escolar debe tener
entre 185 y 200 días de clase, argumentó que ese mandamiento “es residuo de la
visión tecnocrática que redujo la educación a una estadística de permanencia (…)
Lo más importante es el aprendizaje, más allá de las horas de custodia”. *** Al
final, Mario Delgado insistió en que escucharán el llamado de Claudia Sheinbaum:
“El eco de los días recientes revela que nos faltan voces en esta mesa de análisis,
de los padres y maestros. Falta, sobre todo -además- confrontar el fondo del
sistema, la manera en la que está construido nuestro calendario”. *** En Veracruz,
Rocío Nahle informó que solicitó a la Secretaría de Educación Pública no modificar
el calendario escolar, debido a las afectaciones provocadas por lluvias e
inundaciones en municipios de La Huasteca. *** Explicó que existen escuelas
dañadas, otras en rehabilitación y algunas que deberán reconstruirse, por lo que
pidió considerar las condiciones de Veracruz antes de definir el cierre del ciclo
escolar. *** Total, que hasta este martes no hay una postura definitiva de las
autoridades educativas sobre la fecha de conclusión del actual ciclo escolar.
Bien dicen que, aunque nazcan del mismo árbol, las ramas no toman la misma
dirección.
En diciembre de 2018, a pocos días de haber asumido la gubernatura de
Veracruz, el ingeniero Cuitláhuac García dio su primera muestra de “humildad”,
esa característica que pedía López Obrador a todos sus colaboradores y para lo
que -hasta ese momento- predicaba con el ejemplo.
Cuitláhuac García hizo sus primeros viajes a la capital del país a bordo del popular
y económico ADO. Su argumento fue que volar en el jet propiedad del gobierno
estatal costaba -por hora- 4 mil dólares.
“Por cuestiones de seguridad no puedo decir por dónde viajo, pero quiero decir
que hay algo importante: el problema es que el costo de una hora en jet -el Estado
tiene un jet, deben saber que utilizaba la administración anterior- cuesta 4 mil
dólares la hora; entonces yo he hecho viajes, hice un viaje a Mérida para el evento
que se tuvo convocado por el Presidente de la República, le hubiera costado al
erario como 80 mil pesos, nada más ese viajecito, si lo hago por otras vías ahorro
al erario”.
Ya conocemos el resto de la historia: el “gusto” por los viajes austeros le duró lo
mismo que el “tsurito” a su jefe, el presidente. A partir de ahí, sin importar los altos
costos, se movió por tierra en costosas camionetas blindadas, y por aire en los
aviones y helicópteros de la administración estatal.
En la actualidad, la ingeniera Rocío Nahle recién confirmó que su administración
busca adquirir un avión para traslados oficiales. Anunció que esta misma semana
serán subastadas las aeronaves que permanecían sin operar.
“Nosotros estamos pensando comprar un avión para el traslado, los cuatro
helicópteros que compramos llegan dos en noviembre, octubre. Uno contra
incendios -es buenísimo, trae todos los elementos- y otro que es más pequeño,
que nos va a permitir aterrizar o llegar a zonas donde no pueden llegar los
helicópteros grandes. Y el próximo año -creo que es febrero, marzo- estarán
llegando los otros dos”.
Nada dijo, por supuesto, de los costos por trasados aéreos, algo que será
recurrente en ella, pues sigue viviendo en Boca del Río y actualmente cuando
tiene que viajar a Xalapa lo hace por tierra. Claro: en su aparatosa comitiva de no
menos de 10 vehículos, todos de 8 cilindros y varios de ellos con blindaje.
Aunque hay que admitir que fueron circunstancias distintas, lo cierto es que los
costos de las campañas por la gubernatura de Cuitláhuac García juntas (hay que
recordar que compitió en el 2016 y en el 2018) no alcanzaron los niveles de la de
Rocío Nahle en el 2024. Bien dicen que “hasta en los perros hay razas”.
Hay que reconocer que al interior de Morena existen visiones muy distantes
respecto a lo que su guía moral llamaba “austeridad franciscana”.
Epílogo.
La Fiscalía General del Estado (FGE) sigue empeñado en convencer a la opinión
pública que los índices delictivos y la impunidad se abaten aumentando el número
de detenidos. Las cárceles se están saturando con personas que no han sido
sentenciadas y a las que se les ha violentado el principio fundamental de la
presunción de inocencia. *** Este inicio de semana la FGE informó que, del 4 al 10
de mayo, su personal ejecutó 41 cateos en 28 municipios, lo que arrojó la
detención “en flagrancia” de 41 personas, a las que relacionan con diversos
delitos. *** La misma institución afirma que estos cateos -fuentes el interior de la
Fiscalía aseguran que les impusieron “cuotas”, esto es, un número determinado de
cateos al mes- forman parte de una estrategia “enfocada en el combate a la
delincuencia y el fortalecimiento de la seguridad pública”. *** Una mejor noticia
sería que el personal de la Fiscalía está recibiendo capacitación para realizar con
mayor eficacia su trabajo. Hoy anuncian un importante número de detenidos, pero
nunca hablan sobre cuántos de ellos son sentenciados. *** El organismo
internacional World Justice Project ubica a Veracruz entre las peor calificadas en
materia de investigación criminal. Su ineficacia genera “puertas giratorias” en las
cárceles de la entidad.
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